::: En noviembre de 2025, durante la Feria Internacional del Libro en Español en San Antonio, se presentó Mapamundi (Bric-a-Brac Press, 2025), un poemario de Santiago Daydí Tolson en edición bilingüe con traducción al inglés de J. P. Dávila. Presentamos aquí la transcripción revisada de la entrevista que en esa ocasión les hizo Rebecca Bowman al autor y al traductor del libro.
R.B.: La cita de Fray Morfi que sale al principio del libro “. . . sobre el papel se marcha en silencio y sin fatiga, se pasan los ríos a pie enjuto y se vencen los montes en un momento, pero no es así en la práctica.” (Fray Juan Agustín Morfi) Esta cita tiene a mi parecer algo que ver con el texto entero de Mapamundi, tanto como comparación entre la experiencia del lector y las del autor y del traductor, como en cuanto al poder de la imaginación. Y este libro es expansivo. Extiende, abarca, es un libro ambicioso. Y sus secciones van desde el Génesis hasta el Apocalipsis. Pero ¿te costó trabajo hacerlo? ¿Y a ti John traducirlo? Háblenme un poco de su proceso en armar este libro.
S.D.T: El texto de Fray Juan Agustín Morfi, explorador experimentado, lo propongo como una referencia al carácter imaginario de la realidad concebida por los humanos. El mapamundi es una representación de la realidad geográfica y también conceptual.
El libro surgió como una visión expansiva que no se cumple del todo en el mismo. Siento, con ambición desmedida, que está incompleto y que todo lo que he escrito y escriba debería formar parte de ese libro total que quiere ser Mapamundi. Escribir no cuesta trabajo, es una acción dichosa que se cumple en un estado mental ajeno al esfuerzo y el cansancio. El libro se fue armando poema a poema y fue creciendo naturalmente, de forma un tanto desordenada. Se fue organizando a medida que iba creciendo.
J.P.D.: I was immediately impressed with the breadth of experiences and topics covered in the text. It reminded me of the American modernists’ experimentation with the epic poem: an attempt to contain the whole of history and culture. The ambitiousness of the collection coupled with the force, beauty, and above all, music of the poems, made me excited to translate it. The same music and rhythm which drew me to the texts proved to be the most difficult things to carry across in a literary translation. I focused on imitating that music and rhythm with internal rhyme and alliteration.
R.B.: Hemos estado leyendo John, tú y yo el Paradiso de Dante y hemos estado maravillados por la imaginación de Dante, su capacidad de crear un mundo visual, pero mira tú, Santiago, lo que hiciste con el poema “Ágata azul”, que nos hace ver el planeta desde tan lejos, una visión panorámica, y me acuerdo de un texto que me describiste escrito en el siglo XVI o XVII en el que un cronista imagina el vuelo de un barco sobre el continente. Igual hiciste aquí.
S.D.T.: Para nosotros, que tenemos la dicha de ver increíbles imágenes fotográficas del universo, describir la tierra como un “ágata azul” no representa un gran logro imaginativo. Admirable en Dante es la descripción que hace del empíreo basado sólo en la imaginación. Admirable también son la visión celeste de Sancho montado en Clavileño, el viaje aéreo sobre la América hispana de Bernardo de Balbuena y el viaje a la luna del que habla Ludovico Ariosto.
J.P.D.: Eliot once famously said that Dante and Shakespeare divide the world, between them there is no third. I cannot help but agree. Dante is an architect of the indescribable. A poet of light. And though I have often praised Santiago’s descriptions of light, sunsets, stars, etc, I am beginning to see, as I believe this poem shows, that he is as much a poet of the darkness, the nascent, the primeval. He is a poet of the fertile fango from which creation springs. And it is amidst this oscuridad interminable in “Ágata azul”, that we see the beautiful light shine in the starkest of contrasts.
R.B.: Parte de lo que hace este libro es negar los mitos, reafirmar lo que es la incertidumbre de vivir. Te acercas a las creencias y las derrocas. ¿Fundamentos?, no hay fundamentos. Pero es un “hermosamente desconocido”. No pareces temer la incertidumbre ni la falta de mitos en qué creer.
S.D.T.: En gran medida la invención del mundo es inaceptable por tendenciosa y urdida de falsedades concebidas para dominar y abusar a la gran mayoría que se deja engañar por temor a enfrentar la realidad. El mundo, después de todo, no está bien hecho. Por otra parte, preferir el engaño a la realidad de ser un ser incierto me parece una triste actitud.
J.P.D.: I think this uncertainty is an indispensable feature of the writing that forces the reader into the center to discover/create her own meaning. It is not only a reminder that art is a mutually created process between creator and perceiver, but, more importantly, that this book of maps is a record of human history–a shared human history that we are, together, continuously creating.
R.B.: En “Reflejos” (p. 10) hablas de la voz que nombra todo lo que existe. ¿Es el hombre, es el poeta, es un dios?
S.D.T.: ¿No es acaso la voz humana? En el principio Adán nombró las cosas y entre ellas no dudo que nombró a dios, el viento huracanado.
J.P.D.: Another beautiful unknown and gentle push toward collective human experience.
R.B.: A medida que va uno leyendo descubre un orden que sigue la del Génesis y termina en el Apocalipsis, pero también incluye eventos de otras mitologías y tradiciones. Ya en “Condena” (p. 12) entran los seres vivos y la ironía de que tan pronto vivan están sujetos a la muerte, pero esa imagen bellísima de la gota hace que todo valga la pena. ¿Tú que conoces a los filósofos griegos, a los romanos, de dónde viene esta actitud estoica que está presente en esta colección?
S.D.T.: Herederos somos en Occidente de los filósofos estoicos que incluso el cristianismo ha imitado. Y creyentes o no somos todos un poco productos de la cruz.
J.P.D.: I think what contributes in large part to this impression is optimism. Even in this poem, death is merely the punctuation of cycles and passing time, the right, good, and just end of any life. Even the seed, a symbol of life and futurity here marked by an eventual death, is condenada al milagro de vivir. What happens between the seed and death, between the drop you mention and its inevitable fall, is life.
R.B.: En “Jardín evocado” (p. 14) dejas de trabajar casi en lo abstracto para evocar todo lo sensual, imágenes de frutas, olores, plantas, nos vuelves a nuestros cuerpos después de andar en el espacio y tiene algo de ese orientalismo que había en el siglo XVIII, o algo como un poema persa o árabe. Con este poemario, aunque cada poema puede leerse por sí solo siento que la transición de un poema a otro también es importante. No sé si quieren comentar.
S.D.T.: Lo material es lo esencial. No sé si se pueda decir que escribo sobre asuntos abstractos salvo porque en la figuración de la realidad se usan abstracciones concebidas por las funciones mentales del organismo vivo esencialmente material. Todo posible orientalismo ha de tener algo de nuestra herencia literaria de raigambre semítica. Si bien cada poema es un todo válido en sí mismo, todos los poemas se entrelazan en la unidad del libro que, ambiciosamente pretende abarcar el orbe como unidad inclusiva de todo detalle.
R.B.: El Diluvio aparece en “Lluvias” (p. 18). Aquí quiero hablar también de la traducción y de la manera en que John ha captado y ha logrado repetir ciertos recursos tuyos al hacer su traducción, por ejemplo, hay una aliteración cerca del final en el inglés “a wave of wide wings” que me parece quiere imitar el “sale el sol” del poema original. No son los mismos sonidos, pero es el mismo efecto, a mi parecer. En otro poema “se hablaba” vuelve, en la traducción de John un “Speak then”, un imperativo en el presente. Esta soltura de John que a la vez respeta el texto original me llama la atención.
S.D.T.: Si algo caracteriza a la traducción de John en este libro y en otro mío inmediatamente a Mapamundi—El fragor de los días::The Din of Days (ALJA, 2025)—es que no traduce palabra por palabra ni verso a verso. Lo que hace es crear un poema en inglés que equivalga en voz, tono, tema y lenguaje al poema original en castellano. La suya es una traducción verdaderamente poética. Sus poemas no son transcripciones sino auténticos poemas.
J.P.D.: At its heart, the question is about what is expected from the source text. I cannot say anything definitively except: poetry, if it communicates anything at all, communicates it differently from prose, which for clarity would benefit from seeking equivalence between languages. Rather, I focused on what I assumed would be the function of the poetry–to be read/imagined/performed/inhabited in the fullness of its music, rhythms, imagery, and language. Of course to replicate it exactly in another language is impossible. To simulate the effect through a consideration of these formal elements was my, not too easy, undertaking.
R.B.: Estos poemas están repletos, barrocos, llenos de imágenes y de otros recursos poéticos, son, clásicos pero también de cierta manera barrocos en su densidad y en su calidad de compactos. Santiago, si tú conectaras estos poemas con algún poeta cuál sería, y John, si piensas en un poeta quizá del inglés que se parezca, ¿será Milton o Donne? ¿Otro será?
S.D.T.: Me cuesta identificarme con otros poetas. Quisiera pensar que no imito a nadie ni a nadie le debo ningún truco poético. Sabiendo que me equivoco, podría decir que me penan como fantasmas líticos Ovidio y Keats, Dante y Dylan Thomas, Gongora, Aleixandre, el mejor Neruda y, en la cúspide, el “liróforo celeste”, Rubén Darío.
J.P.D.: This question finds me out of my depths. Though I love Spanish and Latin American poetry (particularly 20th century Latin American poetry), I cannot trace a literary ancestry and justify it in academic terms. As a reader, like any other, who is a synthesis of lived and read experience, I, at times, feel the vaguest connection with Neruda, and, inexplicably, perhaps because of the gravitas and present rhythm of certain lines, felt haunted by Dylan Thomas’ voice reading “And Death Shall Have No Dominion” as I translated “Condena.”
R.B.: En “Ausencia” John agrega un vocablo, laughing, al final, una adición que me parece muy acertada. No es necesario el vocablo en el poema original, pero da la idea de la boca, de una cierta oquedad, o risa que retumba y se mofa. Esto ejemplifica el hecho de que no es siempre una traducción literal lo que hace John sino un nuevo acto de creación.
S.D.T.: No necesito repetir lo que ya dije más arriba. Buen ejemplo das del método que John aplica al traducir.
J.P.D.: This addition was a difficult decision because it was not in the original. I decided to include it to imitate–albeit poorly–the meter of the original. Notwithstanding the potential synalepha between un and ojo, there are 13 syllables and the final word is llana. Though the translation is marred by unmusical words such as socket and polyphemus and not as succinctly sensuous, it also has 13 syllables and ends with a word stressed on the penultimate syllable. The reason I was most conflicted was because of the emotive tint it colored the poem with. The original stacks images of absence like bricks in a monument and invites you to take stock and decide what it means. The translation’s added word suggests something either maniacal or resigned and somewhat sad.
R.B.: El poemario habla de nuestra pequeñez, de nuestra calidad de efímeros. Tema constante.
S.D.T.: En mi interpretación materialista de nuestro destino de organismos biológicos no puedo sino insistir en rechazar aquello que cierto orgullo humano propone como la superioridad de nuestra especie. No somos ni superiores ni trascendentes, sino seres vivos como cualquier otro.
J.P.D.: This sense of smallness and the ephemeral nature of human existence comes without sadness because it is, here, laid in the broader context of human history. Every life, death, and experience are cumulative, necessary steps on the road to the here and now. There may not be anything transcendental in the strictest terms, but there is the greater story of the collective.
R.B.: En “Visión del paisaje” (p. 42), Santiago, pareces afirmar que quien da belleza a algo es el ser humano y no la materia que aprecia.
S.D.T.: La belleza no existe sino en la mente de los humanos. La naturaleza—el mundo—no es ni bello ni feo: somos nosotros los que lo declaramos bello al convertirlo en objeto admirable.
J.P.D.: I agree, for the most part, and admit that even the classic transcendentals by which we have historically judged works of art (the true, the good, etc.) may well be little else than a superimposing of manmade criteria onto nature or the work of art and NOT indicative of any innate quality a landscape or poem might possess. But I still wonder about the role discovery plays in creating. What, if anything, could it be that we discover when we look to nature? Something unseen? Something about ourselves? Something only visible through the lens of poetry? I wonder.
R.B.: A ciegas, incertidumbre, lo efímero, la falsa ilusión, lo inasible, siempre, siempre el tema y entonces ¿el mapamundi qué es si no un imposible remedio contra esto? ¿Una especie de arrogancia? ¿De ejercicio inútil?
S.D.T.: Todo eso y más. Lo cierto es que en nuestro afán de explicar nuestra condición nos damos cuenta de nuestras limitaciones y, en particular, de nuestro carácter perecedero. Condición inadmisible para nuestro espíritu que, en oposición, se declara trascendente. Es este rechazo de lo evidente el factor principal de nuestra angustia vital. En el fondo comprendemos lo irrelevante de toda explicación del hecho concreto de estar vivo.
J.P.D.: It could be said that the fleetingness that occasions the “angustia vital”is the motor that moves things onward. What is the poem but a passing joy? A space you can inhabit for as long as you are reading and then…back into the cold of this world, chasing other passing joys, writing other poems that hold you (how many other words could replace hold!) for as long as you write, create, dream.
R.B.: Quiero preguntarte, Santiago, sobre la regularidad de tus versos, pues hay variación en los ritmos, pero en cuanto a lo largo de cada uno, todos tienen cierta regularidad. Al principio pensé que era verso blanco, ya que casi todos son entre 13 y 16 sílabas de largo. O sea un verso blanco pero más suelto…¿Pentadecasílabos? En la sección Atlas tienes versos de otro largo.
S.D.T.: Realmente no pienso en la métrica porque sigo el ritmo de la voz con que se van dando las palabras junto a las palabras en versos que se armonizan. El que sean mis versos casi siempre del mismo largo responde a una continuidad rítmica que podríamos decir es propia de mi modo de hablar líricamente. De cuando en cuando decido romper la monotonía de lo que me resulta natural y trato de usar versos más largos o más cortos, dependiendo de la naturaleza temática y emotiva del poema.
J.P.D.: I remember seeing an interview where Billy Collins gave new writers advice. Among the tidbits he passed on, one was reading so much that the rhythms of your native language lived in you. I think what Santiago is getting at is something like this. And because Santiago’s work reverberates with such exquisite rhythm–including the prose–I tried to keep this element top of mind during the translation. Its impossible to replicate between languages, but I hope I was able to simulate some of it, sometimes.
R.B.: Hay ironía fina en la sección de Atlas…
S.D.T.: Me gusta creer que soy irónico porque la ironía habla de una inteligencia reacia al pensar y concebir normal de ese tan cacareado “sentido común”, por lo general deplorable.
J.P.D.: This is a fertile subject that could encapsulate everything from seeking out things we know better than to look for, the garden of Eden in “¿Donde en el mapa?” to things we will speak no more of, even if we meditate on them as is the case in “No se hable del rencor.” But at the heart of it is a recording keeping–the atlas itself, as suitable a placeholder for the work of art as any other–of the protean and mutable, a record keeping of the everchanging human experience: “a cada giro el mapamundi se transforma en otro,” (“Historia de la historia”).
R.B.: Quiero hablar de la sección de Nautas que me lleva a los griegos pero también a esa edad de la exploración portuguesa, española, cuando se iban haciendo los mapas.
S.D.T.: Creo que fue la lectura de Cristóbal Colón, Americo Vespucio y Antonio Pigaferra los que me llevaron a pensar en un libro sobre el mundo y los mapas que lo describen. Pensé en un principio en poemas individuales dedicados a navegantes y exploradores. La sección de los nautas se refiere a ellos y constituye la parte más incompleta del libro. Tal vez habría que completarla, empezando con poemas de Noé, Jasón y Ulises. Y están los navegantes que fundaron la inverosímil Isla de Pascua y tanto otro navegante y explorador de los que nada sé y debería saber.
J.P.D.: I have yet to figure these characters out. On the one hand you have Sinbad and “Modos del escape” that portray the freedom of seeking out adventure, on the other hand there is this darkness, almost a warning, around those who would conquer only to impose their will. It is a most interesting section adding another dimension to the ever-changing atlas.
R.B.: La paradoja, el enigma sale como tema en muchos poemas tuyos, Santiago, lo que me lleva de nuevo al barroco. Pero pienso en lo barroco como un fenómeno mexicano. ¿En Chile también? Góngora…
S.D.T.: A decir de Alejo Carpentier, si no me equivoco, Hispanoamérica es hasta hoy barroca. Barroca su literatura. Admito estar en parte de acuerdo con él, cuando el término barroco se aplica sin intenciones de ofender. Desde luego que no niego y más bien me agrada el que pueda tener mi poesía algo de barroco. No es intencional de mi parte que lo sea. A lo mejor el barroco no tenga presencia importante en Chile, pero no creo que eso pudiera afectarme de una u otra manera.
R.B.: En Nautas retomas muchas figuras míticas, David, Sinbad, y la figura del caudillo…y hay una especie de sabio rechazo a los poderosos, o de estar en una posición de poder. Y usas el adagio de las manos izquierda y derecha (p. 128) para decirnos una triste verdad. Entran los temas de la soberbia, del poder, de los horrorosos monumentos. Tu mapamundi no es el típico que se jacta de los imperios y las riquezas, las conquistas, y los tesoros. Es de otro índole.
S.D.T.: Aciertas. Mi desprecio del poder y su soberbia es evidente en este libro. Aunque debo admitir que me impresionan los grandes monumentos de la humanidad, algunos de los cuales he visitado como culpable turista, no puedo dejar de sentir un rechazo de las fuerzas y condiciones que hicieron posible erigirlos. Lamentablemente admiramos las obras del poder tiránico y su abuso, como admiramos y codiciamos todas las formas de la riqueza material excesiva y en gran medida injusta.
J.P.D.: I think that spirit against imposition and abuse is what keeps this text feeling fresh and timely.
R.B.: Tema de este libro también, aparte de los espacios geográficos es el tiempo. Pienso en “Historia de la historia” (p. 96) y cómo logras comunicarnos este tiempo no de una vida individual sino del ser humano en colectivo.
S.D.T.: Somos seres en el tiempo y todo lo que tenga relación con nosotros pertenece al tiempo. La humanidad, por eso, es un fenómeno esencialmente temporal.
J.P.D.: The last line is what colors the whole poem with a hopefulness that keeps it from being fixated on temporality or transitoriness and thus becoming tinged with sadness: “no gira en vano.” Apart from being a beautiful ending, it reminds us that there is a movement toward something, a building up and a continuation of the collective human experience.
R.B.: Pantocrátor, comentemos sobre esa imagen.
S.D.T.: En la tradición icónica cristiana el pantocrátor o creador de todo representa a Cristo rey, con el cetro del poder en una mano y el globo terráqueo en la otra. En el poema representa la visión humana de un dios todopoderoso, no exclusivamente cristiano. El dios dominador de las religiones.
J.P.D.: Keeping in mind the previously discussed suspicion of power, it is interesting to see this poem among the Nautas as just one among many who have shaped the western world and its maps. This is not the Pantocrator held on high, rather just another piece in this record of human history that dazzles for its impressive scope and breadth.
R.B.: Parece que ves el mapamundi como constructo humano, y tu libro también es un constructo humano, como puro acto de la imaginación. El mapa no es el mundo sino una historia que alguien contó. Entonces…¿la vida es sueño? “Luz artificial” (p. 20) tiene que ver con esta idea me parece.
S.D.T.: Sueño que es ensueño. El mundo es creación de la humanidad, producto del deseo. Los mapas una representación de esa invención que se inicia con los primeros humanos que hablaron y dibujaron.
J.P.D.: This is the kind of question people far wiser than I write books about! I think the problem is that anything coming from a person–poems, music, historical accounts, retellings, etc.–is tinged with something of their presence. I bet if you asked your three closest friends to give an objective, written account of what happened the last time you went out for drinks that you’d know who’d penned each statement before you finished reading–because they would be in it somehow, their words, their sense, their perspective. I don’t think you can trust a good poet. I agree with Santiago, the world, or at least what we know of it, must be pure invention.
R.B.: No siento que Santiago sea un hombre moderno sino que se quedó en algún recoveco de otro tiempo, un hombre del Renacimiento o de la Edad Dorada…y es que nos aporta algo que otros escritores no, un conocimiento extenso, una experiencia duradera.
S.D.T.: Estar a la hota no ha sido nunca algo que me haya interesado. No sabría explicar por qué. Concuerdo con el sabio en eso de nihil novum sub sole y me produce una especial satisfacción comprobarlo que es cierto al escudriñar en los mundos del pasado.
J.P.D.: Santiago is absolutely brilliant, but what impresses me most is his lifetime of dedication to craft, structure, and an unparalleled gift for music and rhythm in his writing, which he commands, fluidly, in several languages. It was a privilege to translate his poetry and one of my greatest joys that our paths crossed in this corner of the map.

Una propuesta de autor que alcanza la plenitud. Un mundo que efectivamente nace de nuestros propios deseos y nuestras lecturas. Me alegra el corazón saber y descubrir la belleza que puede alcanzar nuestro muchas veces torpe “palabreo”. Gracias por ello.