::: De su libro Mansa lluvia, son estos poemas una buena muestra de la delicada lírica de esta poeta de lo hondamente cotidiano.
Orfandad
La veo avanzar
con sus pasitos cortos
de niña huérfana,
y entiendo
que hay amores
para toda la vida,
tan grandes
que ni la muerte
logra separarlos,
y que si uno de los dos
se va primero
el otro
se vuelve pequeño para siempre,
desamparado y huérfano
hasta que la muerte
benigna
se conduela
de aquella orfandad
y vuelva a unirlos.
≈
Rugen los cielos
profundos estertores,
bestia herida de muerte,
garganta portentosa
del mismo Thor.
Llanto de la madre Tierra
por sus hijos muertos
por sus bosques secos
por sus ríos extintos
Silba con furia el viento.
La bandada de aves se espanta,
vuela nerviosa,
chillan los zanates
en las copas de los árboles,
los perros ladran.
Yo me refugio
en mi cueva de letras
para no morir
cuando todo comienza
a hacerlo en derredor.
La codicia del hombre
es el gran asesino.
≈
Es increíble
cómo la vida se abre paso
desde la dura entraña de la tierra
y corona su esfuerzo en un penacho verde.
Arrobador milagro
que no por cotidiano,
o por suceder en la juntura
entre dos baldosas comunes
de cualquier banqueta
deja de ser grandioso.
≈
Clara
Ríe la niña
pequeña
con su risa de agua.
En sus sentidos
no se ciernen
aún
sombras que la acallen.
≈
Esa verdad muy tuya
Cuántas veces
esa verdad muy tuya
en la que crees con el alma
se queda replegada
en el umbral de tu pecho
cual tímida avecilla
que no se resuelve
a emprender el vuelo.
Esa verdad muy tuya
—que tanto bien haría al mundo—
paralizada,
rehén de paradigmas
del “qué” y del “a quién”
y del “cómo’, no se atreve
a extender sus alas
y volar.
Cuando el mundo
tanto necesita
verla emprender
en total libertad
su propio vuelo
para comenzar a ver
el mundo con otros ojos
—los de la esperanza—
y volver a creer.

Qué bello escribe María del Carmen sobre la maravilla inacabable de los fenómenos naturales, de la orfandad sin el amado!
Poemas muy esperanzadores 👏