{"id":22135,"date":"2026-07-13T13:57:07","date_gmt":"2026-07-13T13:57:07","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=22135"},"modified":"2026-07-13T13:57:09","modified_gmt":"2026-07-13T13:57:09","slug":"selfie-con-todd-blinquet-en-el-tianguis","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2026\/07\/13\/selfie-con-todd-blinquet-en-el-tianguis\/","title":{"rendered":"Selfie con Todd Blinquet en el tianguis"},"content":{"rendered":"\n<p>::: <em>Con este relato su autor obtuvo en nuestro concurso internacional Primera Menci\u00f3n Honrosa en Narrativa<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>por Roberto Gonz\u00e1lez Elizalde<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que empez\u00f3 el rodaje la gente se ha puesto muy est\u00fapida. El fin pasado fui con Yesi al bazarcito del s\u00e1bado. Iba por mis jabones veganos, porque yo no s\u00e9 andar sin las manos frescas y olorosas a lavanda o a gardenias. Luego nos pusimos a pendejear. Yo me cagu\u00e9 de risa viendo a un par de gringos regatear trapos de la paca. Dej\u00e9 a Yesi en el puesto de vinilos porque siempre anda buscando grabaciones raras de punk y le dije que iba al ba\u00f1o. Obvio me fui a lavar: no pod\u00eda seguir en la calle tocando cosas que qui\u00e9n sabe si no las agarr\u00f3 alguien despu\u00e9s de rascarse las verijas.<\/p>\n\n\n\n<p>Me vi en el espejo y me arregl\u00e9 el cabello y me tom\u00e9 una foto que pronto se llen\u00f3 de corazoncitos y fueguitos y que me dejar\u00eda buenas m\u00e9tricas en mis redes sociales. Con mejor \u00e1nimo y perfumado sal\u00ed a buscar a la Yesi.<\/p>\n\n\n\n<p>Y entonces, caminando entre los puestos, lo vi. Era Todd Blinquet.<\/p>\n\n\n\n<p>Iba con un par de personas que no reconoc\u00ed, quiz\u00e1 de la producci\u00f3n, pero era \u00e9l: las arrugas, el pelo ralo. Vest\u00eda una chamarra algo gruesa para el calor que hac\u00eda, pero sin perder ese andar como de quien sabe que no existe nadie m\u00e1s como \u00e9l. Y m\u00e1s me emputaba que parec\u00eda que nadie lo notaba.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No me culpes, cuando era adolescente qued\u00e9 fascinado al ver su actuaci\u00f3n en <em>Mar inmenso como el cielo<\/em>. Era todo actitud. Y todos quer\u00edamos ser \u00e9l. Ten\u00eda que acercarme, decirle cu\u00e1nto lo quer\u00eda y lo importante que hab\u00eda sido para m\u00ed. Avanc\u00e9 hacia \u00e9l y el coraz\u00f3n me palpitaba en la cabeza. Le dije lo primero que se me ocurri\u00f3. \u00abS\u00e9 qui\u00e9n eres\u00bb, o algo as\u00ed, ni supe bien. \u00c9l me mir\u00f3 con una como ternura y paciencia de quien ha vivido miles de veces esa incomod\u00edsima interacci\u00f3n y exclam\u00f3 un: \u00ab\u00a1Oh!\u00bb. Me extendi\u00f3 la mano. Yo ten\u00eda los ojos hechos agua. Pero entonces no pude evitar mirar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su otra mano y como protegi\u00e9ndola, sosten\u00eda una r\u00e9plica de una pir\u00e1mide prehisp\u00e1nica. Era as\u00ed medianona, pero cubierta con polvo y manchas de humedad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Y ah\u00ed est\u00e1bamos, yo con mis manecitas reci\u00e9n lavadas y \u00e9l agarrando eso, pasando sus dedos por los recovecos falsamente ancestrales. No mames, Todd, aqu\u00ed ni ruinas hay. \u00c9l me miraba calmado. El olor a incienso proveniente del puesto de antig\u00fcedades comenz\u00f3 a sentirse inc\u00f3modo y a m\u00ed me sudaba la parte superior del labio. Justo ah\u00ed sent\u00ed algo feo, como si el est\u00f3mago se me hiciera una bola de papel mojado, de esas que se deshacen antes de secarte bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Me di la vuelta. Lo dej\u00e9 con la mano extendida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00eda los cachetes calientes y no encontraba a Yesi para largarnos de una vez. La encontr\u00e9 en el puesto de tablas de skate. \u00abNi empieces; casi tenemos 40\u00bb, le dije mientras me mostraba una patineta verde fosforescente. Aunque me re\u00ed la termin\u00f3 comprando. De camino a la camioneta, cargando su m\u00e1s reciente capricho, le cont\u00e9 lo ocurrido. No me baj\u00f3 de pendejo. \u00abNo tardas en dejarme con la mano en el aire a m\u00ed\u00bb, me dijo cuando arrancaba el motor. No dije nada, me puse a revisar mis notificaciones; me qued\u00e9 un buen rato ah\u00ed con la cara pegada al celular. Luego dijo que iba a buscar qui\u00e9n le podr\u00eda ense\u00f1ar a andar de skate. Como segu\u00ed sin soltar palabra, me dio el tiro mortal: \u00ab\u00bfTe tomaste foto?\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que no. Ni me pas\u00f3 por la mente. Le ped\u00ed a Yesi que manejara porque yo nom\u00e1s no pod\u00eda, estaba m\u00e1s tieso que la tabla recargada en mis piernas. \u00abVas a sufrir esto por semanas\u2026\u00bb, me dijo al llegar al depa para luego encerrarse en el cuartito de la compu. Me di el segundo regaderazo del d\u00eda, me puse la bata, me acost\u00e9 en la rec\u00e1mara. Me agarr\u00e9 a ver fotos en el feis y estaba lleno de gente escribiendo: \u00abTodd Blinquet en SMA!!! Es un encanto!!!\u00bb. Avent\u00e9 el celular a un lado de la cama, me puse una almohada en la cara pero no me mor\u00ed, solo me qued\u00e9 dormido.<\/p>\n\n\n\n<p>Un mensaje de Yesi, que sigui\u00f3 enmuinada por horas, me despert\u00f3. Preguntaba si \u00edbamos a ir a la fiesta de una amiga suya. Le dije que s\u00ed. En el camino no dej\u00e9 que pusiera su ruidazo punk y mejor puse la estaci\u00f3n de rock cl\u00e1sico, que siempre me recuerda a cuando iba a la secundaria; ve\u00eda muchas pelis en p\u00e1ginas pirata y me ech\u00e9 completa la filmograf\u00eda de Todd. As\u00ed estuvimos un buen rato pero entonces Yesi dijo: \u00abSe van a poner muy caras las rentas si siguen grabando pel\u00edculas aqu\u00ed\u00bb. Un centenar de luces cubr\u00edan la noche y se deformaban detr\u00e1s de la ventanilla. Le respond\u00ed que eso era verdad. \u00abQuiz\u00e1 sea el momento de mudarnos; irnos de aqu\u00ed\u00bb, dijo. La mir\u00e9 de reojo. Ten\u00eda la misma mirada con la que ve\u00eda sus cosas de skate.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la fiesta todos hablaban de la pel\u00edcula. Yesi se encontr\u00f3 con su amiga y se larg\u00f3 con ella. Quiz\u00e1 iban a recomendarse parques en los que podr\u00edan ser rid\u00edculas en patineta, o p\u00e1ginas para buscar depas. Yo en cambio hac\u00eda como que escuchaba a los que se me acercaban para pedirme una foto. Y nadie fue para invitarme al rodaje, ni siquiera para subir una pinche historia. Comenc\u00e9 a sentir un agrio picor en la boca. Busqu\u00e9 a Yesi, estaba bailando descalza y brincaba de un lado a otro junto con su amiga. Pens\u00e9 que si me sal\u00eda en ese momento, tardar\u00eda en notarlo. O no lo notar\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitaba irme a casa. Estaba pedo. No iba a manejar y ni en broma me subir\u00eda a un taxi. Sal\u00ed a la calle. El aire me estremeci\u00f3 y camin\u00e9, y camin\u00e9, y me fui topando con calles cerradas o bloqueadas por camionetas con utiler\u00eda. Y al pasar por un lado de un enorme set de luces, ni not\u00e9 a la persona que ven\u00eda hac\u00eda m\u00ed. Cuando me di cuenta me hab\u00eda ido a estrellar contra la banqueta. \u00abOh, I\u2019m so sorry, please let me\u2026\u00bb, le escuch\u00e9 decir. Puta madre con estos gringos pendejos. Sin dudarlo mucho tom\u00e9 la mano que extendi\u00f3 para ayudar a levantarme. Pero entonces lo reconoc\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed de cerca sent\u00ed su aroma dulz\u00f3n a cigarro y whisky y pod\u00eda apostar que segu\u00eda sin lavarse las manos, con tierrita de esta perra ciudad en las u\u00f1as. Me iba a caer otra vez, as\u00ed que me aferr\u00e9 a \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abOh, shit, man\u00bb, dijo cuando le salpic\u00f3 una arcada de vodka mango. Me ard\u00eda la garganta y dentro de la nariz, las piernas flojas, la calle se volvi\u00f3 muy ancha de repente. Comenz\u00f3 a decir algo en ingl\u00e9s que ya no entend\u00ed. La mano comenzaba a sentirse tibia, pegajosa. Intent\u00f3 zafarse una vez. Luego otra. Torci\u00f3 la boca en un gesto que nunca le hab\u00eda visto, ni cuando a los 12 a\u00f1os lo imitaba frente al espejo. Entonces le dije: \u00abConozco unos jabones muy buenos, Todd\u00bb. Ojal\u00e1 Yesi hubiera estado ah\u00ed, para tomarnos una pinche foto.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>::: Con este relato su autor obtuvo en nuestro concurso internacional Primera Menci\u00f3n Honrosa en Narrativa. por Roberto Gonz\u00e1lez Elizalde Desde que empez\u00f3&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":22137,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":true,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[154,209],"tags":[234,221],"coauthors":[312],"class_list":["post-22135","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-revista","tag-cuento","tag-literatura"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/1000067659-e1783557166836.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22135","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22135"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22135\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":22164,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22135\/revisions\/22164"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22137"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22135"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22135"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22135"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=22135"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}