{"id":20704,"date":"2025-10-29T12:55:55","date_gmt":"2025-10-29T12:55:55","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=20704"},"modified":"2025-10-29T12:55:57","modified_gmt":"2025-10-29T12:55:57","slug":"en-el-pais-del-sol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/10\/29\/en-el-pais-del-sol\/","title":{"rendered":"En el Pa\u00eds del Sol"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Am\u00e9lie Olaiz<\/p>\n\n\n\n<p>:::&nbsp;<em>Presentamos aqu\u00ed un texto que es cr\u00f3nica de viaje pero tambi\u00e9n estudio sobre Juan Jos\u00e9 Tablada<\/em>, <em>escrito por una colega muy querida de Letras en la Frontera radicada en la Ciudad de M\u00e9xico. Las im\u00e1genes que acompa\u00f1an al texto son de Hiroshige, un pintor japon\u00e9s del siglo XIX.<\/em><\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Hace tiempo me invitaron a Bellas Artes para hablar de Tablada. Esto casualmente, como ha ocurrido todo en mi relaci\u00f3n con Tablada, se uni\u00f3 con un viaje que ten\u00eda que hacer a Jap\u00f3n. Gracias a Rodolfo Mata, experto en el tema, consegu\u00ed el libro <em>En el pa\u00eds del sol<\/em> en PDF. El \u00fanico testimonio que queda de la estancia de Tablada en Jap\u00f3n. Est\u00e1 compuesto, en su mayor\u00eda, por los art\u00edculos que Tablada mandaba a la <em>Revista Moderna<\/em> desde Yokohama en 1900.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la sala de espera en el aeropuerto le\u00eda mientras gracias a este cuerno de la abundancia informativa que nos ha dado internet resolv\u00eda las dudas provocadas por muchos t\u00e9rminos y palabras que desconoc\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde ah\u00ed empec\u00e9 a darme cuenta de que Octavio Paz ten\u00eda raz\u00f3n. Cito:<\/p>\n\n\n\n<p><em>La obra de Jos\u00e9 Juan Tablada es una peque\u00f1a caja de sorpresas, de la que surgen en aparente desorden plumas de avestruz, diamantes modernistas, marfiles chinos, idolillos aztecas, dibujos japoneses, una calavera de az\u00facar, una baraja para decir la buena ventura, un grabado de \u201cLa moda en 1900\u201d, el retrato de Lupe V\u00e9lez cuando bailaba en el teatro l\u00edrico, un lampadario, una receta de las monjas de San Jer\u00f3nimo que declara c\u00f3mo se hace la conserva de tejocotes, el arco de Arjuna\u2026fragmentos de ciudades, de paisajes, de cielos, de mares, de \u00e9poca\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tan fascinante me pareci\u00f3 el universo de Tablada en 1900 que al bajar del avi\u00f3n me incomod\u00f3 ver a mujeres vestidas a la manera occidental y no en kimonos de colores como las vio Tablada al llegar al puerto de Yokohama. Conforme me iba adentrando en la narraci\u00f3n y en la vida de Tokio me di cuenta de que las descripciones de Tablada, aunque muy ret\u00f3ricas, proven\u00edan de un contacto real con la civilizaci\u00f3n japonesa. Es importante notar que estamos hablando de casi 120 a\u00f1os entre el Tokio de Tablada y el m\u00edo. Cito a Tablada: <em>Y entre aquellas multitudes sent\u00edamos un mareo y la noci\u00f3n abrumadora de las excesivas poblaciones asi\u00e1ticas que se reproducen y hormiguean como un fermento bajo el cristal del microscopio\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n me sent\u00ed abrumada como \u00e9l, no por los 2 millones de habitantes que hab\u00eda en 1900, sino por los 40 millones de hoy en d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"602\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-5.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20827\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-5.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-5-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Conforme le\u00eda las cr\u00f3nicas de <em>En el pa\u00eds del sol<\/em>, confirmaba la influencia francesa de la que hablan Seiko Ota y Atsuko Tanabe, estudiosas de la obra tabladiana. Pens\u00e9 que Tablada, como cualquier viajero, debi\u00f3 llevar una gu\u00eda que le fuera traduciendo la cultura a la que se enfrentaba. Tengo la certeza de que esa gu\u00eda proven\u00eda de los hermanos de Goncourt, porque Tablada sent\u00eda una profunda admiraci\u00f3n por ellos, especialmente por Edmond. Los Goncourt eran franceses (este simple hecho embrujaba a Tablada por la tendencia de su \u00e9poca). Adem\u00e1s eran coleccionistas de antig\u00fcedades asi\u00e1ticas y escritores. La lectura de sus libros aliment\u00f3 sin duda el japonismo de Tablada. Curiosamente los datos que ten\u00edan estos coleccionistas proced\u00edan de un japon\u00e9s que les consegu\u00eda objetos preciosos y de las lecturas que hab\u00edan hecho sobre Asia. Esta informaci\u00f3n pertenec\u00eda a una \u00e9poca quiz\u00e1 100 a\u00f1os anterior a los Goncourt. Con ese bagaje lleg\u00f3 Tablada a Yokohama.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo en cambio llegaba a Jap\u00f3n conociendo la investigaci\u00f3n de los Goncourt y las cr\u00f3nicas de Tablada. Esta informaci\u00f3n le dio a mi viaje otro matiz: las cr\u00f3nicas se convirtieron en un viaje en el tiempo y en la imaginaci\u00f3n. Me desplazaba constantemente entre el Jap\u00f3n actual, las cr\u00f3nicas de Tablada de 1900, la imaginaci\u00f3n de un artista y la influencia de los Goncourt.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando tuvimos oportunidad mi familia y yo tratamos de seguir las huellas de Tablada. Viajamos de Tokio a Yokohama \u2014puerto a d\u00f3nde Tablada lleg\u00f3 a instalarse\u2014, no en el peque\u00f1o tren que hac\u00eda esta ruta en 1900 y que por supuesto ya no existe, sino en el Shikasen o tren bala. Creo que en mi fantas\u00eda esperaba ver los <em>arrozales esmeralda<\/em>, los <em>peque\u00f1os estanques de donde emergen las anchas hojas de loto<\/em>, las <em>cuestas de bamb\u00faes de agudas hojas<\/em>. Pero, hoy, viajar de Tokio a Yokohama es otra cosa. Todo est\u00e1 lleno de edificios, casas, f\u00e1bricas. Sin embargo, en el trayecto de Yokohama a Kamakura y de Tokio a Kioto a\u00fan se pueden tener atisbos de ese paisaje que despliega una gama completa de verdes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"596\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20819\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-1.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-1-201x300.jpg 201w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En las cr\u00f3nicas de <em>En el pa\u00eds del sol<\/em>, Tablada busca con frecuencia el solaz que le da la naturaleza. Por eso gusta de internarse en el parque de la Shiba y en otros bosques donde la naturaleza es pr\u00f3diga. Al poco tiempo de entrar en ellos, invariablemente, se escucha un ruido agradable que podr\u00eda compararse con centenares de sonajas: las cigarras, esos insectos amados por Tablada que merecieron no s\u00f3lo sus dibujos, sino uno de los haikus m\u00e1s hermosos:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Las cigarras agitan<\/em><br><em>sus menudas sonajas<\/em><br><em>llenas de piedrecitas\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Juan Tablada llega a Jap\u00f3n en verano y goza de \u00e9l plenamente, aunque por momentos se lamenta del sofocante calor y los bochornos. Al caer el oto\u00f1o nos habla en la cr\u00f3nica llamada \u201cBuc\u00f3lica\u201d de la perdida de esta naturaleza que \u00e9l describe como <em>paisajes fe\u00e9ricos y paradis\u00edacos<\/em>. El oto\u00f1o traer\u00e1 la muerte de sus amadas chicharras\u2026<em> encontrar el cad\u00e1ver de una cigarra, intacto y puro en la muerte, como la peque\u00f1a momia de una hada\u2026 <\/em>Estas palabras de Tablada casi son un haiku. Cad\u00e1ver de cigarra\/intacto y puro en la muerte\/ momia de hada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"592\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20821\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-4.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-4-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>A pesar de estas hermosas descripciones persist\u00eda la duda entre muchos estudiosos de Tablada de que realmente como \u00e9l lo aseguraba, hubiera viajado a Jap\u00f3n, y que no fuera otra fanfarroner\u00eda del escritor que se deleitaba con impresionar a sus conocidos. Hoy sabemos, gracias a la investigaci\u00f3n de Mat\u00edn Camps, que este viaje fue real, porque en las listas de pasajeros del barco mercante <em>Am\u00e9rica Mauru<\/em> (ruta Jap\u00f3n- San Francisco) estaba registrado un hombre llamado Jos\u00e9 Juan Tablada, embarcado en Yokohama el d\u00eda 5 de diciembre de 1900.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pienso en el regreso de Tablada a M\u00e9xico tengo la sensaci\u00f3n de que no s\u00f3lo volvi\u00f3 por el fr\u00edo de su cuerpo y de su coraz\u00f3n, que a\u00f1oraba a su amada, sino tambi\u00e9n por la falta de esta naturaleza tan pr\u00f3diga a la que pertenec\u00edan el universo de los insectos y las cigarras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre el arte culinario de Jap\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Comer a buen precio y sabroso es fundamental en un viaje. Yo ten\u00eda la curiosidad de ver los manjares que describe Tablada en la cr\u00f3nica de la \u201cCeremonia del t\u00e9\u201d. Sin saber lo que costar\u00eda, entramos a un restaurante donde serv\u00edan la comida tal y como est\u00e1 descrita en el fastuoso banquete en casa de Miyabito-San. Cito:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Yo he visto un pescado en salsa blanca, dispuesto de tal manera, que se ve\u00eda el pez como vivo, dando golpes de cauda y aletas entre la salsa que imitaba en la copa de laca el movimiento de un menudo oleaje&#8230; Hay verduras que se a\u00f1aden al manjar teniendo en cuenta no s\u00f3lo el sabor adecuado, sino la armon\u00eda del colorido. Y por todo esto la cocina japonesa es incre\u00edblemente dispendiosa y un ricohome nip\u00f3n dilapida en banquetes tanto como un clubman europeo en el Derby o en la mesa de Bac&#8230; Un miembro de la aristocracia de Tokio puede arruinarse en el restaurant a la moda, en el \u201cKoyo-Kwan\u201d, pronunciado \u201cCoyoacan\u201d como nombrando el hermoso pueblo para m\u00ed tan amado, que est\u00e1 a orillas de M\u00e9xico\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Esta descripci\u00f3n podr\u00eda situarse en el Jap\u00f3n de hoy, nosotros lo vimos tal y como lo describe, lo comimos, nos deleitamos y tendremos que pagar a meses sin intereses una cuenta descomunal.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"585\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-9.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20829\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-9.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-9-205x300.jpg 205w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la arquitectura japonesa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tablada dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Todos los departamentos de la vasta mansi\u00f3n ten\u00edan la sencillez caracter\u00edstica de los interiores japoneses; esteras albeantes y acolchadas que holl\u00e1bamos descalzos; maderas preciosas y pur\u00edsimas cuya fresca virginidad ning\u00fan barniz hab\u00eda ultrajado y aquellos ensambles, <strong>aquellas junturas de artesones y cornisas sin un solo clavo engarz\u00e1ndose unas en otras por una maravilla de carpinter\u00eda. <\/strong><\/em>(Las letras negritas son m\u00edas).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"599\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-6.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20825\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-6.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-6-200x300.jpg 200w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Estas caracter\u00edsticas arquitect\u00f3nicas y estos ensambles, si uno tiene un poco de curiosidad, pueden verse hoy mismo en muchas estructuras niponas, incluso en algunas tan simples como una estructura al aire libre, hecha para que las plantas se enreden en ella.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tablada tiene una relaci\u00f3n profundamente visual con Jap\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Al entrar a una tienda, ya sea de un coleccionista o de un vendedor de abolengo, hay que hacerlo con sumo cuidado, porque uno se topa en verdad con abanicos fin\u00edsimos o exquisiteces de laca o con <em>un pez de esmalte rosa aplicado a un prendedor donde se distingue el brillo h\u00famedo del agua<\/em>, <em>una lib\u00e9lula de plata y n\u00e1car parece que agoniza y aletea temblorosa clavada en su alfiler de oro<\/em>. Y en verdad: <em>Se siente uno cansado al fin ante aquella ostentaci\u00f3n de prodigios, y la admiraci\u00f3n se embota al extremo de que los \u00faltimos objetos que se nos muestran pasan casi inadvertidos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Todav\u00eda hoy: <em>el japon\u00e9s bibeloteur y coleccionador de arte nunca muestra sus tesoros en conjunto, sino que los guarda y los va exhibiendo poco a poco, busc\u00e1ndoles el fondo apropiado, la luz conveniente, y contempl\u00e1ndolos aisladamente en el <\/em>tokonoma<em>, especie de altar que este pueblo fan\u00e1tico por lo bello ha creado para sus devociones art\u00edsticas<\/em>. Aunque siento que en estas descripciones se nota la influencia del coleccionista Edmond de Goncourt.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tuve una experiencia similar con un vendedor de reproducciones pict\u00f3ricas y libros antiguos. Cuando le pregunt\u00e9 por el pintor Yosai, el hombre me vio con sorpresa y sac\u00f3 de un caj\u00f3n de su mueble personal, unas reproducciones peque\u00f1as Mientras las admiraba, me revis\u00f3 con cierta discreci\u00f3n y, casi arrebat\u00e1ndomelas, dijo: Estas son muy caras.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre pintura japonesa, no hay mejor gu\u00eda que <em>En el pa\u00eds del sol. <\/em>Las estampas japonesas y las pinturas de Hokusai, Hiroshigue, Utamaro, Yosai, Hon Kan y otros se despliegan a lo largo de toda la obra. Las cr\u00f3nicas de Tablada son una invaluable introducci\u00f3n a estos portentos del arte asi\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"606\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-7.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20828\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-7.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-7-198x300.jpg 198w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la historia de Jap\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que Tablada mencionara en la cr\u00f3nica de <em>San Felipe de Jes\u00fas<\/em> su viaje a Osaka y Nagasaki, y que en dicho viaje no se haya detenido en Kioto. Tablada era tambi\u00e9n un admirador de los templos, los toris y los suntuosos palacios nipones, como el Castillo del Nijo, que es donde se hizo el cambio de poderes del shogunato al Mikado, 30 a\u00f1os antes de que Tablada llegara a Jap\u00f3n. Kioto es la antigua capital nipona, ah\u00ed se encuentran innumerables joyas de este glorioso shogunato, gobierno de los samur\u00e1is, en el periodo Edo en el que se produjeron grandes maravillas en las artes y la arquitectura.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan nos dice en su cr\u00f3nica \u201cLos funerales de un noble\u201d, Tablada conoci\u00f3 al \u00faltimo jefe Shog\u00fan, \u00bfpodr\u00eda yo decir el \u00faltimo samur\u00e1i? Cito:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Los personajes m\u00e1s encumbrados tomaron asiento, el Marqu\u00e9s de Yamagata, que ha sido elevado al rango de Pr\u00edncipe; el Marqu\u00e9s de Ito, reformador del Jap\u00f3n; el de Nagasaki, el de Aoki, el Conde Enomoto, lejano amigo de nuestro presidente D\u00edaz <strong>y por fin, como una gloria eclipsada, el antes poderoso Shog\u00fan, supremo jefe militar vencido por el actual Mikado&#8230; Al ver aquel digno anciano, un Tokugawa cuyo blas\u00f3n es un astro en el armorial japon\u00e9s, no pude menos que pensar en la \u201cvanidad de todo\u201d que el budismo proclama con m\u00e1s amargura a\u00fan que el texto b\u00edblico\u2026 <\/strong>(Letras negritas son m\u00edas)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Percibo la nostalgia y admiraci\u00f3n de Tablada por este hombre. Kioto era la cuna de la aristocracia japonesa. \u00bfPor qu\u00e9 Tablada no fue a Kioto? \u00bfPor falta de recursos? \u00bfPorque no hablaba japon\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la mujer japonesa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Tablada admiraba mucho las pinturas de Utamaro, pintor de la mujer nipona. Tambi\u00e9n habla de las <em>musm\u00e9s<\/em>, mujeres j\u00f3venes japonesas que, con coqueter\u00eda, &nbsp;le roban constantemente la atenci\u00f3n: las fascinantes geishas, que son \u2014como Tablada lo dice\u2014<em> la m\u00e1s alta expresi\u00f3n est\u00e9tica del encanto de la mujer\u2026 <\/em>Tengo la certeza de que as\u00ed es, porque las he perseguido para tomarles fotograf\u00edas, las he visto esconderse en las noches al salir de la <em>okia<\/em> o de alg\u00fan restaurante, y me queda la certeza de que encierran un profundo misterio.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"589\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20822\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-2.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/HIroshige-2-204x300.jpg 204w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En las dos cr\u00f3nicas sobre la mujer que Tablada envi\u00f3 a la Revista Moderna desde Jap\u00f3n, y que despu\u00e9s formaron parte del libro <em>En el pa\u00eds del sol<\/em>, es notorio que el poetase cuida mucho de qu\u00e9 y c\u00f3mo habla de su contacto con las mujeres, sean <em>musm\u00e9s<\/em>, o geishas o prostitutas. En todas las cr\u00f3nicas menciona a su amada, esa amada ef\u00edmera de quien no conocemos nombre, y que gracias a la investigaci\u00f3n de Rodolfo Mata se cree que posiblemente se refer\u00eda a Nina, Evangelina Sierra Gonz\u00e1lez, quien, adem\u00e1s de ser sobrina de Justo Sierra, era su ahijada. Si Tablada deseaba, a su regreso, formalizar su relaci\u00f3n con Nina, su libertad literaria en sus cr\u00f3nicas debi\u00f3 estar irremediablemente inhibida. El matrimonio con Nina resultaba muy conveniente para las aspiraciones literarias de Tablada y no pod\u00eda ponerlo en riesgo con ning\u00fan comentario fuera de lugar. A pesar de eso nos da en sus cr\u00f3nicas detalles deliciosos sobre la mujer japonesa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Entender por qu\u00e9 por a\u00f1os los estudiosos dudaban de su viaje a Jap\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la fascinaci\u00f3n que sent\u00ed ante la cr\u00f3nica de Tablada, me di cuenta de que hab\u00eda ciertas inconsistencias y cierta fanfarroner\u00eda:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En la excelente cr\u00f3nica \u201cLa glor\u00eda del Bamb\u00fa\u201d, Tablada asegura haber llevado consigo al parque <em>el Many\u014dsh\u016b 106, <\/em>que es la colecci\u00f3n de poes\u00eda japonesa m\u00e1s antigua, y que data del siglo octavo. Un documento que a los japoneses ni siquiera les interesaba traducir, seg\u00fan afirmaba Atsuko Tanabe. Una de las primeras traducciones al ingl\u00e9s, y s\u00f3lo de un poema, se hizo en 1834, y \u2014seg\u00fan le\u00ed \u2014es bastante defectuosa. Tablada habla de este poemario como si hubiera llevado un original al bosque, no una traducci\u00f3n ni una edici\u00f3n posterior.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"592\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20823\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-3.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-3-203x300.jpg 203w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>En ese tiempo, su trabajo era de reportero, a\u00fan no iniciaba el negocio de vinos que le dio una mejor posici\u00f3n econ\u00f3mica. \u00bfC\u00f3mo compr\u00f3 un documento que data del siglo octavo, si un libro de mediados del siglo veinte hoy fluct\u00faa entre doscientos cincuenta y ocho mil yenes que son alrededor de cincuenta mil pesos y cincuenta y dos mil yenes que son m\u00e1s o menos nueve mil pesos? No creo que Luj\u00e1n, su jefe y mecenas, le haya autorizado esos gastos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensando que hubiera conseguido una copia m\u00e1s reciente y de menor valor, \u00bfc\u00f3mo entendi\u00f3 lo que dec\u00eda? Tablada no hablaba ni le\u00eda japon\u00e9s. As\u00ed como ese detalle, encontr\u00e9 otros en los que era evidente que Tablada fanfarroneaba. Este tipo de desplantes aunado a la falta de datos duros es a mi parecer lo que gener\u00f3 dudas en muchos de sus estudiosos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sobre la contemplaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No encontr\u00e9 en las cr\u00f3nicas ning\u00fan dato budista que relacione a Tablada con la contemplaci\u00f3n. Quiz\u00e1 uno que otro principio meramente intelectual pero nada que denote un acercamiento m\u00e1s profundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Contrario a lo que se piensa, Tablada no cultiv\u00f3 la contemplaci\u00f3n; se sinti\u00f3 emp\u00e1tico ante el animismo, la creencia del sinto\u00edsmo de que todas las cosas tienen alma. Tambi\u00e9n era af\u00edn al principio de respeto a todo ser viviente, como \u00e9l mismo lo dice en su libro <em>Hiroshigu\u00e9<\/em>:<\/p>\n\n\n\n<p><em>En ella como en el ciclo de los cuentos orientales, y no por milagro, pues a la fe budista todos los seres y las cosas tienen alma\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este concepto no pertenece a ninguna de las sectas budistas mahayana o varyayana, que son las que se practican en Jap\u00f3n. El animismo es un principio sinto\u00edsta y el sinto\u00edsmo no es budismo, es la religi\u00f3n m\u00e1s antigua de Jap\u00f3n, eso s\u00ed, y quiz\u00e1 una de las m\u00e1s antiguas del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tablada nunca profundiz\u00f3 en el budismo. El budismo zen, en el que se practica la contemplaci\u00f3n, estaba reservado para las \u00e9lites y Tablada se adhiri\u00f3 a las creencias populares que no distinguen entre el budismo y el sinto\u00edsmo. \u00bfDe d\u00f3nde proceden entonces los instantes de contemplaci\u00f3n que podemos notar en sus haikus?<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"400\" height=\"574\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-8.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-20830\" style=\"width:200px\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-8.jpg 400w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-8-209x300.jpg 209w\" sizes=\"auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<div style=\"height:30px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<p>Sogyal Rimpoch\u00e9 dice que estados de contemplaci\u00f3n se dan en el instante creativo de algunos poetas, pintores, m\u00fasicos y artistas. Es f\u00e1cil notarlo al acercarnos a algunas de sus obras. Aunque Tablada quiz\u00e1 no estaba consciente del todo, es en Colombia d\u00f3nde escribe los haikus que conforman <em>Un d\u00eda,<\/em> donde \u00e9l puede tener instantes de contemplaci\u00f3n. De alguna manera lo profetiza en la cr\u00f3nica \u201cBuc\u00f3lica\u201d: <em>\u2026deliciosos retiros para una vida de amor o para una existencia de arte esas grutas de verdor fragante, esas casas de madera blanca y olorosa<\/em>. Es ah\u00ed donde Tablada, enamorado y feliz, escribe:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Breve cortejo nupcial,<\/em><br><em>Las hormigas arrastran<\/em><br><em>P\u00e9talos de azahar\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ante un artista de gran talla. Leer a Tablada no s\u00f3lo es hacer un viaje a Jap\u00f3n y a la cultura de su tiempo, es viajar en su imaginaci\u00f3n, en su curiosidad de <em>bibelotour<\/em>, y en su oficio de cronista y haijin. Poes\u00eda que incub\u00f3 diecinueve a\u00f1os para introducirnos a trav\u00e9s de ella a la fascinante cultura japonesa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Am\u00e9lie Olaiz :::&nbsp;Presentamos aqu\u00ed un texto que es cr\u00f3nica de viaje pero tambi\u00e9n estudio sobre Juan Jos\u00e9 Tablada, escrito por una colega&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":20816,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[205,248,209],"tags":[363,361,365,364,239,167,362,232],"coauthors":[312],"class_list":["post-20704","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cronica","category-ensayo","category-revista","tag-cultura-japonesa","tag-haiku","tag-hiroshige","tag-japan","tag-japon","tag-poesia","tag-tablada","tag-viaje"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/10\/Hiroshige-e1761584228529.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20704","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20704"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20704\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20844,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20704\/revisions\/20844"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20704"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20704"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20704"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=20704"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}