{"id":20427,"date":"2025-10-13T13:40:18","date_gmt":"2025-10-13T13:40:18","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=20427"},"modified":"2025-10-13T16:15:06","modified_gmt":"2025-10-13T16:15:06","slug":"yo-tambien-hablo-de-la-mosca","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/10\/13\/yo-tambien-hablo-de-la-mosca\/","title":{"rendered":"&#8220;Yo tambi\u00e9n hablo de la mosca&#8221;"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Luisa Govela<\/p>\n\n\n\n<p>:::\u00a0<em>En este gracioso cuento nuestra colaboradora, fina poeta, se muestra como una narradora de sutil humor literario.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sr. Dr. P\u00e1nfilo de Narv\u00e1ez<\/strong><br><strong>Director de la Asoc. de Arte y Ciencia de Valle Dorado<\/strong><br><strong>P r e s e n t e<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Muy estimado Don P\u00e1nfilo:<\/p>\n\n\n\n<p>Es del dominio p\u00fablico y por lo tanto, usted ya lo sabe: el escritor Ger\u00f3nimo Mascarpino y Talamontes, mexicano, mayor de edad, ha amenazado con demandar a la Asociaci\u00f2n de Arte y Ciencias de Valledorado, a su digno cargo, &nbsp;porque le han negado la oportunidad de participar en el Certamen de Arte y Naturaleza con la siguiente ponencia:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>YO TAMBI\u00c9N HABLO DE LA MOSCA<\/em><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Ya lo dijo Monterroso: \u201cHay tres temas: el amor, la muerte y las moscas. Desde que el hombre existe, ese sentimiento, ese temor, esas presencias lo han acompa\u00f1ado siempre. Traten otros los dos primeros. Yo me ocupo de las moscas, que son mejores que los hombres, pero no que las mujeres.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mala fortuna del resto de los pobres escritores, Monterroso agot\u00f3 los aspectos grandilocuentes que podr\u00edamos tratar sobre las moscas. Como aquello de afirmar: \u201cEn principio fue la mosca\u2026\u201d o sostener que no tenemos \u00e1ngeles sino moscas de la guarda. &nbsp;Ay, don Augusto \u00a1Qu\u00e9 poco nos ha dejado a los colegas que compartimos su entusiasta admiraci\u00f3n por los alados insectos!<\/p>\n\n\n\n<p>Por su parte, el ingl\u00e9s William Golding, Premio Nobel de Literatura, escribi\u00f3 una magn\u00edfica novela de aventuras que es una verdadera par\u00e1bola de nuestro tiempo: <strong><em>Lord of the Flies, <\/em><\/strong>o<em> <strong>El se\u00f1or de las moscas. <\/strong><\/em>Pero Golding cubre a sus moscas de ignominia. Estos insectos forman un nauseabundo hervidero negro que tapiza los intestinos y la cabeza de un jabal\u00ed sacrificado. Moscas dentro de los ojos y dentro y fuera del hocico sonriente del cr\u00e1neo de la bestia. Moscas que beben el sudor de Sim\u00f3n, uno de los ni\u00f1os protagonistas, y juegan al salto de rana sobre sus muslos. Moscas verdes, iridiscentes, innumerables, irreverentes. Moscas con el zumbido de una sierra asesina, porque es el zumbido del odio, de la envidia, de la suma de todos nuestros pecados. Moscas que representan lo m\u00e1s oscuro del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p> En la <strong><em>Metamorfosis<\/em><\/strong>, si Kafka no hubiera sido tan descriptivo al contarnos c\u00f3mo Gregorio Samsa despert\u00f3 una ma\u00f1ana convertido en un insecto cuyo lomo est\u00e1 cubierto de una especie de brillante caparaz\u00f3n\u2026tal vez nos hubi\u00e9ramos ilusionado, pensando que se trataba de una mosca. Pero el desdichado Samsa se ha convertido indudablemente en una cucaracha, aunque Kafka no lo admite jam\u00e1s. La verdad es que el mismo Samsa nos da la clave de su identidad cuando confiesa que siente un gran placer al correr velozmente por las paredes con sus \u00e1giles patitas. \u00a1Qu\u00e9 distinta suerte la de Gregorio si se hubiera podido remontar por los aires como \u00e1guila, mejor dicho, como mosca\u2026si hubiese podido cosquillear y posarse una y otra vez, cien veces, en las narices y las calvas de sus ingratos familiares\u2026si hubiese podido zumbar incesante, irritantemente en sus o\u00eddos cuando intentaban dormir una siesta\u2026\u00a1qu\u00e9 dulce venganza hubiera disfrutado el infeliz Gregorio!<br><br>\u00bfY qu\u00e9 podemos decir del papel de la mosca en la cultura popular? En esta \u00e1rea su participaci\u00f3n es sumamente importante. Hay moscas Tse Ts\u00e9; moscas y mosquitas muertas; moscas en leche; podemos estar amoscados; dejarnos crecer la mosca o soltar la mosca, es decir, pagar. Indican mis fuentes de investigaci\u00f3n que nada tienen que ver con las moscas los moscovitas.<br><br>Los parisinos, en cambio, tienen sus famosos \u201cbateaux mouches\u201d o barcos-mosca en los que los turistas pueden pasear por el Sena como moscas sobre la cubierta del nav\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>En las grandes ciudades mexicanas abundan los hombres-moscas, intr\u00e9pidos ciudadanos que diariamente arriesgan el cuello durante largos kil\u00f3metros, prendidos hasta con las u\u00f1as de las paredes de camiones urbanos en los que viajan en calidad de dados de cubilete.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Nuestros insignes poetas no han permanecido inmunes al tema de la mosca. El conocido vate tamaulipeco Rodrigo D\u00edaz de Miquihuana escribi\u00f3 una <strong><em>Oda a la mosca<\/em><\/strong> en donde se transparenta la ojeriza provocada por el vilipendiado insecto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong><em>Oda a la mosca<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><em>\u00a1Oh, mosca, tus ojos de basilisco<\/em><br><em>tu zumbido de aspid,<\/em><br><em>tus circunvoluciones,<\/em><br><em>me irritan, me atormentan!<\/em><br><em>\u00a1Ya no juegues con mi honra,<\/em><br><em>parrandera!<\/em><br><em>Mosca negra, mosca negra,<\/em><br><em>\u00bfD\u00f3nde, d\u00f3nde andar\u00e1s?<\/em><br><em>Pero mal rayo te parta,<\/em><br><em>\u00a1Oh, p\u00e9rfida bribonzuela!<\/em><br><em>Si los hirsutos alambres<\/em><br><em>De tus fam\u00e9licas patas<\/em><br><em>Posar osas sobre mi laureada frente,<\/em><br><em>Sobre mi casto lecho,<\/em><br><em>Sobre mis excelsos poemas.<\/em><br><em>Ni\u00f1o \u00a1Espanta la mosca!<\/em><br><em>\u00a1Mata la p\u00edcara mosca, carajo!<\/em><br><em>\u00a1Pero YAAAAA!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del poema, podemos apreciar como el odio del poeta va \u201c<em>in crescendo\u201d<\/em> hasta hacer crisis en esa explosiva apoteosis de la infamia: <em>\u201cMata la p\u00edcara mosca, carajo!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>T\u00fa, amigo, resiste con cordura los ataques de las moscas, no permitas que su exasperante actividad te enajene como ocurri\u00f3 con el excelso poeta Rodrigo D\u00edaz de Miquihuana. T\u00fa, siempre atento a la sabidur\u00eda popular, si tienes una mosca, haz un moscatel. Es decir, m\u00e1s vale mosca en el tintero que ciento volando. Y si te gusta escribir, no te olvides de las moscas. Recuerda lo que una inconfesable cucaracha hizo por Kafka. Piensa en los millones de d\u00f3lares que los filmes <strong><em>La Mosca I <\/em><\/strong>y<strong><em> II<\/em><\/strong>&nbsp; produjeron a sus realizadores cinematogr\u00e1ficos. Imag\u00ednate lo que podr\u00e1 hacer por ti este insecto volador que es la encarnaci\u00f3n misma de tres elementos indispensables para el \u00e9xito: iniciativa, paciencia y persistencia.&nbsp; No obstante, si te resulta repugnante escribir sobre ella, atiende al consejo del sabio Monterroso: est\u00fadiala, al menos. \u00a1Tenemos tanto que aprender de la mosca! T\u00fa, obs\u00e9rvala cuidadosamente\u2026\u00a1Por si las moscas!<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta exclamaci\u00f3n cierra el docto escritor su ponencia. Como vuestra merced se imaginar\u00e1, su trabajo implic\u00f3 una minuciosa investigaci\u00f3n y muchas noches sin dormir, concentrado Mascarpino y Talamontes en exponer con bases cient\u00edficas y literarias las razones por las cuales resulta importante, interesante y loable el estudio de las mosca.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo a\u00f1adir que conozco al escritor en cuesti\u00f3n desde su m\u00e1s tierna edad, su madre me design\u00f3 como su padrino de bautizo, debido a su gran parecido conmigo. Se trata de un&nbsp; hombre serio y formal, honrado a carta cabal. Ha sido maestro de literatura durante una d\u00e9cada en diferentes instituciones educativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho agradecer\u00e9 se estudie de nuevo la posibilidad de incluir a mi ahijado en el Certamen para evitarnos litigios desagradables. Adem\u00e1s,&nbsp; su descalificaci\u00f3n ha herido la delicada sensibilidad del escritor y lo tiene al borde de la depresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Atentamente,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;                           &nbsp;ANACLETO MORONES<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;                                                      PRESIDENTE MUNICIPAL DE VALLEDORADO<\/p>\n\n\n\n<p>Estimado Sr. Anacleto Morones<br>Presidente Municipal de Valledorado<\/p>\n\n\n\n<p>Muy estimado Sr. Morones:<\/p>\n\n\n\n<p>Su ahijado, Gern\u00f3nimo Mascarpino y Talamontes no ha sido descalificado de nuestro Certamen. Sin duda, hubo un error en la realizaci\u00f3n de la lista de aceptados. Ser\u00e1 un honor para nosotros contar con la Ponencia del escritor Mascarpino. Nos disculpamos por el erro y lo saludamos cordialmente,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dr. P\u00e1nfilo Narv\u00e1ez <br>de la Asoc. de Arte y Ciencias de Valledorado<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luisa Govela :::\u00a0En este gracioso cuento nuestra colaboradora, fina poeta, se muestra como una narradora de sutil humor literario. 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