{"id":20372,"date":"2025-09-17T12:15:14","date_gmt":"2025-09-17T12:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=20372"},"modified":"2025-09-17T12:15:16","modified_gmt":"2025-09-17T12:15:16","slug":"recreacion-y-deleite-la-vida-esta-en-otra-parte-de-adela-celorio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/09\/17\/recreacion-y-deleite-la-vida-esta-en-otra-parte-de-adela-celorio\/","title":{"rendered":"Recreaci\u00f3n y deleite, &#8220;La vida est\u00e1 en otra parte&#8221; de Adela Celorio"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Rebecca Bowman<\/p>\n\n\n\n<p> :::\u00a0<em>Rese\u00f1a del libro de Adela Celorio escrita originalmente para la revista electr\u00f3nica MediaIsla, ya no accesible.<\/em> <\/p>\n\n\n\n<p>Con un gui\u00f1o Adela Celorio entrega a la literatura una colecci\u00f3n de cuentos p\u00edcaros y profundos. Esta colecci\u00f3n, m\u00e1s valiosa por ser breve, es como una bomba, pero una bomba deliciosa que estalla en medio de la dogm\u00e1tica pesadez de una sociedad osificada. Traviesa y, como dice Santiago Dayd\u00ed Tolson, picarona, su narrativa oscila entre lo sutil de lo no dicho y lo que ella hace exquisitamente obvio, lo impuro de una sociedad decadente.<\/p>\n\n\n\n<p>La comedia, uno de los g\u00e9neros m\u00e1s dif\u00edciles de escribir, es de los m\u00e1s subversivos y eficaces, pues los libros que no se leen no reverberan en la sociedad y la comedia es expansiva en su extensi\u00f3n. Pensemos en Mark Twain, en Dickens, en el mismo Ibarg\u00fcengoitia, el humor da en el blanco y como lo hace r\u00e1pida y gratamente los lectores siguen su trayectoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos de los cuentos del libro se arraigan en una fina iron\u00eda situacional, en lo ligeramente absurdo. Im\u00e1genes certeras, giros geniales, juegos de palabras y finales sorpresivos, la habilidad narrativa de Celorio es notable. Celorio utiliza una prosa elegante que pone el adjetivo preciso en el lugar preciso, que trata lo er\u00f3tico sin caer en lo burdo. &nbsp;Algo de los cuentos me acuerda, no en el estilo, pero s\u00ed en el esp\u00edritu a algunos escritos de Nabokov, pienso en <em>Pnin, <\/em>a los textos c\u00f3micos y profundamente significativos de Roth como <em>El teatro de Sabbath <\/em>y <em>Portnoy\u00b4s Complaint, <\/em>a la obra maestra de G\u00f3gol,<em> Almas muertas.\u00b4 <\/em>Se\u00f1ala los defectos de la sociedad que todos reconocemos tan pronto se nos los menciona, que antes percib\u00edamos, pero solo a medias. Y sin embargo, aunque los textos denuncian, la visi\u00f3n de Adela no es sard\u00f3nica, y el tono nunca degenera en el chillido de los indignados, simplemente nos presenta juguetonamente los hechos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En una lectura amena Adela subvierte las normas chilangas, en donde el hombre es quien tiene licencia para recrearse en el adulterio, en donde la mujer no debe mostrar su deseo. En el cuento m\u00e1s impactante de la colecci\u00f3n, \u201cInsigne benefactor\u201d, demuestra la hipocres\u00eda y el encubrimiento de las instituciones a los actos m\u00e1s sucios de los poderosos, pero lo hace con un tono ligero, se\u00f1alando as\u00ed la tambi\u00e9n complicidad de las v\u00edctimas. Este cuento escandaliza a\u00fan m\u00e1s porque no hay esc\u00e1ndalo.<\/p>\n\n\n\n<p>Retomar un g\u00e9nero tradicionalmente patrimonio de hombres, poner la sexualidad y la franca osad\u00eda en la voz de una narradora es abrir una puerta m\u00e1s para las mexicanas, permiti\u00e9ndoles otra vez salir de una literatura que trata sobre la mujer a la que se le proh\u00edbe pasar del umbral de su casa.&nbsp; Al describir con deleite el cuerpo masculino, al pintar a mujeres que buscan el acto er\u00f3tico y que no lo reh\u00fayen, Celorio nos ofrece una alternativa a la figura de la Chingada.<\/p>\n\n\n\n<p>Si pienso en los <em>De cujus,<\/em> los sucesores y sobre todo sucesoras de Adela Celorio, pienso inmediatamente en Erica Jong y su novela picaresca e innovadora, <em>Miedo a volar,<\/em> pero m\u00e1s a\u00fan en Colette, quien con sus novelas <em>Gigi <\/em>y <em>Ch\u00e9ri, <\/em>nos permite asomarnos al mundo cortesano. Gran parte de la narrativa occidental satisface las ganas de la burgues\u00eda de disfrutar <em>rich people porn<\/em>, al dejar ver c\u00f3mo viven los ricos en un mundo que pocos conocen pero del que muchos sienten curiosidad, como la de la lectora en \u201dY como una cosa lleva a la otra\u201d que se pone a descubrir los \u201csue\u00f1os y costumbres de la vida palaciega\u201d. Celorio en esta colecci\u00f3n nos ofrece viajes de cruceros, compras de joyas, champa\u00f1a y bocadillos, pero tambi\u00e9n una especie de oquedad espiritual, falta de prop\u00f3sito, tiempo sobrado, grandes soledades y poco roce humano, y entonces la colecci\u00f3n en su conjunto tambi\u00e9n tiene un dejo de tristeza y casi nihilismo. Y este efecto secundario de melanc\u00f3lico vac\u00edo queda perfecto. Es parte de la denuncia de Adela. Nos asomamos al mundo palaciego y nos resulta poco atractivo. Por eso es tan acertado el t\u00edtulo de este libro, un t\u00edtulo que tiene un toque ir\u00f3nico, pues claramente esta frase se refiere al anhelo de no vivir la vida que a uno le toc\u00f3, pero aunque pensemos que nuestras existencias no son plenas e imaginemos que colmarse de lo material nos dar\u00eda infinita felicidad esta colecci\u00f3n nos demuestra lo contrario, pues Celorio nos advierte tanto en los cuentos que lo componen como en el t\u00edtulo del libro que <em>La vida est\u00e1 en otra parte.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rebecca Bowman :::\u00a0Rese\u00f1a del libro de Adela Celorio escrita originalmente para la revista electr\u00f3nica MediaIsla, ya no accesible. 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