{"id":20103,"date":"2025-08-25T13:04:05","date_gmt":"2025-08-25T13:04:05","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=20103"},"modified":"2025-08-25T13:55:46","modified_gmt":"2025-08-25T13:55:46","slug":"el-amor-no-cura-todo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/08\/25\/el-amor-no-cura-todo\/","title":{"rendered":"El amor no cura todo"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Carlos Ponce<\/p>\n\n\n\n<p>::: <em>Nos da mucho gusto presentar aqu\u00ed un cuento caracter\u00edstico de la producci\u00f3n de un narrador notable, miembro constante de Letras en la Frontera.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 corriendo a su trabajo y apenas alcanz\u00f3 el \u00faltimo estacionamiento disponible. Se baj\u00f3 de su Toyota Corolla y apretando su portafolios, papeles y paraguas con sus brazos se dispuso a recorrer el tramo hasta su oficina lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. Varias veces se le cayeron papeles o se le desliz\u00f3 alguna prenda de ropa y hubo de detenerse a recoger lo ca\u00eddo. Cuando lleg\u00f3 a la puerta puso todas sus prendas en el suelo para poder abrirla. Haciendo alarde de malabarismo volvi\u00f3 a cargar con sus chivas y al llegar a su oficina tuvo que repetir la maniobra de descargar su portafolios, abrigo, paraguas, guantes y lunch para poder buscar sus llaves y abrir la puerta. Adentro todo estaba como lo hab\u00eda dejado la semana pasada. Apenas hab\u00eda cargado con todas sus cosas cuando son\u00f3 el tel\u00e9fono y hubo de descargar nuevamente. A Dios gracias ahora algunas cosas quedaron en el escritorio de Tina y no ser\u00eda tan dif\u00edcil repartirlas, pero una buena parte rod\u00f3, vol\u00f3 y cay\u00f3 desparramada por la sucia oficina. A leguas se ve\u00eda que Alex, el limpiador, hab\u00eda tenido otro de sus fines de semana largos. Por fin Tina alcanz\u00f3 el tel\u00e9fono y a duras penas alcanz\u00f3 a entender que el Charles Harris estaba esperando el reporte que ella le hab\u00eda prometido a primera hora del lunes. Ya eran las nueve y veinte, cincuenta minutos despu\u00e9s de la hora acordada, pero Tina se consol\u00f3 sabiendo que el reporte estaba listo; no en balde hab\u00eda pasado las dos noches del fin de semana trabajando a marchas forzadas para acabarlo. Pero aun despu\u00e9s de prometer llev\u00e1rselo Tina tard\u00f3 en encontrar algunas hojas y poner todo en orden, as\u00ed que pasaron m\u00e1s de quince minutos hasta que lleg\u00f3 corriendo a la oficina del director con el informe completo, aunque con algunas manchas y un par de p\u00e1ginas arrugadas. Para entonces el cliente ya se hab\u00eda ido y Tina perdi\u00f3 su trabajo. Con l\u00e1grimas en los ojos lleg\u00f3 a su oficina y se dej\u00f3 caer en su silla. No ten\u00eda ganas de hablar con nadie. Deb\u00eda recoger sus pertenencias y abandonar el edificio en un par de horas. Nunca hab\u00eda visto al director tan irritado. Solo el sonido del tel\u00e9fono la sac\u00f3 de sus cavilaciones, contest\u00f3 solo por reflejo. Era Manuel, \u201c\u00bfQu\u00e9 te dije, Tina? Un poquito de amor tempranero no le hace mal a nadie, y cuando yo encuentre trabajo\u2026\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Ponce ::: Nos da mucho gusto presentar aqu\u00ed un cuento caracter\u00edstico de la producci\u00f3n de un narrador notable, miembro constante de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":20105,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[154,209],"tags":[],"coauthors":[312],"class_list":["post-20103","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/08\/IMG-20250824-WA0004-e1756042811297.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20103","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20103"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20103\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":20113,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20103\/revisions\/20113"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/20105"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20103"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20103"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20103"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=20103"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}