{"id":19779,"date":"2025-07-28T23:40:01","date_gmt":"2025-07-28T23:40:01","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=19779"},"modified":"2025-07-28T23:40:02","modified_gmt":"2025-07-28T23:40:02","slug":"feliz-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/07\/28\/feliz-navidad\/","title":{"rendered":"Feliz Navidad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Por Guadalupe Mu\u00f1oz<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Con este cuento del libro <\/em>Un encuentro casual<em>, de Bertha Jacobson y Guadalupe Mu\u00f1oz, continuamos ofreciendo selecciones de los libros publicados por Letras en la Frontera. <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><br><\/p>\n\n\n\n<p>Dicen que no hay m\u00e1s all\u00e1. Yo creo que s\u00ed, porque de alguna manera supe que Emma no sobrevivi\u00f3 y que hubo muchos heridos ese d\u00eda en la escuela. Luca se dio un tiro en la cabeza cuando termin\u00f3 su tarea letal. A lo lejos, se oyen a\u00fan los coros de los ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lunes, 10 de diciembre de 2019<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hoy es un lunes como cualquier otro. Estamos preparando el festival navide\u00f1o. A los ni\u00f1os se les organiza un peque\u00f1o convivio en sus salones de clase, y despu\u00e9s cantan y bailan temas navide\u00f1os en el sal\u00f3n de actos. En este momento puedo o\u00edr desde el aula a los de segundo grado cantando: \u00ab\u00a1Feliz Navidad, feliz Navidad, pr\u00f3spero a\u00f1o y felicidad!\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Contin\u00fao siendo maestra de Luca y Emma en mi grupo de ingl\u00e9s. Ya est\u00e1n en sexto a\u00f1o. Con tristeza, veo que Luca es ahora un ni\u00f1o taciturno, evasivo, apartado de los dem\u00e1s. No le gusta participar en actividades grupales y casi no tiene amigos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace unos momentos, en clase, pas\u00e9 a Emma a hacer un ejercicio al pizarr\u00f3n. Observ\u00e9 que estaba algo nerviosa, pero trat\u00f3 de leer las frases que le escrib\u00ed en ingl\u00e9s lo mejor que pudo. Antes de regresar a su lugar, me susurr\u00f3 al pasar: \u00abMiss, Luca trajo una pistola a la escuela\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sent\u00ed un hueco en el est\u00f3mago. Pens\u00e9 en pedir a la directora que acudiera al aula, pero \u00bfc\u00f3mo dejar solos a los ni\u00f1os en esa situaci\u00f3n? Mir\u00e9 hacia el sitio donde Luca se sienta y lo vi mir\u00e1ndome con una expresi\u00f3n de rabia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que yo pudiera hablar o reaccionar, Luca se levant\u00f3 de su asiento y se dirigi\u00f3 hacia m\u00ed. No llegu\u00e9 a ver el arma. Sent\u00ed un dolor intenso en mi abdomen y despu\u00e9s otro en el pecho. Mientras ca\u00eda al piso, o\u00ed una detonaci\u00f3n (es curioso que no haya percibido las primeras) y escuch\u00e9 el grito de Emma, quien tambi\u00e9n se desplom\u00f3 herida. No pude ayudarla. Segundos despu\u00e9s de recibir los impactos, yo estaba muerta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lunes, 18 de septiembre de 2018<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un a\u00f1o m\u00e1s. Iniciamos el ciclo escolar hace dos semanas. Voy acostumbr\u00e1ndome a la rutina diaria, conociendo a los ni\u00f1os nuevos. Mis hijos est\u00e1n creciendo y me necesitan cada vez m\u00e1s. Mi esposo me ha pedido que renuncie a mi trabajo para que me dedique a la familia, pero la verdad necesitamos los dos sueldos para salir a flote.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi preocupaci\u00f3n por Luca contin\u00faa. Hace unos d\u00edas, sucedi\u00f3 algo que yo no presenci\u00e9, pero que lleg\u00f3 a o\u00eddos de toda la escuela. Estaban en clase de espa\u00f1ol, en el grupo donde se encuentran Luca y Emma. He de mencionar que los primos se han distanciado mucho. Ya no son inseparables como lo eran antes. Es m\u00e1s, podr\u00eda decir que mientras Emma florece, Luca se marchita ante mis ojos. El d\u00eda que sucedi\u00f3 el incidente, realizaban un trabajo en equipo ellos dos y otros tres ni\u00f1os. Empezaron a trabajar en armon\u00eda. Pero, de pronto, el maestro se dio cuenta de que Luca hab\u00eda tomado las hojas del ejercicio y las rompi\u00f3 en pedazos. Mientras el profesor se dirig\u00eda hacia sus pupitres para ver qu\u00e9 estaba pasando, Luca empez\u00f3 a gritar a todo pulm\u00f3n a sus compa\u00f1eritos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Los odio! \u00a1Deber\u00edan estar muertos! \u00a1El mundo estar\u00eda mejor sin ustedes!<\/p>\n\n\n\n<p>De nuevo fue llamada la madre a la escuela. Se le sugiri\u00f3 otra vez terapia psicol\u00f3gica para el ni\u00f1o. Se le recomendaron estrategias para moderar sus explosiones de ira. Incluso, la directora le advirti\u00f3: \u00abEsto no puede volver a pasar. Al siguiente incidente, tendremos que expulsar a Luca de la escuela\u00bb. Al parecer, algo en casa dio resultado porque el ni\u00f1o se comportaba mejor. No volvi\u00f3 a ser el Luca dulce y amable que era cuando lo conoc\u00ed, pero al menos no hubo eventos como los anteriores. Espero que est\u00e9 recibiendo terapia. Se nota que es muy infeliz.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi\u00e9rcoles 25 de octubre de 2017<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace unas semanas empez\u00f3 el nuevo ciclo escolar. Contin\u00fao como maestra de ingl\u00e9s de la primaria. Hoy pas\u00f3 algo extra\u00f1o, no por el hecho en s\u00ed, sino por quien lo protagoniz\u00f3. Fue Luca, quien ahora est\u00e1 en cuarto a\u00f1o. Para un ejercicio que har\u00edamos en clase, les ped\u00ed a todos los alumnos que se quitaran los zapatos y los pusieran en fila junto a la puerta del sal\u00f3n. Luca se entretuvo en quit\u00e1rselos, y cuando fue a ponerlos junto al calzado de los dem\u00e1s ni\u00f1os, empez\u00f3 a patear los zapatos contra la pared. Cuando lo reprend\u00ed, vi que su cara estaba roja y ten\u00eda los ojos llenos de l\u00e1grimas. Le pregunt\u00e9 qu\u00e9 le pasaba, ya que \u00e9l no sol\u00eda reaccionar as\u00ed. Y me contest\u00f3 todav\u00eda con la carita congestionada:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Es que estoy enojado!<\/p>\n\n\n\n<p>Le expliqu\u00e9 que hab\u00eda otras formas de manifestar el enojo, mas se neg\u00f3 a participar en la actividad y se qued\u00f3 sentado en un rinc\u00f3n, enfurru\u00f1ado. Mand\u00e9 un reporte a sus padres, para determinar qu\u00e9 le suced\u00eda a mi ni\u00f1o tan bueno.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, a la salida, me esperaba la madre de Luca. Me cont\u00f3, muy apenada, que su hijo hab\u00eda cambiado mucho en los \u00faltimos meses, ya que ella y el padre del ni\u00f1o se estaban divorciando. Para Luca esto fue un golpe muy duro, pues adora a su pap\u00e1. Le recomend\u00e9 llevar al ni\u00f1o a terapia psicol\u00f3gica, pero ella no quiso o\u00edr hablar de \u201cloqueros\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El tiempo transcurri\u00f3 como siempre, con las historias cotidianas. No pude dejar de observar que el car\u00e1cter de Luca empeoraba d\u00eda a d\u00eda. Se transform\u00f3 en un ni\u00f1o triste, irritable, que se violentaba con facilidad si alguien lo contradec\u00eda. Insist\u00ed con su madre en buscarle ayuda, pero ignoro si lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lunes 27 de septiembre de 2016<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mi nombre es Ana. Soy maestra de primaria en una escuela particular, y se me ocurri\u00f3 escribir estas notas sobre mis experiencias con los ni\u00f1os. Tengo varios a\u00f1os trabajando en esta escuela, primero como auxiliar de maestra, luego como titular de la materia de ingl\u00e9s en preescolar, y en la actualidad soy la encargada de las materias en ingl\u00e9s en toda la primaria. Me gusta mucho mi trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Estos primeros d\u00edas del a\u00f1o escolar, estoy conociendo a mis grupos. Hay ni\u00f1os a los que conozco desde que estaban en el k\u00ednder, y otros reci\u00e9n llegados. Entre ellos est\u00e1n Luca y Emma, quienes me tienen cautivada por su aire tan dulce. Son primos hermanos, y se puede observar que son muy apegados. Luca es blanco, con su cabello negro y sus ojos caf\u00e9 claro; en las clases es d\u00f3cil, amable, y se desempe\u00f1a muy bien en equipo. Emma es un poco m\u00e1s rebelde, pero es sangre liviana, cae bien. Ella es quien nos hace re\u00edr en clase con sus disparates, y aun as\u00ed, siempre cumple bien con su trabajo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los d\u00edas salgo contenta de clases, si bien algo cansada. Llego a la casa donde me esperan mis hijos, de 4 y 6 a\u00f1os, a quienes mi esposo ya recogi\u00f3 de su escuela. Hacemos tareas, les doy cena, los ba\u00f1o, jugamos un rato o les leo algo para dormir, y a prepararse para el nuevo d\u00eda. Tengo una hermosa familia. \u00a1Soy muy afortunada!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Guadalupe Mu\u00f1oz Con este cuento del libro Un encuentro casual, de Bertha Jacobson y Guadalupe Mu\u00f1oz, continuamos ofreciendo selecciones de los libros&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19916,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[154,209],"tags":[],"coauthors":[312],"class_list":["post-19779","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/07\/copilot_image_1753717146543-e1753739469757.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19779","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19779"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19779\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19918,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19779\/revisions\/19918"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19916"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19779"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19779"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19779"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19779"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}