{"id":19622,"date":"2025-07-07T18:51:34","date_gmt":"2025-07-07T18:51:34","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=19622"},"modified":"2025-07-07T18:51:34","modified_gmt":"2025-07-07T18:51:34","slug":"lo-real-maravilloso","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/07\/07\/lo-real-maravilloso\/","title":{"rendered":"Lo real maravilloso"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Luisa Govela<\/p>\n\n\n\n<p><em>Participante de las actividades de Letras en la Frontera desde sus inicios, Luisa Govela con este ensayo a\u00f1ade a su labor de poeta la de lectora cr\u00edtica de la literatura hispanoamericana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Una de las tendencias literarias hispanoamericanas surgidas en el siglo XX es la llamada por Alejo Carpentier lo <em>real maravilloso<\/em>, que no debemos confundir con el <em>realismo m\u00e1gico<\/em> utilizado por Garc\u00eda M\u00e1rquez y otros escritores. El realismo m\u00e1gico se basa en una exagerada deformaci\u00f3n de la realidad. De hecho, ambas tendencias tienen una larga historia dentro de la literatura universal. Recordemos al mago Merl\u00edn del ciclo del Rey Arturo y los caballeros de la Mesa Redonda, por se\u00f1alar s\u00f3lo un ejemplo entre muchos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>En su interesante pr\u00f3logo a su novela&nbsp;<em>El reino de este mundo<\/em>, Carpentier afirma que en Am\u00e9rica lo <em>maravilloso<\/em> no se obtiene con trucos de prestidigitaci\u00f3n, ni reuniendo objetos que para nada suelen combinarse, como ocurre en ciertas literaturas y pinturas surrealistas. Lo maravilloso en nuestra Am\u00e9rica lo encontramos a cada paso, es parte integral de nuestra realidad cotidiana. Un investigador hind\u00fa, al comentar el cuento&nbsp;\u201cLa lluvia\u201d&nbsp;del venezolano Arturo Uslar Pietri, define lo <em>real maravilloso<\/em> como \u201cla irrupci\u00f3n del milagro, la magia y la superstici\u00f3n en la realidad cotidiana.\u201d Esta es precisamente la idea que sostiene Carpentier. Para reforzar su tesis, el cubano enlista casos concretos de hombres que forman parte de nuestra historia y cuyos apellidos a\u00fan se llevan: los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la \u201cciudad de Manoa\u201d; los espa\u00f1oles que en 1789 se lanzaron en busca de El Dorado y el del compostelano Francisco Men\u00e9ndez, quien en d\u00edas de la Revoluci\u00f3n Francesa busc\u00f3 en tierras de Patagonia la Ciudad Encantada de los C\u00e9sares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Indica adem\u00e1s Carpentier que, mientras en Europa occidental el folclore de la danza ha perdido en gran medida su car\u00e1cter m\u00e1gico o invocatorio, la danza colectiva americana suele encerrar un profundo sentido ritual. Ciertas pr\u00e1cticas mexicanas podr\u00edan figurar en la lista de ejemplos de lo real maravilloso. En M\u00e9xico forman parte del diario acontecer la lectura de las cartas; la \u201cbarrida\u201d con hierbas para espantar la mala suerte; los amuletos para evitar el \u201cmal de ojo\u201d causado por envidias, odios o intrigas. Lo \u201cmilagroso\u201d de estas costumbres es que realmente creemos en ellas. Las lectoras del Tarot y otras barajas mencionan entre sus clientes los nombres de pol\u00edticos y hombres de Estado. Tal parece que, en efecto, la magia es parte importante de nuestros destinos.<\/p>\n\n\n\n<p>La novela&nbsp;<em>El reino de este mundo<\/em>, en el elegante estilo neobarroco de Carpentier, narra una serie de acontecimientos dram\u00e1ticos y singulares hechos hist\u00f3ricos relacionados con la independencia de Hait\u00ed, antigua colonia francesa.<\/p>\n\n\n\n<p>El mandinga Mackandal, l\u00edder con poderes m\u00e1gicos, uno de los personajes principales de la novela, verdaderamente existi\u00f3 en Hait\u00ed y encabez\u00f3 un levantamiento libertario entre la poblaci\u00f3n negra de ese pa\u00eds. Se dec\u00eda que Mackandal estaba dotado de poderes licantr\u00f3picos. Sus seguidores cre\u00edan que pod\u00eda adoptar el aspecto de animales diversos y transportarse en un instante de un lugar a otro. Ese mandinga alent\u00f3 una de las sublevaciones m\u00e1s dram\u00e1ticas y extra\u00f1as de la historia. El pueblo haitiano a\u00fan conserva una serie de himnos m\u00e1gicos que provienen de Mackandal y se cantan en las ceremonias del Vud\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para Carpentier, debido a la presencia del indio y el negro, a lo reciente de la revelaci\u00f3n de su descubrimiento geogr\u00e1fico, y por los mestizajes que propici\u00f3 este hecho hist\u00f3rico, Am\u00e9rica est\u00e1 lejos de haber agotado su caudal de mitolog\u00edas. La historia misma de Am\u00e9rica, dice el autor cubano, no es sino una cr\u00f3nica de lo real maravilloso.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando releo a Carpentier recuerdo una an\u00e9cdota ocurrida en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la UNAM, en mis lejanos tiempos de estudiante en Ciudad Universitaria (CdMx). El maestro de Literatura Iberoamericana era nada menos que Germ\u00e1n Dehesa y estaba intentando explicarnos qu\u00e9 era lo real maravilloso. En esos momentos, en los jardines contiguos al sal\u00f3n de clases, se congreg\u00f3 un grupo de curiosos alrededor de una patrulla de la polic\u00eda. Al indagar qu\u00e9 estaba ocurriendo, la respuesta de uno de los polic\u00edas fue: Andamos en busca de un \u201cnahual\u201d. Uno de los significados de nahual en M\u00e9xico es el de un animal cuyo cuerpo est\u00e1 habitado por un esp\u00edritu maligno, por ejemplo: un enemigo nuestro puede adoptar el cuerpo de un perro y mordernos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Al escuchar la respuesta del polic\u00eda, se ilumin\u00f3 el rostro de Germ\u00e1n Dehesa, quien dijo, feliz: \u00a1Esto es precisamente lo real maravilloso!<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Luisa Govela Participante de las actividades de Letras en la Frontera desde sus inicios, Luisa Govela con este ensayo a\u00f1ade a su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19636,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[248,209],"tags":[],"coauthors":[312],"class_list":["post-19622","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-ensayo","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2025\/06\/Maitresse_Erzulie_Hector_Hyppolite_painting-e1750960506893.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19622","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19622"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19622\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19705,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19622\/revisions\/19705"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19636"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19622"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19622"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19622"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19622"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}