{"id":19477,"date":"2025-05-10T14:36:23","date_gmt":"2025-05-10T14:36:23","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=19477"},"modified":"2025-06-27T14:09:43","modified_gmt":"2025-06-27T14:09:43","slug":"birdhouse","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2025\/05\/10\/birdhouse\/","title":{"rendered":"Birdhouse"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Alfredo \u00c1valos<\/p>\n\n\n\n<p>Ya vamos quedando pocos. Ayer se derrumb\u00f3 la casa de Los Langston y con ella la cima m\u00e1s alta del Yarbroug. Ayer es un decir, es la costumbre ancestral de medir el tiempo: hacerse a la idea de que a\u00fan tenemos algo de control ante el mundo que se acaba. Nos asomamos a la ventana para  verlos caer. Fue hermoso. Ni Viotta ni yo dijimos una palabra, para qu\u00e9 gastarlas, son tan pocas las que nos quedan para nombrar lo que vemos, lo que sentimos. Me vino a la mente la historia de un ser del que mi padre sol\u00eda hablar cuando nuestra casa a\u00fan se alzaba en las laderas y no en esta aguja de roca cada vez m\u00e1s delgada. \u2014Desafiaba la gravedad\u2014, aseguraba pap\u00e1. \u2014Abr\u00eda las alas y era el se\u00f1or del viento y los acantilados. No hay menci\u00f3n de esta criatura en el libro de las instrucciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una casa se derrumba queda una herida oscura de roca volc\u00e1nica en el pico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace tiempo, cuando cre\u00edamos que todo estaba perdido y no quedaba m\u00e1s que esperar nuestro derrumbe, Viotta dijo que algo le palpitaba en el vientre. Ninguno de los que quedamos vivos recuerda un nacimiento. Viotta dijo estar segura, aunque despu\u00e9s de varias lunas no ocurri\u00f3 lo que refiere el libro de las instrucciones. Hubo apenas un leve abultamiento en su abdomen.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy, Viotta despert\u00f3 de una larga siesta y dijo estar lista para el alumbramiento. Nadie, excepto yo iba a asistirla. Traje junto a la cama el libro y volv\u00ed a leer las instrucciones que detallan el alumbramiento de nuestra especie. De nada sirvi\u00f3. Despu\u00e9s de unos minutos, sin excreciones mayores, Viotta pari\u00f3 un huevito blanco. Se levant\u00f3, nos colocamos cada uno a un lado de la cama y lo estuvimos viendo por un rato. Nos tomamos de las manos acarici\u00e1ndonos la membrana entre los dedos. O\u00edmos el crujir de otra casa derrumb\u00e1ndose y me asom\u00e9 a la ventana. Me llev\u00e9 la mano al pecho emplumado para decir adi\u00f3s a Los Cunningham.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Ya vamos quedando pocos.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfredo \u00c1valos Ya vamos quedando pocos. Ayer se derrumb\u00f3 la casa de Los Langston y con ella la cima m\u00e1s alta del&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":19484,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[154,209],"tags":[],"coauthors":[312],"class_list":["post-19477","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-revista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19477","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19477"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19477\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19490,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19477\/revisions\/19490"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19477"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19477"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19477"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19477"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}