{"id":19150,"date":"2024-07-18T19:06:22","date_gmt":"2024-07-18T19:06:22","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=19150"},"modified":"2024-07-18T20:26:08","modified_gmt":"2024-07-18T20:26:08","slug":"ojos-bien-abiertos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2024\/07\/18\/ojos-bien-abiertos\/","title":{"rendered":"Ojos bien abiertos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Di\u00e1logo entre Marisol Vera Guerra y Mar\u00eda Merino Mart\u00ednez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Monterrey &#8211; Burgos, 12 de marzo de 2024<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">Marisol Vera Guerra, <em>Ojos bien abiertos, mi experiencia como mujer autista con un diagn\u00f3stico en la vida adulta<\/em>, Letras en La Frontera, San Antonio, Tx, EE. UU., 2024.<\/p>\n\n\n\n<p><br><strong>Mar\u00eda Merino: <\/strong>Marisol, al principio de tu libro haces una descripci\u00f3n de lo que te fascina y lo que no soportas, consigues en m\u00ed una sonrisa con esa introducci\u00f3n de escritora, y a la vez en pocas frases, muchas mujeres van a encontrarse; enumeras tu inmersi\u00f3n en la comprensi\u00f3n de lo femenino y del autismo a ra\u00edz de tu experiencia de ser madre y dices sentirte reflejada en las caracter\u00edsticas de las mujeres autistas hasta el punto de preguntarte: \u201c\u00bfPero no es esta mi biograf\u00eda?\u201d. Hoy presentas Ojos bien abiertos que es tu biograf\u00eda, un libro para exclamar \u201c\u00a1Esta soy yo!\u201d, y un volcado de toda la belleza y<br>conocimientos que te han atravesado en tu vida. No s\u00e9 si has hecho el ejercicio de leerte con esa mirada disociada que a veces tiene uno cuando lee sus escritos despu\u00e9s de un tiempo, y si es as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 es lo que has sentido? \u00bfTe redescubres, te reconoces, te sorprendes?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra:<\/strong> Creo que ese ejercicio de relectura ha empezado apenas hace unos d\u00edas, cuando recib\u00ed el libro impreso. Lo hab\u00eda estado esperando con ansias y, sin embargo, al llegar la caja a mi puerta no fui capaz de abrirla sino hasta el d\u00eda siguiente. Estuve toda esa noche pensando en lo que significar\u00eda la experiencia de abrir la caja y encontrar mi libro all\u00ed. Como editora y escritora, recibo muchos paquetes de libros cotidianamente, pero este conten\u00eda algo m\u00e1s, \u00bfme conten\u00eda a m\u00ed? \u00bfSe puede decir que la lectura empez\u00f3 all\u00ed, con esa caja cerrada por 24 horas en mi cabecera? Cuando lo palp\u00e9 fue cuando empec\u00e9 a sentir que lo le\u00eda \u201cdesde afuera\u201d.<br>Lo primero que me sorprendi\u00f3 cuando escrib\u00ed la primera versi\u00f3n del manuscrito fue que hab\u00eda dejado caer mis defensas, hab\u00eda bajado mi vigilancia, y el resultado fue un libro fractal, ecol\u00e1lico incluso, que se repet\u00eda una y otra y otra vez\u2026 Tuve que despersonalizarme y ponerme en el papel de editora para revisarlo y reescribirlo varias veces antes de d\u00e1rselo a mis lectoras Beta (que fueron tres), quienes, a pesar de esta depuraci\u00f3n previa, me hicieron la misma observaci\u00f3n: parec\u00eda que el libro volv\u00eda a comenzar varias veces, hasta con las mismas frases. As\u00ed que tuve que hacer exhaustivas revisiones para suavizar este efecto antes de darlo a mi editor. Aunque conserva su escritura c\u00edclica, ya me parece que est\u00e1 en el umbral. Ahora se exhibe por primera vez en una feria del libro en Monterrey, expuesto, separado de m\u00ed, y asumir esto tambi\u00e9n me hace dar una lectura distinta. Leo muchas veces en mi cabeza pasajes del libro, algunas frases, los dibujos, y entonces lo siento muy m\u00edo. Pero cuando lo contemplo en mi librero o en un estante p\u00fablico, me parece que est\u00e1 fuera de m\u00ed; lo tomo, lo leo y me digo: \u201cEsto es tan obvio, es real, es parte del mundo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino: <\/strong>El libro est\u00e1 lleno de frases tajantes, rotundas, expansivas, quiero mencionar algunas aqu\u00ed con el objetivo de aterrizarlas en mi siguiente pregunta: \u00bfQu\u00e9 ha significado el diagn\u00f3stico para ti? Al leerte yo veo una intelectualizaci\u00f3n profunda, una racionalizaci\u00f3n de las vivencias, una memoria emocional de una precisi\u00f3n impactante y un proceso. Te leo algunas de esas frases, algunas con car\u00e1cter de epifan\u00eda, y en las que me parece que consciente de su trascendencia t\u00fa misma las se\u00f1alas en negrita<\/p>\n\n\n\n<p><em>Entrar en la pubertad fue como si me rompiera.<br>Los sentimientos de aislamiento se compensan al sentir que alguien m\u00e1s los valida. En mi caso esta validaci\u00f3n no exist\u00eda.<br>La palabra \u201cinstinto\u201d ha sido reducida en la vida moderna.<br>Una buena parte de mi existencia ha sido un ir y venir entre la saturaci\u00f3n sensorial-emocional y una desconexi\u00f3n de la realidad (\u2026) las rutinas que otros impon\u00edan sol\u00edan ser contrarias a mi naturaleza.<br>Yo tengo la sensaci\u00f3n de que mi mente ejecuta tareas en segundo plano (\u2026) pero un buen d\u00eda (a veces debido a un detonador externo) se integra toda esa informaci\u00f3n.<br>Y yo lo que sent\u00eda desde la infancia no era miedo a los otros, sino una dificultad para entender c\u00f3mo se comunicaban.<br>Nunca antes, sin embargo, hasta que le\u00ed mi informe de procesamiento sensorial, se me hab\u00eda ocurrido que no era necesario esperar a sentir un desgaste intenso para hacer una pausa. Es decir, el descanso y el cambio de actividad pueden ser parte de la regulaci\u00f3n cotidiana preventiva.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra:<\/strong> El diagn\u00f3stico signific\u00f3 autoconocimiento, no solamente de una manera abstracta, subjetiva, sino absolutamente pr\u00e1ctica. En varias ocasiones hab\u00eda llevado procesos terap\u00e9uticos y, aunque tuviesen algunos efectos positivos, no aliviaban el malestar, atend\u00edan el s\u00edntoma, pero no estaba explicado el porqu\u00e9. Por ejemplo, yo me considero una persona con una autoestima alta, creo que si no me amara intensamente no habr\u00eda pasado la vida tratando de entenderme. Sin embargo muchas veces sufr\u00ed violencias y abusos, cuando consultaba en instituciones me daba la impresi\u00f3n de que las terapeutas<br>trataban de se\u00f1alar una baja autoestima como un factor relevante, porque daban por hecho<br>que yo era consciente de las violencias y que las aceptaba por mandato social (como creo que ocurre en varios casos), cuando lo que en realidad pasaba era que yo no entend\u00eda esas violencias, mi literalidad social hac\u00eda que se me hiciera muy dif\u00edcil identificar una mentira, por ejemplo, o si algo hab\u00eda sido hecho \u201ca prop\u00f3sito\u201d. Si alguien hac\u00eda algo absurdo, yo a menudo pensaba que lo hab\u00eda hecho porque \u201cno sab\u00eda que eso era malo\u201d y se lo trataba de explicar. Era, pues, una dificultad para comprender los c\u00f3digos, no un problema de autoestima (pero estos malentendidos s\u00ed pod\u00edan finalmente hacerme dudar sobre mi propia val\u00eda y darme un sentimiento de inutilidad). Entonces terminaba abandonando las terapias,<br>yo misma las \u201ccerraba\u201d, porque sent\u00eda que quer\u00edan \u201ccurarme\u201d algo de lo que no estaba enferma.<br>Despu\u00e9s del diagn\u00f3stico de autismo tuve un a\u00f1o y medio de terapia enfocada en mis dificultades pragm\u00e1ticas. Ya sin la restricci\u00f3n de adaptarme a una expectativa de normalidad, me sent\u00eda con la libertad de ocupar toda una sesi\u00f3n, por ejemplo, hablando de un mensaje de texto que no entend\u00eda cabalmente o de una sensaci\u00f3n, o de mi dificultad para ejecutar una tarea. Algo que me pasaba mucho era la dificultad para priorizar, no sab\u00eda qu\u00e9 tarea poner en primer lugar y en la pura rumiaci\u00f3n se me pod\u00eda ir el d\u00eda entero, as\u00ed que el trabajo se me acumulaba, y esa acumulaci\u00f3n me hac\u00eda a\u00fan m\u00e1s dif\u00edcil priorizarlo, es lo<br>que yo llamo un bucle. Ahora estos bucles son menos frecuentes.<br>Con el diagn\u00f3stico y la terapia enfocada, muchas cosas comenzaron a acomodarse en mi mente, me ha sorprendido que empiezo a integrar visualmente paisajes, quiz\u00e1 a alguien le suene raro, pero estoy habituada a vivir con una sensaci\u00f3n permanente de no saber d\u00f3nde estoy, mi mente es capaz de ver y percibir muchas cosas al mismo tiempo, pero no las integra\u2026 al menos, no de inmediato. Para ver un paisaje completo, ten\u00eda que pasar mucho tiempo y requerir mucho esfuerzo. Por eso siempre ten\u00eda la sensaci\u00f3n de moverme en t\u00faneles. Para m\u00ed el mundo estaba hecho de t\u00faneles con much\u00edsimos detalles dif\u00edciles de entender. Ahora, hay veces en que salgo de casa y veo como si una gran parte del paisaje<br>apareciera completo, ya integrado. \u00a1Esto es magia! He llorado incluso y me he preguntado: \u00bfes as\u00ed como lo ve la dem\u00e1s gente?, \u00bfas\u00ed de f\u00e1cil es? \u00a1Como si me hubiera crecido un sentido!<br>El llanto es otro regalo que me ha dado el diagn\u00f3stico. Siempre he sentido que tengo la palanca del llanto descompuesta, y envidiaba la capacidad de las personas para llorar \u201cpor las cosas correctas\u201d. Un d\u00eda despert\u00e9 de un sue\u00f1o llorando. Y me sorprend\u00ed de poder llorar de manera fluida. En ese sue\u00f1o yo estaba con un amigo a quien no hab\u00eda visto en mucho tiempo y no sab\u00eda si lo quer\u00eda o lo extra\u00f1aba, pero me lo preguntaba a diario porque no sab\u00eda \u201cqu\u00e9 era lo que deb\u00eda sentir\u201d. En el sue\u00f1o yo estaba contenta de verle y al abrir los ojos y ver que \u00e9l no estaba, llor\u00e9. Esa fue la primera vez que pens\u00e9 que \u201centend\u00eda\u201d la melancol\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino:<\/strong> Das mucha importancia a la comunicaci\u00f3n, al instinto, a la necesidad de certezas y al gasto de energ\u00eda que supone partir de los detalles para entender la generalidad con precisi\u00f3n en contraposici\u00f3n a un tipo de pensamiento inductivo. Quiero citarte cuando mencionas esto y compararte, si me permites, con Pizarnik, en esa necesidad de comprensi\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p><em>El lenguaje hablado que era capaz de elaborar, aunque serv\u00eda para interactuar, no expresaba los contenidos profundos de mi mente. E, igualmente, la realidad percibida no ten\u00eda sentido si no organizaba las im\u00e1genes que recib\u00eda en mi cabeza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra.<\/strong> Ayer le\u00eda una reflexi\u00f3n (parafraseo) de que no todos los autistas tienen ansiedad social, porque algunos no sienten tanta necesidad de comunicarse y pueden simplemente enfocarse en los detalles de los objetos. Yo pertenezco a ese grupo de autistas que s\u00ed necesitan de la comunicaci\u00f3n frecuente con otros seres humanos, definitivamente no de la forma t\u00edpica, no en las reuniones casuales, sino con un prop\u00f3sito, relaciones tejidas con el fino hilo de las afinidades.<br>Me conmueve que me compares con Pizarnik, una poeta a la que quiero, creo que no la admiro tanto como la quiero. No s\u00e9 c\u00f3mo suene esto, sus poemas me despiertan una conmoci\u00f3n. Admiro m\u00e1s, por ejemplo, a Sylvia Plath o a Edgar Allan Poe, sus estructuras ling\u00fc\u00edsticas, sus temas, sus invenciones\u2026 Pero Alejandra, ella misma es un lenguaje. No necesito admirarla, ni necesita mi admiraci\u00f3n, se basta a s\u00ed misma como un todo, como un concepto aislado de los otros y, al mismo tiempo, indispensable para el mundo. Podr\u00eda ser mi hermana o mi hija, no s\u00e9. Hay dos poemas que le he dedicado, uno muy breve que habla del Seconal, porque en mi juventud me sent\u00eda muy identificada con ella y alguna vez quise tambi\u00e9n dormirme como ella; el otro se los dediqu\u00e9 a ella y a mi hija Latika, porque mi labor de parto inici\u00f3 el 25 de septiembre, en el aniversario luctuoso de Pizarnik, pero mi hija termin\u00f3 de nacer hasta el 27, que es el d\u00eda de mi cumplea\u00f1os. Para m\u00ed fue muy simb\u00f3lico todo esto, adem\u00e1s, en aquel momento yo ten\u00eda la edad de mi madre cuando me tuvo a m\u00ed: como si se reiniciara un ciclo c\u00f3smico.<br>El poema lo escrib\u00ed con las primeras contracciones que avisaban del parto, y en mi cosmogon\u00eda personal Alejandra es la madrina de mi hija, su diosa cuidadora. El poema lo escrib\u00ed escuchando \u201cEl trino del Diablo\u201d, de Tartini, y se llama \u201cEl d\u00eda en que Latika comenz\u00f3 a nacer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino:<\/strong> No me sorprende tu conexi\u00f3n con Pizarnik, en mi opini\u00f3n sus diarios son el diario de a bordo de una mujer autista en un momento en el que no se pod\u00eda dotar de esa identidad porque el autismo se desconoc\u00eda. Tambi\u00e9n yo tengo una conexi\u00f3n con ella, y es que cuando se present\u00f3 en Argentina el libro Mujeres y Autismo se hizo en la sala Pizarnik de la feria, nadie lo eligi\u00f3, surgi\u00f3 as\u00ed y me hizo muy feliz aquella coincidencia. La quiero tambi\u00e9n y la admiro, me hubiera gustado verla cantar esas letras en idiomas desconocidos que memorizaba sin saber ni c\u00f3mo, ni por qu\u00e9, y decirla que esa habilidad es belleza para m\u00ed.<br>Quiero que me hables de otros momentos presentes en el libro que me conmueven, como aquellas veces en que mencionas a tu abuela: \u201cMi abuela form\u00f3 el v\u00ednculo regulador de mi vida durante la infancia y hasta hace pocos a\u00f1os, cuando muri\u00f3\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 crees que ella era capaz de anticipar tus necesidades y saber c\u00f3mo ayudarte en esa coregulaci\u00f3n tan hermosa de la que hablas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra:<\/strong> Esta pregunta me la he hecho muchas veces. He llegado a la conclusi\u00f3n de que mi abuela era como yo en alguna naturaleza esencial; es probable que tambi\u00e9n haya sido neurodivergente, creo que por eso ella se sinti\u00f3 identificada conmigo desde que nac\u00ed, fui la nieta a la que m\u00e1s cuid\u00f3, aunque tambi\u00e9n procur\u00f3 mucho a otros nietos, le gustaba cuidar nenes, pero siento que entre nosotras se tendi\u00f3 desde un inicio un tejido invisible que iba m\u00e1s all\u00e1 de las palabras. A\u00fan lo siento. Sigue apareciendo en mis sue\u00f1os y me aconseja, me da certezas cuando tengo dudas. Ella nunca aprendi\u00f3 a leer, sin embargo, era biling\u00fce, hablaba el espa\u00f1ol y el n\u00e1huatl, su lenguaje estaba lleno de arca\u00edsmos y de neologismos, ten\u00eda una gran habilidad para ponerles nombres nuevos a las cosas. Se dedic\u00f3 al cuidado de la casa, pero cuando era ya anciana, imposibilitada de seguir con la faena dom\u00e9stica debido a una fractura en la cadera, un buen d\u00eda se puso a crear figuritas de tela. Las cos\u00eda con un sentido de la proporci\u00f3n sorprendente, como si tuviese en su mente las plantillas, solo tomaba las tijeras y cortaba las formas, las un\u00eda y \u00a1listo! Ten\u00eda una afici\u00f3n a las tortugas y los ping\u00fcinos. Las regalaba casi siempre a sus nietos, a\u00fan conservo varias.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n le gustaban los juguetes, ten\u00eda una especie de coleccionismo, sus cajones siempre estaban llenos de objetos brillantes, retacitos de tela y juguetes peque\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino:<\/strong> Una de las grandes preguntas de las mujeres autistas que reciben su diagn\u00f3stico en la edad adulta es: \u00bfc\u00f3mo dejar de hacer masking? Y si deben dejarlo o no. Me gusta lo que dices porque pienso que la p\u00e9rdida de la propia identidad es el resultado de relaciones de violencia, donde no hay camino para una verdadera aceptaci\u00f3n o validaci\u00f3n y creo que las mujeres autistas lo est\u00e1is reflexionando, pero no llega tanto al campo de la intervenci\u00f3n o de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El enmascaramiento autista va mucho m\u00e1s all\u00e1 de fingir un papel, es una suplantaci\u00f3n gradual de la identidad, pues la persona se siente obligada a despojarse de los rasgos de s\u00ed misma que son rechazados o que la hacen diferente, es decir, \u00a1renunciar a su propia naturaleza! La mejor terapia es ser yo misma.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra.<\/strong> Esta pregunta no he logrado respond\u00e9rmela cabalmente. Pero creo que al irme deshaciendo de expectativas inadecuadas e ir abrazando mi naturaleza, poco a poco he venido expresando partes de m\u00ed que hab\u00edan permanecido ocultas. Desde que abandon\u00e9 los trabajos normados, hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, y comenc\u00e9 a dedicarme exclusivamente a mis intereses, eligiendo mis ritmos, en un espacio autoregulado, mi yo aut\u00e9ntico se fue manifestando con mayor libertad, no por una actitud consciente de \u201cquitar el masking\u201d, sino que ya no era necesario dejar de ser yo. Pero, claro, el mundo sigue all\u00ed, con sus protocolos y sus demandas, y no siempre puedo estar en mi espacio seguro, creando, jugando con las<br>palabras y las sensaciones, as\u00ed que este masking continu\u00f3 toda vez que deb\u00eda \u201csalir a ese mundo\u201d. Y ahora, con esta consciencia, me pregunto, \u00bfcu\u00e1l es el umbral donde debo detenerme? En ciertos contextos, parad\u00f3jicamente, he descubierto que es menos desgastante representar un papel que ser yo misma. Por ejemplo, en un banco, en una oficina, en una llamada telef\u00f3nica de un familiar con el que no me relaciono demasiado.<br>Hace poco, debido a la enfermedad de mi padre, atend\u00ed en casa de mis pap\u00e1s varias llamadas telef\u00f3nicas de familiares que ni siquiera sab\u00eda que exist\u00edan o que hac\u00eda muchos a\u00f1os no ve\u00eda, era m\u00e1s f\u00e1cil solo decir algo como s\u00ed, s\u00ed, de acuerdo, claro, muy bien\u2026 a tener que explicar por qu\u00e9 no encajaba en sus visiones de la situaci\u00f3n o por qu\u00e9 me resultaban insufribles sus consejos, no ten\u00eda energ\u00eda para eso. Me esforc\u00e9 por ver las cosas desde su perspectiva: parec\u00eda como si pensaran que hablar y hablar acerca del problema<br>me iba a reconfortar, como si llamar con frecuencia fuera una especie de aliciente\u2026 \u00bfes que eran ellos quienes lo necesitaban? Yo solo quer\u00eda silencio, cuando colgaba no hab\u00eda cambiado nada, mi padre segu\u00eda enfermo y yo no me sent\u00eda \u201cdesahogada\u201d, sino saturada; pero no quer\u00eda parecer grosera: \u00bfy si esta es su forma de manifestar empat\u00eda? Me la pas\u00e9 todos esos d\u00edas envuelta en la manta de peso mientras trabajaba en mi laptop. Pero si hubiera colgado abruptamente o si me hubiese puesto a explicar por qu\u00e9 me hac\u00eda da\u00f1o recibir esas largas llamadas, habr\u00eda sido m\u00e1s desgastante. En cambio, este tipo de cosas s\u00ed<br>se las puedo explicar a mis hijos, a mis amigos; o puedo decirlas por escrito para m\u00e1s gente.<br>Tal vez lo \u00fanico que podr\u00eda sugerir es que cada mujer autista que va descubriendo o construyendo su identidad, explore su entorno para decidir, en cada ocasi\u00f3n, qu\u00e9 es mejor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino:<\/strong> Antes te preguntaba si hab\u00edas rele\u00eddo tu libro, sorprendida, y pensando en tu memoria me encanta esta an\u00e9cdota que cuentas del libro borrado:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Una vez alguien me borr\u00f3 del disco duro de mi computadora el \u00fanico manuscrito de un libro. No importa, le dije, puedo hacerlo de nuevo. Y esa tarde lo reescrib\u00ed de memoria. \u00bfLo ves?, le dije. No puedes robarme lo que est\u00e1 dentro de mi cabeza.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Creo que ese perfil de habilidades dispares es complejo de ser tolerado por el entorno, si tienes superbuena memoria, \u00bfpor qu\u00e9 no te acuerdas de dos instrucciones que acabo de decirte o que he repetido, o no reconoces a la editora que viste hace un mes en otra feria? Pienso que a tu alrededor las personas se pueden hacer esas preguntas y es dif\u00edcil gestionarlas. En tu libro te importa que tus padres tengan la explicaci\u00f3n, y te importa a\u00fan m\u00e1s ser t\u00fa misma quien tenga esta explicaci\u00f3n, pero \u00bfc\u00f3mo lidiar con las personas que van y vienen en nuestras vidas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra.<\/strong> Esta es una pregunta compleja. Creo que la abord\u00e9 un poco en mi respuesta anterior. Es muy dif\u00edcil estar explicando este tipo de detalles todo el tiempo a toda la gente que una se encuentra. La mayor\u00eda de las veces encuentro que es mejor dejarlos pasar, pero si se trata de alguien con quien voy a estar conviviendo con frecuencia, s\u00ed me parece mejor hablarlo. Hasta ahora la mayor\u00eda de las veces he hallado empat\u00eda o al menos disposici\u00f3n en mi c\u00edrculo cercano, aun as\u00ed, a ratos \u201cse les olvida\u201d. Por ejemplo, la amiga a la que veo con m\u00e1s frecuencia, aun cuando sabe que soy autista y le he explicado directamente que no me gusta que use ciertas palabras porque me lastiman, de vez en cuando \u201cse le salen\u201d, creo que inconscientemente. Y es que cuando yo digo que \u201cme lastima\u201d es porque percibo un<br>efecto f\u00edsico, tengo sensaciones palpables, no s\u00e9 si una persona neurot\u00edpica puede experimentar una palabra de forma puramente abstracta, \u00bfse puede? Yo la siento directamente en el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino: <\/strong>La tristeza es un glaciar. Me encanta que uses esa frase, la he utilizado de distintas formas en mi vida para expresar la tristeza, la ausencia de emocionalidad y la proporci\u00f3n de la misma, y cuando la expresas hablas de la alexitimia y organizas tan bien las preguntas clave para identificarla que me deja perpleja, pero esto me lleva a una reflexi\u00f3n que desde el punto de vista de la vida me parece fundamental. Comprender cognitivamente algo no es transitarlo emocionalmente, es una reflexi\u00f3n que de otro modo tambi\u00e9n planteas en el libro y sobre la que me gustar\u00eda escucharte<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ha sido una tarea compleja desde mi infancia:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>1- Darme cuenta de que estoy sintiendo algo.<br>2- Interpretar qu\u00e9 es eso que estoy sintiendo.<br>3- Preguntarme si lo que siento es proporcional a las circunstancias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Vera Guerra: Esta forma meticulosa de explorar las emociones ha tenido dos vertientes, la m\u00e1s positiva es que me ha permitido ser pragm\u00e1tica en momentos de la vida en los que necesitaba mucho enfoque para resolver problemas; pero ha jugado en contra m\u00eda cuando se ha tratado de credibilidad sobre mi mundo emocional. La gente a menudo no puede creer que soy susceptible a llegar a estados l\u00edmite, y entonces no reconoce cuando necesito ayuda. A menos que me conozcan muy de cerca o que sean personas sumamente sensibles e intuitivas, no reconocer\u00e1n mi necesidad de ayuda cotidiana. Y como yo tengo<br>dificultad para pedirla, se forma una situaci\u00f3n compleja. \u00bfHe logrado transitar, ya, todas las emociones? Un poco antes habl\u00e9 de que hab\u00eda experimentado la melancol\u00eda despu\u00e9s de un sue\u00f1o (escrib\u00ed un cuento sobre eso), para m\u00ed era una emoci\u00f3n completamente nueva\u2026 o al menos no la hab\u00eda experimentado con esa profundidad y color.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Merino: Me interesa mucho el v\u00ednculo y la conexi\u00f3n con tus hijos desde lo intangible y desde lo no normativo, y pienso cu\u00e1nto es necesaria la tribu para estar bien. Me encanta esta an\u00e9cdota:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Nunca he censurado los stims de mi hijo. No creo que sea nocivo que ande descalzo en casa con los pies mojados.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Abordas todo, la parte f\u00edsica, la emocional y con un acierto profesional sorprendente, creo que es el mejor libro para comprender el autismo que he le\u00eddo, me fascina, pero de todo el libro lo que m\u00e1s me impact\u00f3 fue el momento en el que hablas de la primera vez que abrazaste a tu mam\u00e1, me conmovi\u00f3 profundamente, me hizo pensar en Temple y me hace pensar en la importancia de comunicarnos fuera de la oralidad como primates y seres vivos que somos, en la importancia que tiene para ti esos ratos de descanso abrazando peluches, y la importancia de sentirte c\u00f3moda, quitar pesos para no enfermar, para abrazar y c\u00f3mo el autismo nos puede ense\u00f1ar con m\u00e1s claridad, o quiz\u00e1 por explorar tan v\u00edvidamente los<br>extremos, lo que de verdad es importante en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pienso que todos los seres humanos compartimos el mismo mundo emocional, pero algunas naturalezas llegan a estados l\u00edmite con frecuencia. Quiz\u00e1 el expresar ese estado l\u00edmite a trav\u00e9s del arte nos permite mirar a todos, neurot\u00edpicos y neurodivergentes, lo que hay detr\u00e1s de la m\u00e1scara colectiva.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Totalmente de acuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra:<\/strong> Sobre el tema de mi madre\u2026 creo que su imagen o la necesidad de su imagen ha sido parte central de lo que escribo. Una de las cosas que m\u00e1s me impactaron cuando comenc\u00e9 a revisar mi vida, sabi\u00e9ndome autista, fue ver c\u00f3mo su imagen iba emergiendo en los recuerdos tempranos. Yo nunca me hab\u00eda explicado por qu\u00e9 no la recordaba en los primeros a\u00f1os de mi vida y, sugestionada por las ideas del psicoan\u00e1lisis cl\u00e1sico, pensaba que ten\u00eda alg\u00fan tipo de \u201ctrauma\u201d que la hab\u00eda \u201cborrado\u201d, pero al ir revisando minuciosamente las escenas, las sensaciones, las formas de esos recuerdos tempranos, de pronto su imagen comenz\u00f3 a ser visible en mi mente. Y sent\u00ed que no hab\u00eda ning\u00fan trauma que la hubiese borrado, sino algo m\u00e1s relacionado con la percepci\u00f3n y la memoria: un registro at\u00edpico donde los elementos de la imagen no estaban del todo integrados.<br>Mi madre nunca ha sido particularmente afectuosa con las personas; sin embargo, siempre sent\u00ed que ten\u00eda con mis hermanos una relaci\u00f3n que conmigo no. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00edamos logrado establecer este v\u00ednculo? Sent\u00eda su cuerpo como algo extra\u00f1o y lejano.<br>Tras el diagn\u00f3stico ella tuvo la iniciativa de pedirme un abrazo, y al inicio no sab\u00eda c\u00f3mo responder a ese abrazo; no era una incomodidad que viniera de su cuerpo (aunque s\u00ed hubo muchos a\u00f1os en que su olor me saturaba, era un olor a paleta de fresa o de cereza que \u201cme empalagaba\u201d cada vez que estaba cerca), sino la incomodidad de \u201cno hacerlo bien\u201d, de no saber cu\u00e1nto deb\u00eda durar, qu\u00e9 fuerza deb\u00eda aplicar. Preguntas semejantes a las que me hago sobre el lenguaje. Yo estaba en su casa, pasando la temporada decembrina, y ella inici\u00f3 una rutina: cada ma\u00f1ana, cuando sal\u00eda de la habitaci\u00f3n, me extend\u00eda los brazos y me dec\u00eda una frase como: \u201cMi chiquita, ven, dame un abrazo\u201d, y al cabo de un tiempo se me fue haciendo natural. Despu\u00e9s de ese lapso, en cierta forma volvimos a nuestro trato habitual,pero algo se desbloque\u00f3 en m\u00ed.<br>Este a\u00f1o, 2024, he aprendido, adem\u00e1s, a acariciar a mi padre. Su enfermedad que ha sido a un tiempo dolorosa, tambi\u00e9n, de forma extra\u00f1a y parad\u00f3jica, me ha permitido acercarme, cuidarlo a ratos, quererlo de una forma m\u00e1s org\u00e1nica. Mi padre ha sido un hombre inteligente y, a pesar de que socializaba mucho en su juventud, algo de \u00e9l siempre me pareci\u00f3 encriptado. Y yo nunca hab\u00eda sabido c\u00f3mo atravesar ese umbral del contacto, s\u00ed nos pod\u00edamos saludar o dar un abrazo, pero siempre lo hab\u00eda sentido protocolario aun con lo mucho que lo quiero.<br>Mis hijos, entre mayores se vuelven, m\u00e1s se separan de mi cuerpo. Cuando eran peque\u00f1os, hab\u00eda muchas cosas que se me daban de forma instintiva con ellos, pero ahora han desarrollado un car\u00e1cter propio. Aun cuando todav\u00eda son menores de edad, tienen definidas muchas cosas de s\u00ed mismos que \u2212estoy segura\u2212 ya no van a cambiar, solamente a potenciarse o contenerse, pero su estructura de personalidad, la base, ya est\u00e1 aqu\u00ed. Eso tiene sus puntos de conflicto: sus necesidades pueden llegar a ser opuestas a las m\u00edas; sus percepciones, contrastantes. Y yo, como la madre, la br\u00fajula, el eje de la casa, debo vigilar todo el tiempo el equilibrio entre su autonom\u00eda y el respeto mutuo. Sin embargo, ya no soy solamente yo la que cuida, a veces siento que es sim\u00e9trico, que nos cuidamos entre todos\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mar\u00eda Merino:<\/strong> Hay mil temas m\u00e1s como las certezas extrasensoriales, las epifan\u00edas vitales y la capacidad de detectarlas, la doble excepcionalidad que me parece de una frecuencia ins\u00f3lita pero que puede explicarse\u2026 el mundo laboral, la maternidad, el concepto de lo femenino\u2026 es exhaustivo, no podemos abordarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Vera Guerra:<\/strong> En el \u00faltimo cap\u00edtulo de mi libro digo, precisamente, que me faltaron varios temas que considero important\u00edsimos. Por ejemplo, esto que mencionas de la doble excepcionalidad, no he hallado estudios en Latinoam\u00e9rica sobre el tema; tu libro Mujeres y Autismo, es el primero que leo donde hay un cap\u00edtulo dedicado al rubro, en lengua castellana. Gracias, Mar\u00eda, por validar este trabajo de escritura, que ha sido el m\u00e1s complejo de escribir en toda mi carrera literaria, por ayudarme a ver que era valioso publicarlo. Me siento demasiado\u2026 no s\u00e9 si esto es una forma de la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-preformatted\"><strong>Marisol Vera Guerra:<\/strong> Escritora, editora y tallerista mexicana. Licenciada en psicolog\u00eda con Maestr\u00eda en Ciencias de la Educaci\u00f3n y la Comunicaci\u00f3n. Ha publicado libros en diversos g\u00e9neros, individuales y en coautor\u00eda, en M\u00e9xico, Estados Unidos e Italia, entre los m\u00e1s recientes: El cuerpo, el yo y la maternidad, poes\u00eda para desactivar patrones establecidos y Otras mujeres como lobas.<br><strong>Mar\u00eda Merino Mart\u00ednez:<\/strong> Doctora en Ciencias de la Educaci\u00f3n, psic\u00f3loga y psicopedagoga, directora t\u00e9cnica de Fundaci\u00f3n Miradas, psic\u00f3loga de la asociaci\u00f3n Autismo Burgos. Coordinadora y coautora de los libros Mujeres y autismo, Todo sobre el Asperger y diversos cuentos para sensibilizar sobre el autismo.<\/pre>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Di\u00e1logo entre Marisol Vera Guerra y Mar\u00eda Merino Mart\u00ednez Monterrey &#8211; Burgos, 12 de marzo de 2024 Marisol Vera Guerra, Ojos bien abiertos,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4790,"featured_media":19157,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[149,1,209],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-19150","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulo","category-noticias","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2024\/07\/Merino_Vera.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19150","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4790"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19150"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19150\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19163,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19150\/revisions\/19163"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19157"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19150"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19150"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19150"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19150"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}