{"id":19022,"date":"2024-01-08T20:56:24","date_gmt":"2024-01-08T20:56:24","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=19022"},"modified":"2024-01-09T21:23:11","modified_gmt":"2024-01-09T21:23:11","slug":"resplandores-decembrinos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2024\/01\/08\/resplandores-decembrinos\/","title":{"rendered":"RESPLANDORES DECEMBRINOS"},"content":{"rendered":"\n<p>Por \u00a0\u00c1lvaro S\u00e1nchez<\/p>\n\n\n\n<p>24 HORAS AL D\u00cdA, LOS 365 D\u00cdAS DEL A\u00d1O<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Ten\u00eda que responder el correo; el departamento de recursos humanos esperaba una respuesta. Pero era inevitable recordar que \u00e9l hab\u00eda estado en la misma situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando empez\u00f3 en la empresa, inici\u00f3 como analista, es decir, telefonista. Recib\u00eda entre doscientas y trescientas llamadas al d\u00eda, las cuales registraba en una computadora que todav\u00eda funcionaba con monitor monocrom\u00e1tico. Del universo mensual de llamadas, se tomaba una muestra de tres, las cuales eran escuchadas por el supervisor para hacer su evaluaci\u00f3n mensual. Odiaba tener que trabajar los fines de semana, pero las faltas injustificadas arruinaban la evaluaci\u00f3n en autom\u00e1tico, as\u00ed que cada domingo, de las seis de la ma\u00f1ana al mediod\u00eda, se la pasaba sentado en un cub\u00edculo helado, esperando una llamada que nunca llegaba, estrujando el vaso de papel en el que la m\u00e1quina le hab\u00eda despachado un caf\u00e9 para calentarse los dedos y maldiciendo mil veces al imb\u00e9cil que determin\u00f3 esta pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por encima de todas las cosas, detestaba haber tenido que trabajar el 24 de diciembre. Aquel hab\u00eda sido su primer trabajo y, hasta entonces, pasaba el d\u00eda de Nochebuena inmerso en los preparativos de la cena de Navidad. Su familia viv\u00eda muy cerca de la viuda del abuelo, matriarca del clan, y era su orgullo colocar las mesas plegables para la abundancia de comensales, preparar el equipo de sonido para quienes se animaran a bailar e ir por los hielos y los bolillos, complementos humildes pero indispensables del banquete. Luego se ba\u00f1aba con toda calma y se vest\u00eda con la misma parsimonia y emoci\u00f3n que un pont\u00edfice reci\u00e9n elegido. Recib\u00eda a los primeros parientes que llegaban y, en cuanto aparec\u00edan sus primos, consideraba terminadas y cumplidas sus obligaciones de la jornada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Aquel itinerario hab\u00eda quedado destrozado en su primer a\u00f1o de trabajo. Para cuando lleg\u00f3, ya todo estaba preparado y ya estaban presentes la mayor\u00eda de los invitados. Tuvo que echarse un regaderazo tan r\u00e1pido, que todav\u00eda la escurr\u00eda el cabello cuando comenzaron los rezos dirigidos por la abuela. A la hora del intercambio a\u00fan estaba pensando en la oficina y, en honor a la verdad, se la pas\u00f3 de malas toda la noche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una semana despu\u00e9s, en el A\u00f1o nuevo, incluy\u00f3 entre sus prop\u00f3sitos llegar a lo m\u00e1s alto en la empresa y abolir esa absurda pol\u00edtica de hacer trabajar a los empleados en Navidad s\u00f3lo por cumplir a rajatabla con el eslogan de disponibilidad que la empresa ostentaba en su publicidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy ocupaba el cargo m\u00e1s alto, era el CEO desde hac\u00eda seis meses. Y el gerente de recursos humanos quer\u00eda saber si hab\u00eda alguna notificaci\u00f3n para Navidad y A\u00f1o nuevo, que ca\u00edan en domingo. Por un momento, sinti\u00f3 de nuevo la presi\u00f3n de la diadema sobre sus o\u00eddos y le pareci\u00f3 que su caf\u00e9 era aquella mezcla horrenda de la m\u00e1quina despachadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLa verdad es que son otros tiempos, y ahora los clientes s\u00ed requieren una disponibilidad total. Adem\u00e1s, no podemos ceder terreno a la competencia. Con las nuevas leyes, hemos tenido que asumir algunos de los costos del <em>outsourcing<\/em> y, si son nuestros empleados, es importante que se note el compromiso con la compa\u00f1\u00eda. Soy el nuevo jefe y no puedo permitirme ese tipo de debilidades. Lo que pas\u00f3 entonces fue el berrinche de un muchacho; estos son negocios en serio\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; De manera que el ideal de transformar el sistema desde dentro qued\u00f3 donde siempre termina y el CEO gir\u00f3 la instrucci\u00f3n, clara y contundente, de que los d\u00edas festivos se trabajaran en horario regular y se pagaran por ellos las compensaciones indicadas por la ley para feriados.<\/p>\n\n\n\n<p>SIDRA DE MANZANA MALA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">A la bisabuela le gustaba que la cena de a\u00f1o nuevo fuera resultado de la cooperaci\u00f3n de todos sus descendientes. Una fiesta de \u201ctraje\u201d, como quien dice. Nadie se atrev\u00eda a cuestionar su decisi\u00f3n, aunque el resultado fuera desigual, pues, por ejemplo, la t\u00eda Jacinta era fodonga a m\u00e1s no poder y compraba dos o tres cazuelas del Vips, mientras que el t\u00edo Ram\u00f3n era ahorrativo hasta la ignominia y siempre regateaba su aportaci\u00f3n; la vez que le tocaron las uvas, las compr\u00f3 contadas; y cuando tuvo la misi\u00f3n de traer el pan, \u00e9l mismo lo corto en rebanadas milim\u00e9tricas y lo racion\u00f3 como si estuvi\u00e9ramos en guerra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para vernos lo menos afectados posible por su taca\u00f1er\u00eda, hab\u00edamos organizado un sistema de asignaciones donde siempre le encarg\u00e1bamos la ensalada o algo as\u00ed; el t\u00edo Ram\u00f3n era feliz repartiendo hojas de lechuga y obleas, que no rebanadas, de jitomate. Sin embargo, la prima Teresa, a quien siempre le gustaba llevar la contra, se quej\u00f3 y se quej\u00f3 hasta que el sistema de asignaciones fue sustituido por un sorteo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al t\u00edo Ram\u00f3n le toc\u00f3 la sidra, as\u00ed que est\u00e1bamos resignados a recibirla en ampolletas de Aderogyl. \u00a1Cu\u00e1l no fue nuestra sorpresa cuando, despu\u00e9s de las uvas, el t\u00edo Ram\u00f3n comenz\u00f3 a servir unos vasotes desechables como de 400 ml., bien rebosados!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estaba a punto de tomar el m\u00edo, cuando mi primo Nonato me detuvo (explicaci\u00f3n obligatoria: la mam\u00e1 era muy devota de San Ram\u00f3n Nonato y quer\u00eda nombrar a su hijo en su honor, pero como no soportaba al t\u00edo Ram\u00f3n, decidi\u00f3 dejarle s\u00f3lo la segunda parte del nombre).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fuimos a la cocina y me ense\u00f1\u00f3 que nuestro codicioso pariente hab\u00eda recurrido al truco que aplican los antros para las bebidas: hab\u00eda puesto sobre la mesa un par de botellas de buena marca, pero en la cocina serv\u00eda una fermentaci\u00f3n miserable, de esas que venden sin sellos ni fechas de caducidad en alguna camioneta destartalada en una esquina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pensamos en advertir a los dem\u00e1s, pero era demasiado tarde: ya todos hab\u00edan brindado y, por lo que pod\u00edamos ver, aquella sidra pirata ten\u00eda un efecto chispeante: todos re\u00edan y se abrazaban con una alegr\u00eda pocas veces vista en nuestro clan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La sidra segu\u00eda corriendo y sus efectos eran cada vez m\u00e1s estramb\u00f3ticos: la bisabuela se sent\u00f3 en un rinc\u00f3n y se puso a hablar sola. Nonato y nos acercamos y descubrimos que platicaba y platicaba con la pared como si el bisabuelo hubiera vuelto de la muerte. Era muy curioso, porque lo pon\u00eda al d\u00eda de todo lo que hab\u00eda ocurrido desde que falleci\u00f3. Mi primito Lemuel se mont\u00f3 en su carrito de bomberos y se lanzaba contra una maceta a la que le gritaba: \u201cTe voy a matar\u201d. El m\u00e1s joven de los t\u00edos, Ebodio, se meti\u00f3 a un cl\u00f3set a recordar los cachondeos de sus a\u00f1os mozos sin m\u00e1s pareja que un abrigo colgado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sent\u00ed el deber de preservar la decencia de mi familia, as\u00ed que investigu\u00e9 el efecto que la sidra loca hab\u00eda tenido en ellos. Mi pap\u00e1, fiel a su costumbre, roncaba a gusto en un sill\u00f3n; mi mam\u00e1 se sent\u00f3 en las piernas a una de mis primitas y se puso a darle de comer como si fuera una beba, a pesar de sus protestas. Mi hermana debi\u00f3 haber cre\u00eddo que estaba en los <em>Grammy<\/em>, pues se puso a bailar una coreograf\u00eda complicad\u00edsima mientras tarareaba una canci\u00f3n que no logr\u00e9 identificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Fui con Nonato a reclamarle al t\u00edo Ram\u00f3n, pues esta vez sus taca\u00f1er\u00edas hab\u00edan llegado demasiado lejos. No tuvimos que hacerlo, la vida tiene una manera muy curiosa de hacer justicia. El pobre t\u00edo estaba en el ba\u00f1o, gritando de alegr\u00eda, porque cre\u00eda que orinaba oro. Cerramos la puerta para no ver lo que ocurri\u00f3 despu\u00e9s. S\u00f3lo podemos decir que cuando sali\u00f3 apestaba a mil demonios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Vaciamos en la ca\u00f1er\u00eda todas las botellas y vasos de sidra que encontramos. Propuse llamar a una ambulancia, pero Nonato, quien era param\u00e9dico voluntario, me asegur\u00f3 que no era necesario. Despu\u00e9s de una hora de locura, la sidra malvada comenz\u00f3 a noquear a sus v\u00edctimas. Acomodamos a todos lo mejor que pudimos en camas, sillas y sillones, y a las tres de la ma\u00f1ana, nosotros mismos nos dormimos, agotados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mi pap\u00e1, fiel a su costumbre, se despert\u00f3 a las siete en punto, y me despert\u00f3 a m\u00ed para que le ayudara a recoger el tiradero; hizo lo mismo con mi hermana y con mi madre. Para el mediod\u00eda, cuando mis familiares empezaron a resurgir de los parajes umbr\u00edos de la intoxicaci\u00f3n, la casa estaba pr\u00e1cticamente en orden.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nadie comentaba nada sobre el malhadado festejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El t\u00edo Ram\u00f3n despert\u00f3 torcido en el ba\u00f1o, pues lo hab\u00edamos dejado all\u00ed, y trat\u00f3 de escabullirse sin m\u00e1s compa\u00f1\u00eda que sus humores. Pero Nonato y yo lo trajimos de vuelta a la casa para que no se fuera sin su abrazo. Y no hubo quien se quedara sin estrecharlo, mientras el infeliz taca\u00f1o se pon\u00eda rojo y hasta morado de la verg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces supimos con certeza que todo mundo sab\u00eda lo que hab\u00eda pasado.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al a\u00f1o siguiente, el t\u00edo Ram\u00f3n aleg\u00f3 que ten\u00eda catarro y no vino a la fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>TRIBULACIONES DE UN POETA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">El t\u00edo Humberto llegaba a cada fiesta de a\u00f1o nuevo con su mismo traje gastado, su mismo pa\u00f1uelo para la tos que nunca lo abandonaba, y un poema para declamar despu\u00e9s del brindis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sus poemas eran espantosos: versos cursis, sin m\u00e9trica y mal rimados, declamados con voz engolada y gestos rebuscados. \u201cEl a\u00f1o viejo se muere \/y, en su \u00faltimo estertor, \/ le desea a sus verdugos \/ felicidad y mucho amor.\u201d era una de sus estrofas menos peores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una vez, la chaviza de la familia se rebel\u00f3 contra tan insufrible tradici\u00f3n y declar\u00f3 que no quer\u00eda escuchar ni un poema m\u00e1s del t\u00edo Humberto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me toc\u00f3 a m\u00ed ir a su casa para explicarle en privado que este a\u00f1o no declamar\u00eda. Lo encontr\u00e9 con un viejo libro de oraciones, murmurando rezos por todos y cada uno de los miembros de la familia. En su simpleza y cursiler\u00eda, dedicaba toda la ma\u00f1ana del \u00faltimo d\u00eda del a\u00f1o a pedirle a Dios por una bola de ingratos que cada vez lo escuch\u00e1bamos con mayor fastidio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me sent\u00ed como cucaracha y ech\u00e9 para atr\u00e1s la rebeli\u00f3n. Ya en la cena, le aplaudimos como nunca al t\u00edo, y hasta se le salieron las l\u00e1grimas al poeta familiar.<\/p>\n\n\n\n<p>DANIEL EL TRAVIESO ERA UN HIJO DE PUTA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">En la caricatura, por supuesto que no, pero en la colmena Geo que el Infonavit le dio por hogar, el ni\u00f1o latoso que nunca puede faltar era un completo castroso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfSu chistosada de fin de a\u00f1o? Dejarlo encerrado en la jaula de tender mientras colgaba unas jergas mojadas para que no afearan su vivienda durante la celebraci\u00f3n de A\u00f1o nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Menos mal que no ten\u00eda nada en la estufa, pues el ni\u00f1o era un completo cabroncito de esos que abundan entre la ni\u00f1ez \u00edndigo y no tuvo suficiente con dejarlo enjaulado una hora o dos, sino que, llevando en la conciencia su crimen, cenaba tan quitado de la pena mientras \u00e9l permanec\u00eda sentado y sin esperanzas en el espacio de dos por dos que su contrato le otorgaba en la azotea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dormit\u00f3 con la cabeza entre las rodillas hasta que lo despertaron unos ruidos: era el hijo del administrador, quien sol\u00eda subir a echarse sus \u201cchurros\u201d de mariguana. Le explic\u00f3 su situaci\u00f3n y le pidi\u00f3 ayuda, pero el otro estaba tan pacheco, que no le entendi\u00f3 nada. Ni hablar de pedir ayuda por celular, pues lo hab\u00eda dejado abajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Por la otra escalera subi\u00f3 una parejita adolescente a echar pasi\u00f3n. Trat\u00f3 de llamar su atenci\u00f3n, pero aquellos se hicieron como que no o\u00edan y, dado que sus interpelaciones molestaban a la se\u00f1orita en cuesti\u00f3n, terminaron por irse hasta el otro extremo de la azotea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Estaba resignado a ser rescatado hasta el pr\u00f3ximo a\u00f1o -es decir, hasta el d\u00eda siguiente-, cuando subi\u00f3 una vecina a la que apenas conoc\u00eda de vista y cuya tragedia, no obstante, era sabida por todos los inquilinos gracias a la esmerada labor comunicativa de do\u00f1a Cuca, la chismosa asignada al edificio: hab\u00eda perdido de un golpe a su padre, su madre y sus dos hermanos en los meses aciagos de la pandemia. Platicando con ella se enter\u00f3 de que hab\u00eda subido porque no soportaba la leg\u00edtima alegr\u00eda del resto de su familia cuando ella llevaba tan honda pena en el alma. Alg\u00fan t\u00edo con m\u00e1s buena voluntad que seso hab\u00eda tenido la brillante idea de que el festejo de A\u00f1o nuevo fuera en su departamento, \u201cpara alegrarla entre todos\u201d, y la pobre ya no soportaba ni un minuto m\u00e1s de aquel viacrucis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Platicaron una media hora. Luego, ella bot\u00f3 el candado de la jaula con un martillo y un tubo que sac\u00f3 del cuartito de intendencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Bajaron al departamento de \u00e9l y, sin encender las luces, para que nadie notara su presencia, platicaron y platicaron tal como lo necesitaba ella: en voz baja, con el derecho a llorar y a alzar el pu\u00f1o contra el destino, poniendo el dedo en la llaga en vez de a\u00f1adir al sufrimiento la indiferencia o una pretendida inmunidad al dolor, sin obligarla a superarlo ni a aprender nada de ello, ni mucho menos a agradecerlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y el milagro de la comunicaci\u00f3n entre dos seres humanos y el misterio del sufrimiento se actualizaron en ese peque\u00f1o departamento a oscuras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Despu\u00e9s ella se fue con el \u00e1nimo de soportar lo que faltaba de la fiesta y el so\u00f1\u00f3 con estrangular a un ni\u00f1o malcriado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al d\u00eda siguiente, sin embargo, se sinti\u00f3 magn\u00e1nimo y ni siquiera acus\u00f3 al peque\u00f1o cabroncito -lo cual, por otro lado, era completamente in\u00fatil, pues sus padres eran un par de peleles como los que abundan hoy d\u00eda. Otra de las esperanzas perennes de la humanidad lat\u00eda en su pecho y no ten\u00eda tiempo para venganzas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ella, por su parte, le invit\u00f3 un caf\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nada de lo cual le quita lo hijo de la chingada al ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>COLORIDO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Sab\u00eda que muchas mujeres recurren a portar pantaletas rojas en la noche del 31 para asegurarse lo mejor en el siguiente a\u00f1o, pero cuando la t\u00eda Juliana convenci\u00f3 a sus hermanas, cu\u00f1adas y sobrinas para que entre todas utilizar\u00e1n toda una constelaci\u00f3n crom\u00e1tica para que la siguiente jornada de la Tierra alrededor del Sol fuera espectacular, estaba seguro de que eso s\u00f3lo ocurr\u00eda en casa de mi abuelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El pobre hombre, serio, arrugado y oscuro, como corteza de \u00e1rbol, solamente apret\u00f3 la boca cuando las mujeres de la familia comenzaron a mostrarse unas a otras los calzones para verificar que abarcaban todos los colores y, por ende, todos los beneficios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo peor fue cuando la t\u00eda Obdulia, seriamente mala copa, sali\u00f3 con la idea de que hab\u00eda que moverse mucho para \u201csacudirse las malas vibras\u201d y atraer \u201clas buenas ondas del Universo\u201d, tal como indicaba el libro de donde la t\u00eda Juliana hab\u00eda sacado la idea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo que empez\u00f3 como un par de pasos descoordinados, pronto deriv\u00f3 en una especie de baile regional mal coreografiado. Y termin\u00f3 con un fren\u00e9tico can can multicolor que todav\u00eda aparece en mis sesiones de terapia.<\/p>\n\n\n\n<p>ITINERARIO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">11:30 a.m. &#8211; Despertar. Cruda. Sabor a v\u00f3mito. El piso se va. La mezcla de tragos de la noche anterior se retuerce en sus entra\u00f1as como un <em>alien<\/em>. Llegar al refri: agua fr\u00eda. Agua caliente en la regadera, muy caliente. Una hora bajo el chorro. Salir y tirarse sobre la cama.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">2:00 p.m. &#8211; Comiendo quecas en el mercado. Sacar dinero de papi en un cajero. Llamada de la madre: ignorar. Insiste por <em>WhatsApp<\/em>: \u201c\u00bfVas a venir al fin de a\u00f1o con la familia?\u201d. Respuesta escueta, sin horario espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">3:00 p.m. &#8211; Botellas en el suelo del autom\u00f3vil, m\u00e1s all\u00e1, las piernas de la susodicha en turno. El \u00faltimo faje del a\u00f1o en un hotel de paso, pero de los buenos. Coger como en los videos porno que ya se est\u00e1n volviendo una adicci\u00f3n. La novia protesta. \u00a1Que se calle la perra!, para eso se le invierte.<\/p>\n\n\n\n<p>4:30 p.m. &#8211; Dejar a la novia -una de tantas-, en casa de sus pap\u00e1s. \u00bfPasar a saludar y mostrar un miligramo de decencia? Mejor no. Ya viene flameado. Detenido por la patrulla. Mordida. Esta vez es doble por ser a\u00f1o nuevo. \u00a1Feliz a\u00f1o, oficial hijo de puta!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">5:00 p.m. &#8211; Pasar al departamento del amigo de las pastillitas alegres. El <em>dealer <\/em>se pone melodram\u00e1tico: \u201c\u00a1Me siento muy solo, we!\u201d. \u00a1Pobre pendejo, es de esos tarados que se deprimen en diciembre! Va a recibir el a\u00f1o hecho una piltrafa o suicidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">6:00 p.m. &#8211; Misa en la capilla privada del conjunto residencial familiar. Sacerdote de una de las sectas <em>inter ecclesiam<\/em>, rector del colegio por donde han pasado todos los varones de la familia. Comulgar, los requisitos no aplican para los VIP. Se hinca y cierra los ojos, aunque es un gesto falso, se le clava la punzada de que tal vez hay algo mal en su vida. El primo chistorete le patea el trasero. Se acab\u00f3 la reflexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">8:00 p.m. &#8211; Del bar al sal\u00f3n <em>lounge<\/em>, ida y vuelta. Es lo mismo que los antros de cada fin de semana, de cada noche, s\u00f3lo que aqu\u00ed lo \u00fanico que hay para pescar son primas y una que otra t\u00eda sonsacadora, como la t\u00eda Beka, que durante uno de los peores periodos de su alcoholismo matutino lo inici\u00f3 cuando apenas hab\u00eda comenzado a tener erecciones. Ahora siente un deseo incestuoso por la hija de ella: su prima Maqui. \u00a1Eso s\u00ed que ser\u00eda karma extremo! Empiezan a circular las pastillitas de la felicidad. S\u00f3lo los \u00f1o\u00f1os y los perdedores creen que son malas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">11:00 p.m. &#8211; El torbellino. El espacio y el tiempo han sido devorados por un v\u00f3rtice. Luces, rostros. Nada est\u00e1 fijo. Probablemente est\u00e9 bailando. O cogiendo. Siente piel, calor, y luego un pinche fr\u00edo que lo hace temblar sin control. \u00bfTendr\u00e1 un ataque? \u00bfSe estar\u00e1 infartando? \u00bfEst\u00e1 eyaculando? \u00a1Sepa la verga! \u201c\u00a1YOLO, puto! \u00bfTengo camisa? \u00bfMe estoy orinando encima? \u00bfEstoy penetrando a alguien? <em>WTF!<\/em> (Es que a m\u00ed me educaron biling\u00fce desde chiquito y tambi\u00e9n deliro en ingl\u00e9s)\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">A\u00d1O NUEVO &#8211; Uvas y una chingadera que sabe a refresco pasado. Besar en la mejilla a la abuela con la misma boca que hace unas horas se estaba comiendo un co\u00f1o. \u00bfSabr\u00e1 c\u00f3mo soy de verdad? Abrazo consentidor del padre: le pide un poco de disimulo frente a la familia, pero le gusta que sepa gozar de las cosas buenas de la vida, para eso ha vendido su alma al demonio de la corrupci\u00f3n: para que sus hijos disfruten los placeres de la minor\u00eda selecta. Un corto circuito qu\u00edmico lo destroza por dentro. Y cuando el t\u00edo Manfredo le da unos consejos con aliento a bacalao, no puede m\u00e1s y vomita sobre \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">12:15 a.m. &#8211; \u00c9l y su madre, en un cuarto peque\u00f1o, lejos de todos. Le suplica que se aparte de todos los excesos que tarde o temprano le cobrar\u00e1n factura. Le aprieta el abrazo, como cuando lo rega\u00f1aba de ni\u00f1o. La madre llora. Si tan s\u00f3lo pudiera entender lo que dice, tal vez \u00e9l tambi\u00e9n llorar\u00eda, pero han comenzado a darle violentos escalofr\u00edos y no escucha nada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">1:30 a.m. &#8211; Toma un ponche de qui\u00e9n sabe qu\u00e9 en un antro, al que fue para evitar miradas recriminatorias en la reuni\u00f3n familiar. Se le quita la temblorina. Se reprocha su momento de debilidad. Se consigue un par de viejas, a cual m\u00e1s interesada y a cual m\u00e1s puta. Que se la mamen ah\u00ed mismo. Un fajo de billetes para la que se lleve la leche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">3:45 a.m. &#8211; Llega al departamento que le paga su pap\u00e1 para que \u201ccaiga\u201d a dormir cuando no est\u00e1 presentable, es decir, hecho una mierda. Va al ba\u00f1o. Le arde. Una especie de resabio queda en su miembro. Ya ha tenido enfermedades de esas, pero siempre le da miedo. Ser\u00eda buen momento para pensar un poco sobre su vida, pero est\u00e1 hecho papilla. Llega dando tumbos a la cama.<\/p>\n\n\n\n<p>11:30 a.m. &#8211; Despertar.<\/p>\n\n\n\n<p>GENTE BIEN<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Ya les hab\u00edan pagado y era hora de irse. La posada hab\u00eda estado regular. El relleno de la pi\u00f1ata hab\u00eda estado decente y el taquero contratado para el evento parec\u00eda haber adivinado que se enfrentar\u00eda a una manada de tragones sin fondo y toda una trinchera de cazuelas rectangulares con arroz, nopales, frijoles, cebollas fritas y dem\u00e1s hab\u00eda mantenido a raya las ansias mezcladas del hambre y el desquite que yac\u00edan en las entra\u00f1as de cada uno de los gaseros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Imposible no agarrarle odio al trabajo, si era uno de los m\u00e1s pinches del mundo. Ten\u00edan que llegar de madrugada, cargar los cilindros que lo trituraban hasta hacerlo pasar fines de semana completos echado en la cama, aunque apenas pasaba de los veinte a\u00f1os, y siempre terminaba apestando a gas. La paga era infame y su \u00fanico atractivo era que \u201ces mejor que no cobrar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El caso es que ya iban saliendo cuando los llam\u00f3 el patr\u00f3n: hab\u00eda un problema en la mansi\u00f3n y ten\u00eda que armarse una cuadrilla de urgencia. La mansi\u00f3n era la casa de un pol\u00edtico, el mejor cliente de la gasera, y el patr\u00f3n se esmeraba con \u00e9l como con ninguno. As\u00ed fuera 31 de diciembre a las cuatro de la tarde, si hab\u00eda problemas en la mansi\u00f3n, ten\u00edan que atenderlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Accedi\u00f3 a ir porque implicaba una paga extra y porque, de todos modos, no ten\u00eda muchas ganas de llegar a su casa. Sus pap\u00e1s ya deb\u00edan estar ebrios a esa hora y si se le ocurr\u00eda organizar una cena modesta para que sus hermanos menores no se pasaran el cambio de a\u00f1o en blanco, lo \u00fanico que recibir\u00eda por su esfuerzo ser\u00edan reproches.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando llegaron a la mansi\u00f3n, se dieron cuenta de que se trataba de una pendejada; saldr\u00edan pronto de all\u00ed. Se felicit\u00f3 por haber acudido y ganarse el bono m\u00e1s f\u00e1cil del a\u00f1o. Por consideraci\u00f3n al cliente, lo enviaron a seguir la tuber\u00eda para asegurarse de que no hubiera fugas, aunque era algo totalmente innecesario. Y fue a dar hasta un austero y g\u00e9lido cuarto de servicio, que al parecer estaba lejos de todo. Trat\u00f3 de encender la luz, pero estaba fundida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Entonces se abri\u00f3 la puerta y una deliciosa silueta femenina se abalanz\u00f3 sobre \u00e9l y tom\u00f3 sus mejillas con ambas manos, unas manos suaves, como las de quien nunca ha lavado platos, y fr\u00edas, como si estuviera tan nerviosa como \u00e9l cuando bes\u00f3 a su primera novia. El beso fue c\u00e1lido, ansioso, como si le hubiera tra\u00eddo ganas desde hace mucho tiempo, aunque no se le ocurr\u00eda a qui\u00e9n podr\u00eda conocer all\u00ed. Luego, ella se separ\u00f3 como rel\u00e1mpago y sali\u00f3 de la habitaci\u00f3n, de modo que \u00e9l se qued\u00f3 viendo puntitos de colores, con el pantal\u00f3n abultado y un ligero mareo que era distinto al que produc\u00eda el gas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sali\u00f3 al pasillo y no vio a nadie. Pensando en que su tardanza pod\u00eda provocarle problemas -todo pod\u00eda provocar problemas en casa de los ricos-, se apresur\u00f3 a reintegrarse al grupo y estaba ansioso por irse, aunque nada de lo que pas\u00f3 hab\u00eda sido iniciativa suya. Sin embargo, el supervisor los recibi\u00f3 con la noticia de que al cliente, cristiano de ocasi\u00f3n, le hab\u00edan agarrado sus cinco minutos de buen samaritano y hab\u00eda ordenado que se les alimentara en el comedor de servicio. El patr\u00f3n, consultado por tel\u00e9fono, hab\u00eda decretado que deb\u00edan aceptar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Mientras com\u00eda, trataba de concentrarse en mostrar buenos modales \u2013a los ricos les encanta comprobar cu\u00e1n burdos e ignorantes son los pobres, cu\u00e1nto se merecen su jodida suerte. No obstante, a pesar de sus esfuerzos terminaba pensando en la mujer que lo bes\u00f3. Era joven y delgada, y hab\u00eda parecido muy atra\u00edda por su musculatura superior, pues le hab\u00eda apretado los b\u00edceps mientras lo besaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lo curioso es que, si bien se hab\u00eda prendido, conforme el evento se alejaba en el tiempo empezaba a sentir y pensar cosas que nada ten\u00edan que ver con el urgente agolpamiento de su sangre entre las piernas. Era algo tan nuevo que le costaba darle forma, pero ah\u00ed estaba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Para cuando iban en el postre, se asom\u00f3 una de las muchachas de la fiesta por la puerta entreabierta del comedor. Las chavas ricas siempre le daban la impresi\u00f3n de haber saltado de un cat\u00e1logo de Liverpool. Como s\u00f3lo \u00e9l la vio, por un momento pens\u00f3 que se la hab\u00eda imaginado, pero luego ella regres\u00f3 con una amiga y entonces supo que no se enga\u00f1aba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando se levantaron para ir al cami\u00f3n y marcharse, pidi\u00f3 permiso para pasar al ba\u00f1o. En vez de eso, aprovech\u00f3 la exacerbaci\u00f3n de su olfato para seguir el rastro a perfumes caros que hab\u00edan dejado las j\u00f3venes. Sab\u00eda que por esa transgresi\u00f3n el patr\u00f3n lo correr\u00eda y lo mandar\u00eda madrear, pero hab\u00eda algo dentro de su pecho que se retorc\u00eda y no lo dejaba en paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Lleg\u00f3 a un pasillo con piso de m\u00e1rmol, decorado con espejos y cuadros a los lados. A la izquierda, una puerta estaba entreabierta y de su interior surg\u00edan voces femeninas y agitadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cLa pr\u00f3xima vez, te vas a la verga, we\u2019. Tu pinche jueguito no tuvo nada de divertido. El hocico le sab\u00eda a muela cariada y casi me ahog\u00f3 con la peste a gas. Est\u00e1 muy mamado, eso s\u00ed. Pero primero tendr\u00eda que ba\u00f1arlo y llevarlo al veterinario. Dir\u00e1s que es muy ching\u00f3n revivir el cuento que le\u00edste sobre un beso a oscuras, pero la pr\u00f3xima vez que tengas una idea mamona, te la aplicas t\u00fa y te coges al Brayan, y a m\u00ed me dejas de estar chingando\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando subi\u00f3 al cami\u00f3n, ten\u00eda un gesto tan hosco que nadie se decidi\u00f3 a hacerle la pl\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>FR\u00cdO DE PERROS<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Ella no ten\u00eda mucho qu\u00e9 celebrar. Su padre hab\u00eda sufrido una embolia ese a\u00f1o y hab\u00eda quedado incapacitado para trabajar; la pensi\u00f3n, por supuesto, hab\u00eda sido calculada ma\u00f1osamente baja por alg\u00fan funcionario inalcanzable. Ni siquiera el inicio de una nueva d\u00e9cada parec\u00eda animarla, pues los ideales sesenteros parec\u00edan ceder cada vez m\u00e1s terreno a la simple adicci\u00f3n, a la estridencia, a un barroquismo m\u00e1s rid\u00edculo que transgresor. Y para colmo se sent\u00eda un fr\u00edo de perros que atrofiaba las ganas de celebrar. No pintaba bien 1970 y ni siquiera hab\u00eda comenzado. En cuanto iniciara, tendr\u00eda que equilibrar sus estudios universitarios con la atenci\u00f3n a sus hermanos y un trabajo indispensable despachando en una farmacia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l no ten\u00eda mucho qu\u00e9 celebrar. Desde que su padre hab\u00eda muerto y los hermanos se hab\u00edan dispersado, los altibajos en su vida hab\u00edan ilustrado a la perfecci\u00f3n la \u201clucha por la supervivencia\u201d. Sab\u00eda lo que era ganar dinero con el propio trabajo y regalarse un fin de semana de derroches, y tambi\u00e9n sab\u00eda c\u00f3mo se sufr\u00edan los d\u00edas largos en que ya no alcanza para comer y se ans\u00eda la fecha de pago con todas las tripas; sab\u00eda lo que era comenzar a prosperar y asomarse al mundo de las personas que ya se plantean objetivos desligados de la supervivencia diaria, y tambi\u00e9n sab\u00eda c\u00f3mo se contrae el pecho al descender hacia el abismo de la pobreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Estaba harto de ese vaiv\u00e9n; le repugnaba la idea de que la vida lo derrotara por puntos, as\u00ed que buscaba que uno de los dos saliera noqueado. Un camino era acercarse a las personas indicadas -sab\u00eda qui\u00e9nes eran-, convencerlos para que le dieran una oportunidad, comenzar con trabajos modestos y lotes de poco valor, para luego ir subiendo hasta lograr la prosperidad il\u00edcita -porque el crimen s\u00ed paga- o terminar baleado y sin nombre, como tantos parecidos a \u00e9l. La otra ruta era encontrar el amor, algo que le diera un sentido humano a su vida, que le proporcionara un contexto que ya no fuera el de Darwin. Pero, \u00bfc\u00f3mo?, \u00bfd\u00f3nde? No es que fuera t\u00edmido con las mujeres, pero encontrar una verdadera compa\u00f1era de vida le parec\u00eda un atentado in\u00fatil contra su entorno, que cada vez parec\u00eda m\u00e1s un destino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Siguiente A\u00f1o nuevo. No ha sido f\u00e1cil para ella, pero aqu\u00ed est\u00e1. El trabajo en la farmacia no es pesado y le gusta ver c\u00f3mo las personas llegan angustiadas y se van m\u00e1s tranquilas, con toda su confianza puesta en las c\u00e1psulas, tabletas, grageas, soluciones o suspensiones indicadas para el caso (ahora sabe las particularidades de cada una). Adem\u00e1s, puede dedicar las largas horas de la noche a la lectura de las obras que le dejan de tarea en la carrera de Letras. Su padre est\u00e1 en la casa, bien atendido, aunque con cierto estigma de mueble arrumbado (faltan a\u00f1os para que se normalice la idea de la terapia de recuperaci\u00f3n de la funcionalidad). Ya veremos qu\u00e9 pasa en 1971.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Siguiente A\u00f1o nuevo. No ha sido f\u00e1cil para \u00e9l, pero aqu\u00ed est\u00e1. Se vino a la capital porque al jefe, nuevo nombre para el sempiterno cacique, se le ocurri\u00f3 que las m\u00edseras tierras que le hab\u00eda dejado su pap\u00e1 -un vil pedazo seco de cerro- estaban buenas para el negocio, y con ellos s\u00f3lo hay las dos opciones de siempre: plata o plomo, y \u00e9l no quiso ninguna de las dos, as\u00ed que huy\u00f3 hacia la urbe. Tiene un trabajo feo en un buen ambiente: es <em>staff<\/em> de cine. Carga cosas y hace chambas, igual que un <em>maistro<\/em> cualquiera, pero su labor queda plasmada para la posteridad en el rinc\u00f3n del celuloide que dejan libre las estrellas. Lo que le sigue pesando es la soledad, sobre todo cuando llega a su departamento a sentarse en una pila de libros para leer otros vol\u00famenes, hasta que le d\u00e9 sue\u00f1o y se eche a dormir en una cama que siente grande. A final de cuentas, no se queja. Ya veremos qu\u00e9 pasa en 1971.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">De regreso de la posada en los estudios Churubusco lo agarr\u00f3 el aguacero. Para cuando lleg\u00f3 a su rumbo, ya ven\u00eda estornudando. Si hay algo que le aterra es enfermarse sabiendo que vive solo, por lo cual busca una farmacia que est\u00e9 abierta para aprovisionarse de todo lo necesario para calmar sus s\u00edntomas y su ansiedad. Cuando entra, se topa con una muchacha que est\u00e1 leyendo sobre el mostrador. Ella alza la mirada y \u00e9l ve en sus ojos un destello muy profundo y algo triste, que le habla muy quedo y muy adentro. Y ella debe ver algo en \u00e9l, tambi\u00e9n, pues le sonr\u00ede.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya veremos qu\u00e9 pasa en los pr\u00f3ximos a\u00f1os, pero el <em>spoiler<\/em> soy yo.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00cdSIFO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">S\u00edsifo tiene veinte a\u00f1os. Le ha ido muy bien en sus estudios universitarios, as\u00ed que cuando escribe sus prop\u00f3sitos para el pr\u00f3ximo a\u00f1o, no duda en encabezarlos con \u201cconseguir un buen trabajo\u201d. Quiere algo donde puede aplicar todo lo que ha aprendido, un ambiente agradable en el que trabaje con personas interesantes y una paga que le permita independizarse con \u00e9xito de sus padres. Como no quiere estar solo en su nueva situaci\u00f3n, a\u00f1ade otro prop\u00f3sito relativo al amor: no es que ya se quiera casar, pero siente un impulso hacia algo m\u00e1s que noviazgos m\u00e1s o menos pasajeros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Unos a\u00f1os despu\u00e9s, otra vez es 31 de diciembre. S\u00edsifo ya vive independiente de sus pap\u00e1s, aunque tuvo que recorrer un itinerario que no se esperaba: primero rent\u00f3 un cuarto, luego se fue a un departamento con tres <em>roomies<\/em> y ahora por fin vive solo en una c\u00e1scara de nuez que se lleva el 45% de su sueldo. En cuanto al amor, las cosas han ido mejor. S\u00edsifo ya lleva dos a\u00f1os con su novia y quieren casarse. Decidieron pedir un pr\u00e9stamo para cubrir todos los gastos. Se dedicar\u00e1n los primeros cuatro a\u00f1os de su vida de casados a pagarlo y despu\u00e9s podr\u00e1n volver a utilizar su l\u00ednea de cr\u00e9dito para financiar la llegada de su primer hijo (aunque S\u00edsifo tiene la esperanza de tener, para esas alturas, un trabajo tan bueno que ya no haga falta pedir prestado). Hasta ahora, S\u00edsifo ha navegado en el oc\u00e9ano de los God\u00ednez, pero no pierde la esperanza de metamorfosearse en tibur\u00f3n y acceder al mar de los grandes negocios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Es 31 y esa es la edad que tiene S\u00edsifo. Se acaba el a\u00f1o y a veces siente que se le acaban las esperanzas. Se ha divorciado, as\u00ed que vuelve a copiar el prop\u00f3sito ya cumplido de \u201cencontrar el amor\u201d y, de paso, el de independizarse de sus padres, pues el pago de la pensi\u00f3n que su ex consigui\u00f3 para la hija de ambos (que tuvieron al a\u00f1o de casados y no a los cuatro) no le permite mantener una vivienda aparte. Podr\u00eda, claro, si tuviera un mejor trabajo, pero a pesar del posgrado que le cost\u00f3 lumbre y de sus buenos resultados, S\u00edsifo no asciende en la escala corporativa, pues no tiene el <em>pedigree<\/em> acad\u00e9mico-social que le llena el ojo a los directivos. Esa noche le regalan un libro donde lee, reconfortado, que su situaci\u00f3n es muy com\u00fan, y que no debe hacerse la v\u00edctima, sino reconocer su responsabilidad, pues si a\u00fan no ha emergido de la mediocridad es por su falta de huevos (as\u00ed se llama el libro: <em>\u00c9chale huevos y alcanza el \u00e9xito<\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Han pasado diez a\u00f1os. S\u00edsifo ya tiene otra familia: una mujer con la que no se cas\u00f3 (para no gastar y para que no le saquen otra pensi\u00f3n si las cosas no funcionan) y un hijo que ella ya tra\u00eda de otra relaci\u00f3n. S\u00edsifo ha puesto todas sus cartas de prop\u00f3sitos de a\u00f1o nuevo sobre la mesa: son veinte; las primeras ya amarillean. Conecta con un cray\u00f3n los tres objetivos que siempre se repiten y nunca se cumplen: amor, trabajo, hogar. Ciertamente, no est\u00e1 solo, pero su situaci\u00f3n sentimental dista mucho de ser lo que deseaba. En cuanto al trabajo, ha traspasado el umbral infernal de los 40, y su buen trabajo God\u00edn le parece mejor que arriesgarse a buscar empleo con esa terrible edad marcada en su curr\u00edculum. Despu\u00e9s de todo, \u00e9l todav\u00eda firm\u00f3 un contrato por tiempo indefinido, tiene prestaciones completas y si bien sus posibilidades de ascenso son nulas, puede cumplir perfectamente lo poco que se espera de \u00e9l. S\u00ed, mejor ser un gran pez en un estanque peque\u00f1o, el rey pigmeo de los cub\u00edculos. \u00a1Ni hablar de tratar de emprender! Lo m\u00e1s doloroso es la cuesti\u00f3n del hogar: pasando el a\u00f1o nuevo tendr\u00e1 que hablar con su mujer, con los gastos de la educaci\u00f3n de su hijo, no queda otra que volver a casa de sus padres y usar el ahorro para lo que requiera el ni\u00f1o. Ni hablar de tener uno juntos. Su hija, la de \u00e9l, ya va para la prepa\u2019 y la mam\u00e1 insiste en que la curse en un colegio privado y va a demandarlo para aumentar la pensi\u00f3n. Aprovechando que a\u00fan no han llegado los otros, S\u00edsifo llora sobre sus sue\u00f1os relegados. Pero recibe de regalo otro libro: <em>C\u00f3mo quitarse los lentes de la desgracia<\/em>, y decide que nunca m\u00e1s volver\u00e1 a llorar, pues, de hecho, tiene mucho que agradecer en la vida, s\u00f3lo que su mirada pesimista le hab\u00eda impedido darse cuenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Diez a\u00f1os m\u00e1s. S\u00edsifo apenas se entera de que es a\u00f1o nuevo. Hay mucha presi\u00f3n sobre \u00e9l: un gerente dos d\u00e9cadas menor que \u00e9l le avis\u00f3 que fue v\u00edctima de la \u00faltima reingenier\u00eda organizacional; los gastos de la enfermedad de su padre amenazan con forzarlos a vender la casa; y el juicio para librarse de la pensi\u00f3n, dado que su hija ya es mayor de edad, avanza como tortuga y mientras tiene que seguir depositando. Cuando ve al hijo de su mujer escribiendo una carta de prop\u00f3sitos se enfurece y descarga contra \u00e9l toda la frustraci\u00f3n de su vida, lo que provoca la partida de la deficiente familia que \u00e9l pudo formar. Esta vez no recibe ning\u00fan libro, es \u00e9l quien redacta una carta p\u00f3stuma.<\/p>\n\n\n\n<p>LA DORADA RUTINA<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">\u00a1Cu\u00e1ntas veces odi\u00f3 las fiestas de a\u00f1o nuevo! Los mismos parientes -con la adici\u00f3n anual de dos o tres beb\u00e9s llorones-, las mismas bromas de los mismos t\u00edos, el mismo men\u00fa -incluyendo la misma pierna seca de la t\u00eda Sabina (y s\u00ed, podr\u00eda ser un doble sentido)-, los mismos cohetes de contrabando del primo \u201cmu\u00f1e\u201d (de \u201cmu\u00f1eco\u201d), el mismo puti-atuendo de la misma prima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Detestaba corroborar, entre los ni\u00f1os, j\u00f3venes y mayores de su sangre, el borreguismo imb\u00e9cil de seguir la \u00faltima moda, la \u00faltima serie, el m\u00e1s reciente <em>challenge<\/em>; el apego absoluto a la rutina; la incapacidad de dar un paso en una direcci\u00f3n nueva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sobre todo, le irritaba corroborar que cada a\u00f1o el festejo era una calca del anterior: misa a las siete, cena a las nueve, uvas y abrazos a las doce, retirada a la una treinta. No se permit\u00eda ni una sola variante. Es decir, los chavos de la familia pod\u00edan \u201chacer su relajo\u201d en el cuarto de servicio desde que el clan llegaba de misa y hasta que el t\u00edo Humberto preludiaba la cena con el poema cursi que en cada ocasi\u00f3n escrib\u00eda \u201ccomo eleg\u00eda para el a\u00f1o que se va y alborada del a\u00f1o que arriba\u201d, pero llegada la hora todo ten\u00eda que transcurrir con la precisi\u00f3n de un protocolo del palacio de Buckingham, aunque ac\u00e1 no se tratara m\u00e1s que de una humilde vivienda clasemediera perdida en las inmensidades del otrora D.F.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Detestaba la rutina!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y, sin embargo, hoy, veinte a\u00f1os despu\u00e9s y en tierra extranjera, sin m\u00e1s compa\u00f1\u00eda que los rostros que aparec\u00edan sucesivamente en el monitor de su computadora port\u00e1til, \u00a1c\u00f3mo a\u00f1oraba aquel ritual persistente con que \u00e9l y los suyos hab\u00edan recibido cada nuevo a\u00f1o antes de dispersarse por el pa\u00eds, por el mundo, por la vida!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hoy, que ya no era posible reunirlos a todos bajo un mismo techo, que apenas si se enteraba de que alg\u00fan ni\u00f1o, cuya lengua materna no ser\u00eda el espa\u00f1ol, hab\u00eda aumentado el n\u00famero de sus parientes, y ocasionalmente le llegaban tristes l\u00edneas de que tal o cual de sus ascendientes ya se hab\u00eda convertido en recuerdo, \u00a1qu\u00e9 dorada y qu\u00e9 bonita le parec\u00eda la rutina de anta\u00f1o! \u00a1Y qu\u00e9 ciego y qu\u00e9 torpe el af\u00e1n de novedad que le hab\u00eda amargado tantos momentos que ahora sab\u00eda valiosos m\u00e1s all\u00e1 de toda medida material!<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00a1Hubiera dado tanto por otra noche as\u00ed!&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>UN MISTERIOSO EXTRA\u00d1O<\/p>\n\n\n\n<p>Un misterioso extra\u00f1o entr\u00f3 a nuestro sal\u00f3n una fr\u00eda ma\u00f1ana de enero y nos dijo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cHoy han vuelto a clases despu\u00e9s del a\u00f1o nuevo. Cursan el \u00faltimo a\u00f1o de la preparatoria. Les dir\u00e9 varias cosas que pasar\u00e1n de aqu\u00ed a diez a\u00f1os: algunos de ustedes har\u00e1n un recorrido brillante por las aulas universitarias, con reconocimientos y posgrados; otros, ni siquiera llegar\u00e1n a pisarlas. Algunos se casar\u00e1n y tendr\u00e1n hijos; otros tendr\u00e1n hijos sin casarse; unos se divorciar\u00e1n en menos tiempo del que les llev\u00f3 planear la boda y otros nunca se casar\u00e1n. Varios ir\u00e1n a dar al bur\u00f3 de cr\u00e9dito y tal vez alguno a la c\u00e1rcel. Habr\u00e1 quien enfrente procesos jur\u00eddicos y otros enfermedades peligrosas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al principio, nos pareci\u00f3 muy obvio lo que dec\u00eda. Sin embargo, conforme hablaba fue captando nuestra atenci\u00f3n. Cuando vio que todos lo mir\u00e1bamos fijamente, sonri\u00f3 y prosigui\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cMuchos engordar\u00e1n. Unos ser\u00e1n pelones y otros calvos. Entre todos, se fracturar\u00e1n m\u00e1s de una docena de huesos, sufrir\u00e1n m\u00e1s de diez metros de cortadas y sentir\u00e1n el dolor de unos buenos metros cuadrados de moretones. Algunos, no digo si suertudos o no, tendr\u00e1n m\u00e1s de una docena de parejas sexuales y otros se contentar\u00e1n -o se resignar\u00e1n- con un par\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos re\u00edmos como tontos al escuchar las predicciones del misterioso extra\u00f1o sobre temas que normalmente no se trataban tan abiertamente en las aulas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cNo se r\u00edan. Tal vez alguno de ustedes tenga menos de una d\u00e9cada por vivir. Muchos ser\u00e1n asaltados. Y por lo menos a uno lo van a tratar de secuestrar\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nos miramos unos a otros con el mismo terror dibujado en el semblante: \u00bfAcaso ser\u00e9 yo?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cM\u00e1s de uno ir\u00e1 a dar a terapia. Y al menos alguien en este sal\u00f3n sufrir\u00e1 una depresi\u00f3n severa. M\u00edrense y preg\u00fantense: \u00bfqui\u00e9n de nosotros ser\u00e1 diab\u00e9tico?, \u00bfqui\u00e9n de nosotros se va a infartar?, \u00bfqui\u00e9n sufrir\u00e1 una enfermedad incurable?\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hubo un largo silencio, mientras sent\u00edamos que el piso se deshac\u00eda bajo nuestros pies. Hasta ese momento, nuestra mayor preocupaci\u00f3n eran los ex\u00e1menes. Y este sujeto, salido de qui\u00e9n sabe d\u00f3nde, de repente arrojaba sobre nosotros cosas mil veces m\u00e1s complejas y dif\u00edciles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cPero no se espanten. Tambi\u00e9n hay cosas buenas. Algunos de ustedes tendr\u00e1n un buen salario, m\u00e1s de una casa, viajar\u00e1n por diversos pa\u00edses. Otros llegar\u00e1n a tomar decisiones importantes, ya sea en la pol\u00edtica o en los negocios. Puede ser que, incluso, alguno se vuelva famoso y aparezca en la televisi\u00f3n. Existe la posibilidad de que vivan un romance con una celebridad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Otra vez nos re\u00edmos, aunque con un poco de nervios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cA lo que voy es que ustedes est\u00e1n terminando la preparatoria y no se han dado cuenta de que <em>se les viene encima la vida<\/em> [esto lo dijo muy despacio], con su portentosa luz y sus tinieblas. Hasta ahora sus triunfos y fracasos han sido dom\u00e9sticos o escolares. Ya no. Es hora de que comiencen a asumir su papel en el mundo. Traten de que sea uno bueno\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y dicho esto, se fue.<\/p>\n\n\n\n<p>ORACI\u00d3N DEL PRIMERO DE ENERO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">Es una ma\u00f1ana silenciosa. A lo lejos se oyen las voces de los madrugadores (porque levantarse a las ocho en primero de enero es madrugar): recogen la basura, barren el patio. Ni\u00f1os ansiosos truenan los cohetes que todav\u00eda les quedan, a pesar de las recomendaciones de las autoridades y de la contaminaci\u00f3n. Hasta las habitaciones llega el aroma del caf\u00e9 reci\u00e9n preparado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La mesa da cuenta del festejo nocturno: botellas de sidra, a medias y ya sin burbujas; el plato donde alg\u00fan comensal dej\u00f3 las aceitunas en la orilla; copas intactas con uvas, las que estaban preparadas \u201cpor si acaso\u201d, un a\u00f1o de alegr\u00edas y dolores que nadie quiso tener.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Las ropas de gala han cedido su lugar a las piyamas, y los peinados de precisi\u00f3n milim\u00e9trica han sido sustituidos por gre\u00f1eros que hacen recordar la leyenda de que los duendes nos despeinan durante el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como en un programa de an\u00e1lisis futbolero, se repasan los momentos m\u00e1s importantes de la noche anterior: el platillo m\u00e1s delicioso, lo dulces\/amargas que estaban las uvas, la simp\u00e1tica graciosada del primito y la impertinente chistosada del t\u00edo, etc.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En las calles no hay nadie. Al a\u00f1o viejo se le despide de gala y al a\u00f1o nuevo se le recibe en fachas. La presi\u00f3n de los preparativos es remplazada por la dulce placidez de no hacer nada. Y la expectativa se convierte en gozosa inercia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Apenas un par de autom\u00f3viles cruzan las calles que todos desear\u00edamos as\u00ed de desiertas el resto del a\u00f1o. Tambi\u00e9n el parque es un deleite. Salvo por los inevitables perros fastidiosos, con sus rid\u00edculos due\u00f1os delirantes por sus \u201cperrhijos\u201d, se puede disfrutar a gusto de los \u00e1rboles y del olor a hierba. Pero, sobre todo, del silencio y de la quietud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El a\u00f1o nuevo se ha presentado vestido de luz, como una ni\u00f1a con traje amarillo. Todo parece recubierto del fulgor de las esperanzas renacidas. Y en el silencio, todo se transforma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La vista, tan enfocada en lo cotidiano, de pronto se ensancha y abarca toda la vida. Observamos nuestro pasado y saboreamos de nuevo los recuerdos gratos, que ahora se han impregnado del gusto del vino a\u00f1ejo. El presente es casi est\u00e1tico, inm\u00f3vil, como si subi\u00e9ramos a una atalaya para ver mejor el camino recorrido y el sendero por venir. El futuro, como siempre, es una silueta, pero una silueta bella, que esperamos no se torne fea conforme se acerca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Del silencio surge, como un arroyuelo que nace, la voz interior. La voz de nuestros ancestros, con las palabras, consejos, rega\u00f1os, felicitaciones y bendiciones que dejaron impresos en nuestra alma; la voz de la conciencia, \u00e9sa que tantas veces hemos querido callar, porque estorba a nuestros deseos, la que tanto nos insiste, \u201ca tiempo y a destiempo\u201d, para que tomemos el camino de la luz, que no siempre hemos seguido, la que nos recuerda nuestros talentos y nuestros tesoros, las evidencias \u00edntimas de que somos hijos de Dios, y tambi\u00e9n nuestras tinieblas y cr\u00edmenes, que nos dicen con serena firmeza: \u201csomos pecadores\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQu\u00e9 ha sido de nuestra vida? \u00bfQu\u00e9 nos traer\u00e1 el futuro? El alma oscila como un p\u00e9ndulo entre estas dos preguntas y se deleita en sus intuiciones, sus anhelos y su falta de respuestas contundentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una anciana sale a tomar el sol, y un ni\u00f1o juega sentado en la hierba. A un muchacho se le escurre la vida mientras se queda absorto, sin m\u00e1s mundo que la pantalla de un celular. Una joven sale a pasear con el s\u00e9quito invisible de sus conflictos adolescentes. Un hombre pobre exprime una naranja para su hijo. Y un mendigo duerme sin saber que ya es 1\u00ba de enero. Un hombre lee poes\u00eda en una banca. Y la vida est\u00e1 all\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La iglesia abre sus puertas. Pero hoy todo el mundo tiene la serenidad de un templo. Se acabar\u00e1 pronto: volver\u00e1n los paseantes, reiniciar\u00e1n los cursos, habr\u00e1 que ir al trabajo. Pero hoy, s\u00f3lo hoy, s\u00f3lo por este momento, el alma puede emerger de su sagrario y tener un momento de comuni\u00f3n con el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Una llamada, un encargo balad\u00ed, el olor de la comida. El encantamiento se rompe y es necesario volver a la cotidianidad. Y, sin embargo, la voz interior contin\u00faa su murmullo (\u00bfes una s\u00faplica?, \u00bfuna oraci\u00f3n?). Tal vez, s\u00f3lo tal vez, ahora s\u00ed aprendamos a escucharla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-justify\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La noche llega r\u00e1pido; el primero siempre es un d\u00eda corto, porque llegamos tarde a \u00e9l. Remansos de gratitud y esperanza habitan el alma.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ojal\u00e1 siempre fuera as\u00ed.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por \u00a0\u00c1lvaro S\u00e1nchez 24 HORAS AL D\u00cdA, LOS 365 D\u00cdAS DEL A\u00d1O Ten\u00eda que responder el correo; el departamento de recursos humanos esperaba&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":4790,"featured_media":19025,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_feature_clip_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[154,1,209],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-19022","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuento","category-noticias","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/jessica-fadel-2B3quIShwJM-unsplash.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/4790"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19022"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19027,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19022\/revisions\/19027"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/19025"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19022"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19022"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19022"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=19022"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}