{"id":18902,"date":"2023-06-30T02:00:17","date_gmt":"2023-06-30T02:00:17","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=18902"},"modified":"2023-07-26T21:33:53","modified_gmt":"2023-07-26T21:33:53","slug":"clases-de-natacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2023\/06\/30\/clases-de-natacion\/","title":{"rendered":"Clases de nataci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Alfredo \u00c1valos<\/p>\n\n\n\n<p>La primera vez no pas\u00e9 del estacionamiento. Dentro del carro tuve un ataque de p\u00e1nico que logr\u00e9 controlar en minutos, pero de todos modos me fui a casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El lunes recib\u00ed un email. \u201cMr. Avalos, we are sorry you missed your first class. We hope you can make it this Saturday.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En mi segundo intento, estuve d\u00e1ndome los pros y contras antes de animarme a dejar la seguridad del auto; \u201cUno no puede hacerlo todo en la vida\u201d Vi a mi <em>yo acusado<\/em>, sentado en una silla. Mi <em>yo fiscal<\/em> presentando los argumentos para convencer a mi <em>yo juez<\/em> de impedir semejante insensatez. \u201cEs demasiado viejo y en p\u00e9sima condici\u00f3n f\u00edsica.\u201d En el jurado estaban sentados mi madre, mi abuela, la se\u00f1ora Rosalba, mi hermano Paco y nuestro vecino Periqu\u00edn. \u201cAl menos muri\u00f3 en viernes santo, como nuestro se\u00f1or Jesucristo\u201d o\u00ed decir a la abuela. \u201cNo abuela. Fue en s\u00e1bado. El viernes fuimos todos juntos al viacrucis\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Salgo del carro. \u201c\u00bfEstoy vestido apropiadamente?\u201d Me pregunto sin detenerme. S\u00e9 que busco una excusa. Abro la puerta del edificio, entro, las paredes son verde <em>aqua <\/em>decoradas con escenas de un oc\u00e9ano imaginario; peces, olas, sirenas. Voy directamente al <em>front desk<\/em> y doy mi nombre. \u201c<em>We are glad you made it today.\u201d<\/em> Dice sonriente la recepcionista. Me pide mi tarjeta de cr\u00e9dito y pregunta cu\u00e1ntas clases deseo abonar. No lo s\u00e9, le digo. \u201c\u00bfCu\u00e1ntas clases se necesitan para que un hombre de cincuenta a\u00f1os aprenda por fin a nadar?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Me ofrece un tour por las instalaciones antes de que vaya a encontrarme con mi instructora. Lo acepto, aunque no hay forma de que me concentre en sus palabras. No entiendo la mitad de lo que dice. Hay gritos y risas de ni\u00f1os chapoteando en la piscina, y de sus padres anim\u00e1ndolos a conquistar el agua clorada como Magallanes al Pacifico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLas estad\u00edsticas est\u00e1n en mi contra.\u201d Me sorprendo pensando, es mi <em>yo fiscal<\/em> que no se rinde. \u201cUna de cada cinco personas adultas no sabe nadar y casi la mitad de la poblaci\u00f3n en Estados Unidos no sabe nadar de modo que pudiera salvarse en caso de caer en aguas distintas a la de una piscina.\u201d Es cierto, concedo. \u201cY cuando se trata de latinos el porcentaje es mayor. Hasta el 60% de los ni\u00f1os latinos en Estados Unidos no saben nadar.\u201d Estoy a punto de retroceder. Salir de este lugar. \u201cNo eres un ni\u00f1o\u201d dice una voz en mi cabeza. Es mi <em>yo acusado<\/em>\/ abogado de oficio. La recepcionista que ha enfatizado su deseo que ser llamada <em>coach Maddy<\/em>, me indica que debo dejar mis cosas en alguno de los<em> lockers<\/em> que me acaba de mostrar y prepararme porque <em>coach Jaylinn<\/em> est\u00e1 lista para m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Jaylinn no pasa de diecisiete a\u00f1os, es rubia y delgada, tiene una sonrisa permanente en su linda cara. Me invita a entrar en el agua. \u201cSit on the edge and gently let yourself in the water.\u201d No pensaba tirarme de cabeza, Jaylinn. Me digo.<\/p>\n\n\n\n<p>Iba a cumplir ocho a\u00f1os y Periqu\u00edn seis. Yo cursaba el segundo grado, a unos meses de pasar al tercero. Periqu\u00edn hab\u00eda comenzado el primer a\u00f1o. Era compa\u00f1ero de clase de Paco, mi hermano menor.&nbsp; Siempre nos acordamos de \u00e9l en los d\u00edas de Semana Santa. Unos meses antes se hab\u00eda perdido. Al menos eso dec\u00eda su mam\u00e1 Rosalba entre sollozos. Iba de arriba abajo por la calle gritando su nombre. Se form\u00f3 un grupo de gente de toda la cuadra \u201cPeriqu\u00edn ha desaparecido\u201d Dec\u00edan. \u201cSe lo llevar\u00eda el viejo del costal. Un robachicos\u201d comenzamos a conjeturar los ni\u00f1os. Por supuesto, si alguien era perfecto para las intenciones de un robachicos eran Periqu\u00edn y su carita de \u00e1ngel.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s y m\u00e1s personas comenzaron a unirse a la b\u00fasqueda del ni\u00f1o. Las otras madres consolaban a Rosalba y los padres hac\u00edan planes para cubrir la mayor cantidad de terreno antes de que fuera demasiado tarde y el ni\u00f1o se esfumara para siempre. Mam\u00e1 nos ordenaba a Paco y a m\u00ed que volvi\u00e9ramos a la casa, que no sali\u00e9ramos de nuestro cuarto, pero no hab\u00eda poder que nos sacara de la calle. Ten\u00edamos que saber que le hab\u00eda ocurrido a nuestro amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>Una hora despu\u00e9s, todos volvimos a re\u00edr. Encontraron a Periqu\u00edn dormido sobre un par de sillas viejas de un comedor que su padre hab\u00eda puesto en el cuartito de los cachivaches en el patio de atr\u00e1s de su casa. Ah\u00ed como un gato, se enrosc\u00f3 el ni\u00f1o y durmi\u00f3 a pierna tendida mientras la cuadra se volv\u00eda loca busc\u00e1ndolo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYou have to relax and concentrate in your breathing\u201d dice Jaylinn. \u201cLet\u2019s start with some bubbles and try putting your head under water for a second or two\u201d Veo a los ni\u00f1os de dos y tres a\u00f1os nadando vigilados por sus instructoras. Pasan a mi lado, r\u00eden y gritan emocionados, mientras yo lucho con el miedo de que dos segundos con la cabeza bajo el agua, sean suficientes para asfixiarme.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYou are doing great!\u201d me anima Jaylinn. Me pide que tome un descanso. \u201c<em>Today we do bubbles and we\u2019ll try to get you comfortable in the water<\/em>\u201d Quiere saber si mi miedo al agua tiene una raz\u00f3n conocida. Alg\u00fan evento traum\u00e1tico. \u201cEn mi otra vida fui gato, supongo\u201d le digo.&nbsp; Y vuelvo a los ejercicios de respiraci\u00f3n con la cabeza parcialmente sumergida en el agua.<\/p>\n\n\n\n<p>El Viernes Santo todo el barrio fue a ver la procesi\u00f3n de la pasi\u00f3n de Cristo. De la iglesia a la colina que conoc\u00edamos como Cerro de la Cruz, recorrimos las calles del pueblo siguiendo la representaci\u00f3n de la <em>via crusis<\/em> del c\u00e9lebre nazareno. Los ni\u00f1os \u00edbamos adelante. Corr\u00edamos no bien terminaba una escena a la siguiente estaci\u00f3n de la cruz para asegurarnos de obtener los mejores lugares y ver como \u201clatigaban\u201d los fariseos la espalda de Jes\u00fas. El espect\u00e1culo era tan bochornoso como infame. Aunque bien sab\u00edamos que aquellos en el drama eran nuestros vecinos vestidos de fariseos, que el Jes\u00fas era Luis Campirano, su madre la virgen Mar\u00eda, era Tola la del callej\u00f3n y la Magdalena la prima Estela. Tambi\u00e9n sab\u00edamos que terminado el recorrido ver\u00edamos a los fariseos rodeando a Jes\u00fas, tomando cerveza con \u00e9l y haciendo chistes obscenos; pero por momentos qued\u00e1bamos atrapados en la esa realidad alterna y descabellada, en donde una turba enardecida participa de la tortura y muerte del que luego tendr\u00edamos como dios, y corr\u00edamos convencidos de ser ni\u00f1os antiguos, de dos mil a\u00f1os, subiendo el G\u00f3lgota con el salvador de mundo, a punto de morir por los pecados de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Al d\u00eda siguiente, las familias del barrio nos organizamos para pasar el s\u00e1bado de Gloria en las cascadas de Tamasopo, a una hora de nuestro pueblo.&nbsp; Salimos temprano para poder agarrar un buen lugar cerca de las pozas, y para pasar el d\u00eda en que la tradici\u00f3n mandaba mojarse mientras se espera con alegr\u00eda la resurrecci\u00f3n del que ayer hab\u00edamos crucificado.&nbsp; La abuela no fue, \u201cSon d\u00edas de guardar. Y nadie deber\u00eda andar de fiesta\u201d Dijo como un augurio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c<em>We\u2019ve finished for today. You did really gre<\/em>at\u201d dice Jaylinn con ese optimismo gringo con el que algunos de ellos lo pintan todo. Salgo de la alberca y me encamino a los vestidores. Un ni\u00f1o peque\u00f1o viene corriendo en sentido contrario, \u201cJason, don\u2019t run<em>!\u201d<\/em> le ordenan. Choca con mis piernas y cae a la piscina. Lo veo hundirse en al agua. Alguien grita.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lo perdi\u00f3 de vista, Rosalba comenz\u00f3 a buscarlo como la vez aquella que cre\u00edmos que se lo hab\u00eda robado el viejo del costal. Luego todos comenzamos a gritar su nombre. \u201cEstaba por ac\u00e1\u201d dec\u00edan unos. \u201cLo vi sentado all\u00e1, comi\u00e9ndose un mango\u201d aseguraba otro. Las madres fueron sacando a sus hijos del agua. Nos sentaron a todos juntos y nos cubrieron con toallas. De pronto todos ten\u00edamos frio. Ya se hab\u00edan prendido las antorchas y las l\u00e1mparas de mano cuando encontraron a Periqu\u00edn. Lo pusieron en brazos de Rosalba. Se hab\u00eda quedado dormido bajo el agua<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfredo \u00c1valos La primera vez no pas\u00e9 del estacionamiento. 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