{"id":18797,"date":"2021-05-07T23:01:39","date_gmt":"2021-05-07T23:01:39","guid":{"rendered":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=18797"},"modified":"2021-05-08T20:08:36","modified_gmt":"2021-05-08T20:08:36","slug":"todo-de-nuevo-no-canta-mal-las-rancheras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2021\/05\/07\/todo-de-nuevo-no-canta-mal-las-rancheras\/","title":{"rendered":"Todo de nuevo, no canta mal las rancheras"},"content":{"rendered":"<h3>Por Alfredo \u00c1valos<\/h3>\n<hr \/>\n<p class=\"s3\">Con un tono \u00edntimo, como quien le cuenta sus penas de amor a un amigo, con canciones de Jos\u00e9 Alfredo Jim\u00e9nez de fondo, en una cantina del barrio La Capilla, en el centro de su Matamoros querido, Eduardo Villarreal de los Reyes, nos entrega <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/nuevo-Spanish-Eduardo-Villarreal-Reyes\/dp\/B08JDTN841\/ref=sr_1_1?dchild=1&amp;keywords=Todo+de+nuevo+Eduardo+Villarreal&amp;qid=1620386331&amp;s=books&amp;sr=1-1\"><span class=\"s2\">Todo de nuevo<\/span><\/a> (Ediciones Monarca, 2021), su libro m\u00e1s reciente de poes\u00eda.<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright wp-image-18798 size-medium\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/7AF5661D-332C-48BF-8940-273DC3AB653A-178x300.jpeg\" alt=\"\" width=\"178\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/7AF5661D-332C-48BF-8940-273DC3AB653A-178x300.jpeg 178w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/7AF5661D-332C-48BF-8940-273DC3AB653A-700x1178.jpeg 700w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/7AF5661D-332C-48BF-8940-273DC3AB653A.jpeg 713w\" sizes=\"auto, (max-width: 178px) 100vw, 178px\" \/>Todo de nuevo es un largo poema de amor, un adi\u00f3s que no acaba de decirse porque para \u201cempezar como si nada, todo de nuevo\u201d se precisa un valor que a muchos nos falta, sino nomas escuchen las canciones del tal Jos\u00e9 Alfredo, quien con casi cincuenta a\u00f1os de muerto sigue amenizando los interminables conciertos del despecho en las borracheras de los corazones rotos.<\/p>\n<p>El libro tiene el sabor de una ranchera bien cantada, sin pretensiones literarias, ni abuso de recursos mal empleados, tan comunes en mucha de la poes\u00eda contempor\u00e1nea. Sin embargo, no carece de estilo, al contrario, se adue\u00f1a de un tono \u00edntimo y confesional desde las primeras p\u00e1ginas, \u201cCuando me detengo frente a tu casa, se abre un espacio, se oxigena el aire.\u201d p.18.<\/p>\n<p>Es un poemario de los sentidos, de cuerpo (s) presente, \u201cUn sexo que se abre es una sand\u00eda que se r\u00ede cada vez que la parten.\u201d p. 53. Y el poeta se abre el pecho para mostrar c\u00f3mo se ama en la juventud, con \u00edmpetus de jabal\u00ed, \u201cme pides una paz de monasterio cuando sabes de sobra que la tranquilidad la tendr\u00e9 solamente muerto.\u201d P.45.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo adereza con humor \u201cme entusiasm\u00e9 con una maestra, hasta que un d\u00eda sensualmente me reprob\u00f3\u201d p.30 \u201c\u2026y[s\u00e9] que me arriesgo a que tus hermanos me corran a patadas y que tu perro me muerda y deje imposibilitado a mi padre de convertirse en abuelo\u201d p.31.<\/p>\n<p>Tiene la estructura de un programa de tv, afirma su autor en la nota introductoria, porque viene con esas pausas que se usan para vendernos detergentes, que nada tienen que ver con la telenovela y que aprovechamos para salir corriendo al ba\u00f1o. No es el caso en este libro, porque en las pausas, no hay comerciales sino referencias a sus <span class=\"s4\">crushes<\/span> del cine, como Tippi Hedren en <span class=\"s4\">The<\/span> <span class=\"s4\">Birds<\/span>; reflexiones sobre la muerte, y hasta recuerda la fiesta de la ropa del tendedero de su abuela y otras pepitas doradas, por lo que, la estructura del poemario aporta novedad a un tema que bien podr\u00eda quedarse en simple culebr\u00f3n.<\/p>\n<p>Y no pod\u00edan faltar los arrebatos de despecho de quien lleva ya varias horas cort\u00e1ndose las venas; \u201cdej\u00e9moslo as\u00ed por favor, con este dolor es suficiente\u201d p.35. \u201cDices haberme olvidado y me ignoras repasando en secreto mi nombre con un beso que se convirti\u00f3 en l\u00e1grima de sangre en tu garganta.\u201d P.68. Frases que son como esos gritos que se escuchan en la cantina al o\u00edrs<span class=\"s5\">e<\/span><span class=\"s5\"> por encima del barullo<\/span><span class=\"s5\"> \u201c<\/span>\u266a\u266a<span class=\"s4\">Ella quiso quedarse cuando vio mi tristeza, pero ya estaba escrito que aquella noche perdiera su amor<\/span>\u266a\u266a<span class=\"s4\">\u2026<\/span>\u201d<\/p>\n<p>Y vuelve el lector a tener 20 a\u00f1os, pide otra ronda y se levanta a ponerle monedas a la <span class=\"s4\">rockola<\/span>, porque Villarreal de los Reyes dice, que se sabe otros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Alfredo \u00c1valos Con un tono \u00edntimo, como quien le cuenta sus penas de amor a un amigo, con canciones de Jos\u00e9 Alfredo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":18799,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[252,209],"tags":[],"coauthors":[],"class_list":["post-18797","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-resena","category-revista"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2021\/05\/C46C358A-8AEB-4AAD-9394-0952B1CC4A17.jpeg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18797"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18797\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18802,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18797\/revisions\/18802"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18797"},{"taxonomy":"author","embeddable":true,"href":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/coauthors?post=18797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}