{"id":17642,"date":"2017-12-19T19:43:39","date_gmt":"2017-12-19T19:43:39","guid":{"rendered":"http:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=17642"},"modified":"2018-01-24T20:35:57","modified_gmt":"2018-01-24T20:35:57","slug":"partituras-de-insomnio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2017\/12\/19\/partituras-de-insomnio\/","title":{"rendered":"Partituras de insomnio"},"content":{"rendered":"<div class=\"post-header\">\n<div>\n<div class=\"article__media\">\n<p class=\"article__image-caption\">Foto de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.flickr.com\/photos\/andereri\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Anders Eriksson.<\/a>\u00a0\u00a0<span class=\"s2\"><span class=\"s1\"><em>Tiempo de lectura<\/em>\u00a0[est_time].<\/span><\/span><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<blockquote>\n<h4 class=\"post-header-line-1\">Algo sobre\u00a0<i>Partituras de insomnio\u00a0<\/i>(ALJA Ediciones, 2016) de Ramiro Rodr\u00edguez.<\/h4>\n<\/blockquote>\n<\/div>\n<div id=\"post-body-3482223003499331480\" class=\"post-body entry-content\">\n<h3>Por El\u00edas David.<\/h3>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[dropcap]C[\/dropcap]onocemos a Ramiro Rodr\u00edguez el maestro, el editor y el poeta. A veces lo conocemos solamente en una de estas tres funciones que desempe\u00f1a, pero si queremos conocerlo en las tres al mismo tiempo,\u00a0<i>Partituras de insomnio\/ Scores from Insomnia<\/i>\u00a0es una excelente forma para hacerlo, para conocer sus inquietudes, sus desvelos, su pensamiento po\u00e9tico y las influencias que le han ense\u00f1ado a dominar su orfebrer\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-SkLv2a41hVc\/WjRvpryVxTI\/AAAAAAAACug\/lVLhxZs0r_ssvoAD7x3Hk07wrWT_nI1jQCKgBGAs\/s1600\/partituras.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft\" src=\"https:\/\/3.bp.blogspot.com\/-SkLv2a41hVc\/WjRvpryVxTI\/AAAAAAAACug\/lVLhxZs0r_ssvoAD7x3Hk07wrWT_nI1jQCKgBGAs\/s320\/partituras.jpg\" width=\"213\" height=\"320\" border=\"0\" data-original-height=\"500\" data-original-width=\"333\" \/><\/a>Como si en la noche se convirtiera, Ramiro explora con una mirada inquisitiva, observadora de los restos del d\u00eda, las relaciones que durante \u00e9ste se trazan, el amor, la pareja, la ciudad, la creaci\u00f3n po\u00e9tica. Si de algo va a servir el insomnio ser\u00e1 para recuperarse a uno mismo tras las responsabilidades, la jornada que tanto ayuda a subsistir como sofoca con su calor solar, su viento marino, sus calles. Pero todo esto es herramienta po\u00e9tica. Wittgenstein dec\u00eda que no hay mundo sin lenguaje; Ramiro Rodr\u00edguez tiene tanto mundo como su maestr\u00eda le permite dominar el idioma para retratar la noche, no est\u00e1 quieto en un solo lugar; \u00e9l, como noche, mira toda la noche, o toda una ciudad, para no sonar extremista; sus ciudades, las que \u00e9l conoce, en las que habita y lo habitan a \u00e9l.<\/p>\n<p><i>Partituras de insomnio\/ Scores from Insomnia<\/i>\u00a0es un libro conformado por tres poemas; en el primero, titulado &#8220;Espejos&#8221;, Ramiro explora su noche, su casa, su cuerpo hecho de dos a veces, se alcanza a ver una influencia de Paz y su libro\u00a0<i>Ladera Este<\/i>, por su forma de abordar el erotismo, por ejemplo: \u201cBajas como deidad \/ sin labios ni lengua (deidad en la memoria \/ de eventos pasados) a un territorio poblado \/ de moluscos: por conjuro, baja la marea\u201d. Y en \u201cSe deletrea tu nombre en la arena, \/ embarcaci\u00f3n que navega en favor del viento, \/ tu nombre de semillas y de polvo, \/ pezones incrustados en la brisa, \/ labios que se rompen en la ferocidad de la marea. \/ La sal (llovizna en el oleaje, \/ vaho en la memoria)\u201d. Ramiro nombra al amor sin miedo, en tiempos donde se busca dejar de ver el cuerpo femenino como un objeto, \u00e9l objetifica al amor, no a la mujer, su cuerpo del deseo es el amor vuelto mujer sin buscar otras palabras m\u00e1s que las que sus ojos ven, porque en la oscuridad de la noche, el amor nos hace ver todo un mundo o todo el mundo es el amor resumido en una sola noche, en un solo cuerpo luego traducido a los versos que lo volver\u00e1n eterno.<\/p>\n<p>El segundo poema, &#8220;Urbano&#8221;, como su nombre lo dice, es un paseo por la ciudad de noche, los fantasmas del d\u00eda, los restos del pulso citadino, las calles solitarias, las paredes con ecos escritos como pruebas de que entre esas cuadras vive gente, que bajo esas palmeras los pasos resuenan a\u00fan y hay un ojo, una mirada que los retrata, los interpreta, e incluso la diagnostica (a la ciudad), le dicta su enfermedad, enferma de soledad, de hipertensi\u00f3n, de falta de poes\u00eda, pero para eso existen autores como Ramiro Rodr\u00edguez, para curarla con textos donde el ciudadano de a pie se identifique y, quiz\u00e1, se reinicie unas buenas dosis de poes\u00eda, de literatura, de sensibilidad.<\/p>\n<p>El tercer poema, acaso pelea con el primero para volverse el m\u00e1s \u00edntimo del libro, pero le gana con versos como los siguientes: \u201cEl dinero \/ en mis bolsillos no es suficiente \/ para comprar heces \/ de creatividad. \/ Noci\u00f3n de comercio. \/ Para encontrar \/ la revelaci\u00f3n en tu cuerpo \/ de diosas, no hacen falta monedas \/ en mis bolsillos, \/ s\u00f3lo palabras\u201d. C\u00f3mo el poeta dice no poder encontrar palabras, c\u00f3mo llega a la imposibilidad que a veces asalta al autor para retratar con el lenguaje, pero al mismo tiempo menciona este ciclo eterno de escritura e impotencia de lograr la captura de la musa en versos. No halla palabras, ni compr\u00e1ndolas, pero no necesita dinero, la necesita a ella a quien le basta con palabras para encontrarla, las mismas palabras que no halla ni compr\u00e1ndolas. Acaso la realizaci\u00f3n del poema se ha hecho carne y hueso y camina a su lado, por eso ya no es poema, sino verbo hecho carne.<\/p>\n<p>Quien haya le\u00eddo a Ramiro Rodr\u00edguez sabe lo que va a encontrar en sus versos, sus met\u00e1foras, sus recursos literarios a los que dobla y desdobla a placer; quien lo haya le\u00eddo antes sabe que en un libro de Ramiro Rodr\u00edguez confluyen el maestro, el editor y el poeta. Porque no son versos tirados al azar, son frases estructuradas, vocabulario elegido con pinzas, im\u00e1genes podadas a la perfecci\u00f3n para decir lo que se quiere, o hacer sentir lo que se busca hacer sentir. Nada se pierde en sus versos, nada sobra, solamente se a\u00f1ade lo que el lector encuentre desde esa \u00edntima y personal forma que tiene la poes\u00eda de significar algo \u00fanico para cada quien: La lectura.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto de\u00a0Anders Eriksson.\u00a0\u00a0Tiempo de lectura\u00a0[est_time]. Algo sobre\u00a0Partituras de insomnio\u00a0(ALJA Ediciones, 2016) de Ramiro Rodr\u00edguez. 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