{"id":17561,"date":"2017-05-31T21:04:20","date_gmt":"2017-05-31T21:04:20","guid":{"rendered":"http:\/\/letrasenlafrontera.org\/?p=17561"},"modified":"2017-07-03T19:45:51","modified_gmt":"2017-07-03T19:45:51","slug":"un-cuarto-propio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/index.php\/2017\/05\/31\/un-cuarto-propio\/","title":{"rendered":"Un cuarto propio"},"content":{"rendered":"<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><strong>Por\u00a0Jorge S\u00e1enz<\/strong>.<em>\u00a0Foto:\u00a0Judith Henry, Virginia Woolf in Williamsburg<\/em> 2014.<\/p>\n<p class=\"p1\" style=\"text-align: right;\"><em>Inversi\u00f3n de lectura:<\/em> [est_time]<\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">[dropcap]M[\/dropcap]erodeo el cuarto propio que Virginia Woolf dijo se necesitaba para escribir (adem\u00e1s de una comida caliente). El ser humano, despu\u00e9s de satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, para estimular la imaginaci\u00f3n prefiere la quietud sobre el movimiento, el silencio sobre el ruido. En pausa, los huevos de oro aterrizan sobre el nido. Me inspiro. Me concentro buscando sin resultados la piedra filosofal.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Mario Bellatin escribe usualmente viendo al techo; las deformidades y las enfermedades le llegan como inspiraci\u00f3n de las alturas. Cuando me enfermo no me muevo de la cama y suelo escribir febrilmente; para crear, necesito ese mal interno que induce a la escritura, o como dice Cristina Rivera Garza: <i>vaciar<\/i>. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Dicho de esta forma puede ser la escritura un v\u00f3mito, una fiebre, una abluci\u00f3n y, esto, no es una simple met\u00e1fora: Jorge Cuesta lleg\u00f3 a la locura cuando, al no poder escribir, decidi\u00f3 desmembrarse.<span class=\"Apple-converted-space\">\u00a0<\/span>Espero no llegar a necesitar una de mis partes para apelar a la escritura. Lo que ahora necesito es un cuarto propio, del cual no dispongo tras haber sido echado a la calle por mis padres. Su reclamo: consigue trabajo y deja la literatura por la paz. Decid\u00ed leer a Octavio Paz hasta que me echaron a la calle. No quer\u00eda problemas, soy un chico tranquilo que no molestaba a nadie, un Oblomov que deseaba no salir de su habitaci\u00f3n, un aspirante a Kafka que prefer\u00eda le pasaran la comida por debajo de la puerta para no dejar de leer; escribir para no combatir la locura. Es verdad, no ayudaba a mis padres pero tampoco los molestaba.<\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">Merodeo el cuarto propio que no tengo: el de la imaginaci\u00f3n. Ah\u00ed est\u00e1n los libros que perd\u00ed, las lecturas olvidadas y todo lo escrito. Abierta la puerta, encuentro a Virginia Woolf que me invita un almuerzo caliente. En la mesa est\u00e1n todos: Kafka, G\u00f3gol, Bellatin. Cuesta no, el muri\u00f3 por su propia mano (y de esa nadie se salva). Los dem\u00e1s aparecen como en una p\u00e1gina de un libro. R\u00eden sin precisi\u00f3n, manoteando, escupiendo; la comida se les cae de la boca, tiran los platos en movimientos torpes y espasmos rabiosos. A uno de ellos le sale espuma de los ojos y o\u00eddos; a Bellatin se le desprende su brazo de pl\u00e1stico y a la nariz de G\u00f3gol le crecen pies y sale corriendo despavorida, supongo al saberse parte de la cara de ese hombre horripilante. Entonces siento un movimiento intenso, un calambre que me atraviesa el cuerpo como un rayo, imagino un rapto a la raz\u00f3n. Soy arrojado como de un t\u00fanel, de esta pel\u00edcula en reversa de lo vivido. Los invitados en vez de vomitar, comen, en vez de escupir, degluten, todo sucede negando el tiempo y su continuidad. Sin saber la composici\u00f3n del viaje pronto me encuentro fuera del ojo oscuro de una cebra, esa pintura (de muy poca calidad) que cuelga de una de las paredes de mi cuarto propio. Todo lo ve\u00eda a trav\u00e9s de ese ojo oscuro de canica, con la misma repugnancia que me provoca aquel personaje de Poe que decide matar al ver en su v\u00edctima un ojo que le desagrada. <\/span><\/p>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\">\u00bfC\u00f3mo es que cre\u00ed que mis padres verdaderamente me hab\u00edan corrido? Ni siquiera vivo con ellos, pens\u00e9. \u00bfPor qu\u00e9 en los delirios damos por sentadas verdades que no existen? Hab\u00eda permanecido un segundo mirando ese cuadro, esa cebra, ese asqueroso ojo, y\u00e9ndome a ese otro espacio cuyas coordenadas s\u00f3lo existen en la fantas\u00eda. Lo hab\u00eda conseguido: en el intento por obtener la serenidad como fuente de musas, por dilucidar el punto fijo que Bellatin ve acostado en su cama, en su cuarto, por alcanzar esa forma de <i>vaciar<\/i>, llegu\u00e9 a esa otra orilla. Durante mi \u00e9xtasis por el ojo, tropec\u00e9 y ca\u00ed en la ficci\u00f3n. No hay verdad m\u00e1s grande: para escribir, lo \u00fanico necesario, es un cuarto propio. Y dentro de \u00e9l, un ligero empuj\u00f3n hacia la espiral absurda que existe en el interior del ojo oscuro de una cebra, (esa pintura de muy poca calidad, por cierto).<\/span><\/p>\n<hr \/>\n<p class=\"p1\"><span class=\"s1\"><strong><a href=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/title173354254.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-medium wp-image-17562\" src=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/title173354254-300x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/title173354254-300x300.png 300w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/title173354254-150x150.png 150w, https:\/\/letrasenlafrontera.org\/wp-content\/uploads\/2017\/05\/title173354254.png 322w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>Jorge S\u00e1enz<\/strong> (McAllen, TX) es egresado de la Universidad de Texas de Austin en las licenciaturas de Econom\u00eda y Literatura Hispanoamericana.\u00a0 Ha publicado en varias revistas como <i>Punto de partida<\/i> y <i>Latino Book Review<\/i>.\u00a0 Desde el 2016 co-dirige el blog literario Fragmentario.\u00a0 Actualmente cursa su maestr\u00eda en escritura creativa en la Universidad de Texas UTRGV mientras trabaja en su primer novela.\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p class=\"p2\"><i aria-hidden=\"true\" class=\"fa fa-twitter\"  style=\"font-size:50px;line-height:50px\"><\/i>\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/jorgesaenz0\"><span class=\"s3\">@jorgesaenz0<\/span><\/a><\/p>\n<p class=\"p2\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por\u00a0Jorge S\u00e1enz.\u00a0Foto:\u00a0Judith Henry, Virginia Woolf in Williamsburg 2014. 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